Sandra Cuevas se gastó un chingo de lana para su campaña al Senado por MC. El tribunal la inhabilita para ser candidata. Aparte se peleó con todo mundo
Sandra Cuevas, alcaldesa de Cuauhtémoc con licencia, excandidata al Senado por Movimiento Ciudadano es un verdadero fenómeno. Pero no fenómeno como Maradona o Messi, un fenómeno de verdad, de esos que salen en las películas de sociópatas. La señora se peleó con todo mundo, con el PRD que la hizo candidata a Cuauhtémoc, alcaldía que ganó en coalición y ayudada por Ricardo Monreal. Después se peleó con el PRD, con Morena, con Monreal, con los ciudadanos de la Cuauhtémoc, con todo mundo.
En una de sus visitas anteriores Cayetana Álvarez de Toledo, vocera adjunta del Partido Popular de España vino a hablar con los jóvenes mexicanos a exhortarlos para que defendieran su democracia, para hacerse militantes de la democracia mexicana. Al final de su exhorto dijo: “No permitan que nadie, por incompetencia o interés, destruya la democracia que sus padres con tanto esfuerzo les legaron. Les va la vida en ello y lo digo literalmente, sin seguridad no hay libertad, ni bienestar ni prosperidad ni presente ni futuro ni nada”.
Dicen las madres y las abuelas que “en la forma del pedir, está el dar”. Lo dicen para que desde pequeños entendamos que estamos obligados a la cortesía, a las buenas formas. Si pedimos las cosas atropelladamente, exigiendo, seguro tendremos como respuesta un “no”. Pero si pedimos las cosas con amabilidad, con el “por favor” por delante, aumenta mucho la posibilidad de que consigamos lo que queremos.
Hasta el jueves por la noche, Ana Miriam Ferráez se sentía todavía candidata de Morena al distrito 10 de Xalapa. En uno de sus últimos posts anotó: “Me siento totalmente agradecida y respaldada por su voto de confianza, muestras de apoyo y de cariño”. Para ese momento ya estaban impresas las lonas y carteles que Rosalinda Galindo, la “reina del nepotismo”, mando a poner en toda la ciudad de Xalapa, donde aparece su foto junto a Claudia Sheinbaum, anunciándose como la candidata de Morena a la diputación federal por el distrito 10 de Xalapa. Ya se había anunciado, el consejo de Morena estaba cabildeando cambiar a #LAdyAsquito por la “reina del nepotismo”.
En el México donde, según el presidente, no hay violencia, sólo homicidios, fueron abandonados 4 cuerpos desmembrados cerca de la Secundaria Número 9 de Ciudad Renacimiento en Acapulco, Guerrero. A los cuerpos les cortaron la cabeza, de acuerdo con versiones periodísticas se trata de 3 hombres y una mujer. Cerca de los cuerpos los delincuentes incendiaron una camioneta Urvan, que suponen es en la que viajaban las víctimas. Una vez que se reportaron los cuerpos las autoridades cercaron la zona para buscar indicios de quienes arrojaron los cuerpos.
Ya lo habían anticipado varios juristas. El caso de la paraestatal Pemex en contra de María Amparo Casar estaba perdido. Sin embargo, como aquí no se trata de un asunto de leyes, sino de venganzas presidenciales, el asunto siguió caminado en una intentona por encontrar algún juez que se liara con ellos para darle la razón al estado. Pero no, nadie se prestó para ello. Un Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo consideró infundada la queja en contra de la decisión de un juez de restituir la pensión a Amparo Casar, la cual fue suspendida desde el mes de marzo.
El que no disimula su abyección al presidente Andrés Manuel López Obrador, es el líder de los maestros que están afiliados al SNTE. Resulta que el coahuilense, muy quitado del a pena, teniendo como marco la celebración del día del maestro, refrendo su sometimiento a ejecutivo federal al decir a los cuatro vientos que “es un honor estar con López Obrador”, pero sobre todo en su mensaje dejó en claro que sus agremiados seguirán trabajando para consolidar la llamada Cuarta Transformación.
La tarde del miércoles 15 de mayo se lanzó un spot en redes sociales en donde aparecen varios jóvenes con indumentarias naranja hablando de los sueños de los jóvenes, de retar al sistema, de un México moderno, con energías limpias, un México incluyente, diferente… Hasta que aparece un joven con una playera rosa deteniendo al chavo “fosfo, fosfo”, para decirle: «Sí, sí, wey, todo eso está bien. Pero con Xóchitl, porque lo que ahorita debemos hacer es sacar a Morena».