Ricardo Monreal acusa que decirle Andy a Andy es violencia política vicaria. Pero qué creen, Monreal también lo llama Andy
El “quedabien” Ricardo Monreal, con tal de mostrar su respaldo al hijo de López Obrador, salió a defenderlo señalando que quienes le digan Andy al hijo de AMLO, están ejerciendo contra él “violencia política vicaria”. Por supuesto, Monreal tuerce los conceptos para acomodarlos a su conveniencia. Indira Rosales, como senadora de la república, anotó lo que realmente es la “violencia vicaria”: «La violencia vicaria es aquella violencia que se ejerce sobre las hijas e hijos, abuelos maternos, hermanos o familiares y círculos afectivos de una mujer para herirla, afectarla o causarle algún trauma psicológico. Es una violencia ejercida sobre una víctima secundaria a la víctima principal, que es la mujer. Es a ella a la que se quiere afectar y el daño se hace a través o por medio de terceros; pues el maltratador sabe que dañar, asesinar, maltratar, golpear, amenazar, o ejercer alguna otra manifestación de violencia en contra de quienes ella estima, es una forma eficiente de maltratarla».
Nada de esto aplica a Andy. Pero lo que es el colmo, es que el mismo defensor del hijo de López Obrador también le dice Andy a Andy.
López Obrador, el “mala leche”, era llevadito. Un día se le ocurrió llamar a Felipe Calderón el “Comandante Borolas” y no se recuerda que Felipe Calderón le haya reclamado. A Ricardo Anaya le puso “Ricky Riquín Canallín”. A Xóchitl Gálvez la llamó “La innombrable” o “La señora de las gelatinas”. Antes, cuando era candidato presidencial en 2006, a Vicente Fox lo llamó “Chachalaca”. Era llevadito López Obrador, a quien el vulgo popular terminó bautizando como “El Cacas”. Su esposa no se salvó y ese mismo vulgo la llamó “La Zopilota”. Ahora Andrés López Beltrán se queja de que le digan Andy, cuando “Andy” ni siquiera es un apodo, es un diminutivo.
En México muchos pensamos que a Elon Musk también se le iba “la cochina al monte”. Al ser parte del gabinete del presidente de los Estados Unidos, el multimillonario Elon Musk se descaró al declarar: «Amo a Donald Trump tanto como un hombre heterosexual puede amar a otro hombre». Eso lo dijo a principios de febrero de 2025. Pasaron cuatro meses y ese amor heterosexual entre los dos feneció. Ya fuera del gabinete presidencial Elon Musk expresó su parecer sobre el plan fiscal de Trump: «Lo siento, pero no puedo aguantarme más. Es una aberración repugnante».
Circula en redes sociales una nota informativa muy bien redactada, un comunicado completo en el que informan que desde el día lunes 2 de junio se reportó la desaparición de la actriz María Sorté, madre de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana. El comunicado está tan bien redactado que muchas personas lo dieron por bueno. Parte del comunicado señala: «Fuentes policiales indican que su vehículo fue encontrado estacionado en la colonia San Ángel, con las llaves aún en la guantera y sin signos de violencia. Las cámaras de seguridad más cercanas dejaron de funcionar durante un lapso de 30 minutos, justo al momento en que se pierde rastro de la actriz».
Dice el dicho que «nadie es profeta en su tierra». Ocurre que las ferias del libro que se llevan a cabo en el estado de Veracruz por lo regular se invita a escritores de otras latitudes. La mayoría de los escritores veracruzanos suelen ser ignorados por los organizadores de estas ferias. Por ejemplo, a la poeta Silvia Tomasa Rivera difícilmente la veremos en la FILU que organiza la Universidad Veracruzana o en la Feria del Libro Infantil y Juvenil. Silvia Tomasa Rivera, nativa del Higo, Veracruz, es una de las poetas más premiadas y con varios títulos de poesía publicados, incluso por el Fondo de Cultura Económica.
Cuando Maryjose Gamboa se enteró que Bertha Ahued iba a pedir un recuento de votos, ella de inmediato se sumó a la propuesta. Sabía Maryjose que en un buen recuento de votos ella podía ampliar la ventaja que en un principio le había otorgado el Programa de Resultados Electorales Preliminares, PREP. La candidata ganadora de la elección no tiene miedo a un recuento de votos porque sabe que las trampas y chanchullos salieron del partido oficial, Morena. De hecho, periodistas bien informados como Luis Velázquez Rivera revelaron que, con el propósito de reventar la elección de Boca del Río, el presidente del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información, David Jiménez Rojas, se trasladó a esa ciudad.
Si Esteban Ramírez Zepeta conociera, aunque sea un poco lo que significa tener dignidad, este ya hubiera puesto su renuncia como presidente de Morena, ante el Comité Ejecutivo nacional. Sus resultados son una mala carta de presentación y fortalecen la idea de que muchos candidatos fueron palomeados con el visto bueno del presidente local de Morena. Resulta cierta aquella frase que dice, «el éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano», sin embargo, en Veracruz el padre del fracaso electoral tiene nombre, y este es: Esteban Ramírez Zepeta.
Lo que es no saber perder. En mensajes de audio por WhatsApp los seguidores de Lorena Sánchez y de su hermano, el “doctor” Eduardo Sánchez, acusan de traidores a las personas de Sayula de Alemán, porque no votaron por Mirna Rufino, la candidata de Morena y tía de la alcaldesa. Circula un audio en el que una mujer que no sabe ni leer, llama «muertos de hambre» a los pobladores de Sayula que le dieron la espalda al “doctor” Eduardo, «tan buena gente que es». La mujer que manda el audio está inconsolable y advierte que le va a dar el soponcio, que se va a poner mal.
Como oportunamente señalamos, en Veracruz el responsable de la debacle de Morena se llama Esteban Ramírez Zepeta, el “cazachichifos”. Él es el perro más flaco al que hay que echarle las pulgas. Pero hay otro “perro flaco” más grande y al que las cosas también le salieron mal. Señala el periodista Carlos Loret de Mola en su columna de El Universal: «En Palacio Nacional están enojadísimos con “Andy” López Beltrán, el hijo del expresidente López Obrador. Lo responsabilizan del vacío en las casillas para la elección judicial y de los tristes resultados de Morena en las elecciones de Veracruz y Durango.