Cártel de Sinaloa habría entregado hasta 2 millones de dólares a campaña de AMLO en 2006, dice Tim Golden
Cuando se dice que llueve sobre mojado, a menudo nos referimos a una persona o a una situación que no cambia. Regularmente se utiliza cuando la persona se encuentra en una situación complicada o poco placentera y se le acumulan los problemas y no puede salir de este estado, ya que viene una desgracia tras otra. Pues tal parece, que al presidente le ha estado lloviendo últimamente con las investigaciones de Latinus, que dibuja a los hijos del presidente como viles traficantes de influencias.
Ahora sale a la luz un reportaje firmado por el prestigiado y laureado periodista Tim Golden, que se sustenta en entrevistas con funcionarios de Estados Unidos y México, así como documentos gubernamentales, donde se señala que operadores del Cartel de Sinaloa habrían entregado hasta 2 millones de dólares para la campaña del presidente Andrés Manuel López Obrador en 2006.
Repite una mentira con suficiente frecuencia y se convierte en verdad, es una ley de propaganda con frecuencia atribuida al nazi Joseph Goebbels. Entre los psicólogos, esto se conoce como el efecto de la “ilusión de verdad”. Y, tal parece que uno de los fieles seguidores de esa técnica es precisamente el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien no se cansa de repetir que sus socoyotes son puros como el agua bendita. El ejecutivo federal se asemeja al marido infiel, que a pesar de que su cónyuge tiene las pruebas de su engaño e infidelidad, sigue negándolo.
En su “Conferencia de la verdad” la candidata de la coalición Fuerza y Corazón por México dijo una verdad del tamaño de una sandía. Xóchitl dijo que el mejor negocio de este sexenio es ser amigo de los hijos del presidente. La candidata a la presidencia reto a López Obrador: «Así como el presidente exhibió los datos financieros de periodistas, sociedad civil y opositores, me parecería muy importante que sacara los datos financieros de las empresas de Amílcar Olán, sólo para ver cuántos ingresos tenía la empresa antes de que iniciara su gobierno en 2018. O qué ¿a poco la empresa no ganaba dinero antes de 2018?»
Por supuesto que el presidente López Obrador les dio manga ancha a sus hijos para que vieran la manera de sacar cash en los 6 años de su gobierno. No les dio cargo público, ni lo requerían, pero sí les dio permiso para que colocaran a amigos-cómplices que operaron el trasiego de presupuesto de una dependencia o la asignación de obras. ¿Quién de los funcionarios del gabinete le iba a decir “No” a los hijos de López Obrador? Tan sólo Rocío Nahle, como secretaria de Energía, permitió que Baker Hughes se quedara con contratos millonarios a solicitud de José Ramón López Beltrán. A solicitud de Andy López Beltrán permitió que Amílcar Olán se quedara con grandes contratos en Dos Bocas. Cuando López Obrador se dio cuenta de la dimensión del tráfico de influencias que manejaban sus hijos se puso furibundo.
En los últimos años hemos visto madurar a Luis Donaldo Colosio Riojas. Ese muchacho, al que hace 30 años le asesinaron al padre, y que a los 20 años no sabía qué rumbo tomar, ya es otro. En algún momento quiso ser cantante y participar en American Idol, pero lo rechazaron. Hoy Luis Donaldo Colosio Riojas es alcalde de Monterrey por Movimiento Ciudadano, y aunque le ofrecieron la candidatura a la presidencia por ese partido, él la rechazó, pues sabía que todavía no era su tiempo.
Fueron varios analistas e investigadores los que señalaron a un segundo tirador en el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta. Sin embargo, desde las entrañas del mismo gobierno se sostuvo que Mario Aburto era un asesino solitario. El presidente López Obrador ha jugado con la posibilidad de dejar libre a Mario Aburto, ante las tantas irregularidades del caso. Irregularidades como la que se dio a conocer este lunes por parte de la Fiscalía General de la República. La FGR señala que en el asesinato de Luis Donaldo Colosio hubo un segundo tirador, Jorge Antonio Sánchez, agente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).
Se imagina usted, si diariamente en las mañaneras hubiera periodistas críticos del talante de Jorge Ramos, en lugar de mamarrachos lambiscones como Lord Molécula o como el pirata. Tenga por seguro que el ejecutivo federal, ya hubiera pedido esquina desde hace rato. Resulta que el día de hoy, durante la conferencia mañanera de este lunes, el experimentado periodista le mostro el alto índice de homicidios en el país, provocando que el ejecutivo federal se contrariara, y le echara en cara, el alto índice de homicidios en Estados Unidos.
Una de las notas que dio vuelo en las redes sociales la semana pasada fue sobre el matraquero de López Obrador, Epigmenio Ibarra, quien se queja de que en redes le digan “Epigcerdo”. El cineasta recibió en 2019, apenas iniciando el gobierno de la 4T, un cheque por 150 millones de pesos de Bancomext, un financiamiento del gobierno federal para que saneara su empresa dedicada al cine y productos audiovisuales. Epigmenio debió terminar de pagar ese crédito en este 2024. Pero no sólo no pagó la deuda, sino que el gobierno le extendió el crédito hasta el 2027; además le perdonó las cuotas de los últimos 10 meses.