¡Cuidado con lo que pides, porque se te cumple! Claudia Sheinbaum pidió a los paisanos de EEUU que protestaran; y protestaron
Hace dos semanas, desde su conferencia mañanera, a propósito de la propuesta del Senado americano de imponer el 3.5 por ciento de impuesto a las remesas, la presidenta Sheinbaum dijo que era una propuesta «injusta y discriminadora». Por lo que México se preparaba para manifestar su oposición y «en caso de ser necesario, se convocará a los mexicanos para sumar protestas ante la imposición de un nuevo impuesto del 3,5 por ciento a las remesas procedentes de Estados Unidos». ¡Pues qué creen! Al parecer los paisanos de Los Ángeles, California le hicieron caso a la presidenta y desde hace tres días se lanzaron a las calles para protestar, no sólo por el impuesto del 3.5 por ciento a las remesas, sino por las brutales detenciones por parte del ICE, Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Las protestas en las calles de Los Angeles se han salido de control, los manifestantes han incendiado varios coches autónomos de la empresa Waymo, autos sin chofer, que se mueven con Inteligencia Artificial.
Vamos a suponer que el Tren Maya ganó en una semana un millón de pesos; sólo estamos suponiendo. Pues para que el Tren Maya pudiera tener de ingresos un millón de pesos, los mexicanos debemos subsidiarlo con 108 millones de pesos. Así de exitoso este proyecto de López Obrador que con el tiempo terminará entre el olvido y el deterioro. Esto es lo que señala un reportaje del periópdico Reforma: «En su primer año completo de operación, el Tren Maya, una de las obras insignia de la 4T, requirió 108 pesos de recursos del erario por cada peso que recibió de ingresos propios, lo que representa un subsidio federal de ¡10 mil 700 por ciento! La Cuenta Pública de 2024 revela que la paraestatal militar Tren Maya requirió ese año recursos por 29 mil 912 millones de pesos del erario, mientras que tuvo ingresos propios por sólo 276 millones de pesos».
El pasado 8 de junio de 2025, durante un evento en el Hospital de la Niñez Poblana, la madre de un niño con cáncer confrontó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para exigir soluciones ante la falta de medicamentos oncológicos. El reclamo ocurrió tras la inauguración de dos nuevas torres en el hospital, destinadas a la atención oncológica y cardiología pediátrica. En un video difundido por medios locales, la madre suplicó a la presidenta: «Por favor, presidenta, escúchanos, eres madre también. Necesitamos que nos garantice que no falte».
Durante tres días consecutivos, cientos de manifestantes han salido a las calles de Los Ángeles para protestar contra las redadas migratorias llevadas a cabo el día 6 de junio por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que resultaron en la detención de al menos 44 personas por presuntas violaciones migratorias. Las protestas, centradas en el centro de la ciudad y áreas como Paramount y Compton, han generado enfrentamientos con agentes federales y locales, quienes han utilizado gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y balas de goma para dispersar a las multitudes.
Morena ha convertido la elección municipal de Poza Rica en un vertedero, un chiquero que despide el tufo agrio del fraude electoral. La intentona de robarle la elección a Movimiento Ciudadano como lo ha denunciado con pruebas fehacientes, su líder Jorge Álvarez Máynez no solo deja muy mal parados a las autoridades electorales locales y a la misma gobernadora del estado. Reza el dicho, «que tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata», en otras palabras, alguien dio la orden a alterar las actas para robarle descaradamente el triunfo al partido naranja.
En la elección judicial vimos todos los vicios (más uno), que se pueden llevar a cabo en un proceso electoral. El domingo 1 de junio vimos acarreo de electores, compra de votos, llenado de urnas, manipulación, inducción y el “más uno”, acordeones preparados por Morena para dirigir el voto hacia sus candidatos orgánicos. Sobre la elección judicial llevada a cabo en México la OEA «no recomienda que este modelo de selección de jueces se replique para otros países de la región».
«Allá, donde terminan las fronteras, los caminos se borran. Donde empieza el silencio. Avanzo lentamente y pueblo la noche de estrellas, de palabras, de la respiración de un agua remota que me espera donde comienza el alba». Así inicia “Libertad bajo palabra”, esa magnífica obra poética de Octavio Paz en donde el Nobel le rinde un homenaje a la palabra, materia prima de toda obra escrita. Después de describir y descubrir los usos de la palabra, el poeta finaliza el poema con una arenga, un grito de guerra que todo hombre de letras, escritor o lector, debería lanzar: «Contra el silencio y el bullicio invento la Palabra, libertad que se inventa y me inventa cada día». El silencio, lo entendí en su momento, es un pecado con el que no debe cargar el periodista; la palabra es la virtud que lo redime. Inicié, hace más de 15 años, 17 quizá, dando talleres literarios con los menores infractores en Banderilla; después pasé a los penales del estado de Veracruz con un proyecto llamado “Libertad bajo palabra”.
En marzo de 2020, se desató un escándalo en el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) tras la denuncia de la defensora de derechos humanos Sandra Estefana Domínguez Martínez, quien expuso la existencia de un grupo de WhatsApp llamado “Sierra XXX”. En este chat, funcionarios del INPI, junto con otros del gobierno de Oaxaca, compartían contenido que violentaba sexualmente a mujeres indígenas, incluyendo fotografías íntimas. Uno de los implicados, Rolando Vásquez Pérez, jefe de plazas en la Dirección de Recursos Humanos del INPI, renunció tras la denuncia. Hugo Aguilar Ortiz, entonces coordinador general de Derechos Indígenas del INPI, fue señalado por su manejo de este caso.
El “quedabien” Ricardo Monreal, con tal de mostrar su respaldo al hijo de López Obrador, salió a defenderlo señalando que quienes le digan Andy al hijo de AMLO, están ejerciendo contra él “violencia política vicaria”. Por supuesto, Monreal tuerce los conceptos para acomodarlos a su conveniencia. Indira Rosales, como senadora de la república, anotó lo que realmente es la “violencia vicaria”: «La violencia vicaria es aquella violencia que se ejerce sobre las hijas e hijos, abuelos maternos, hermanos o familiares y círculos afectivos de una mujer para herirla, afectarla o causarle algún trauma psicológico. Es una violencia ejercida sobre una víctima secundaria a la víctima principal, que es la mujer. Es a ella a la que se quiere afectar y el daño se hace a través o por medio de terceros; pues el maltratador sabe que dañar, asesinar, maltratar, golpear, amenazar, o ejercer alguna otra manifestación de violencia en contra de quienes ella estima, es una forma eficiente de maltratarla».
López Obrador, el “mala leche”, era llevadito. Un día se le ocurrió llamar a Felipe Calderón el “Comandante Borolas” y no se recuerda que Felipe Calderón le haya reclamado. A Ricardo Anaya le puso “Ricky Riquín Canallín”. A Xóchitl Gálvez la llamó “La innombrable” o “La señora de las gelatinas”. Antes, cuando era candidato presidencial en 2006, a Vicente Fox lo llamó “Chachalaca”. Era llevadito López Obrador, a quien el vulgo popular terminó bautizando como “El Cacas”. Su esposa no se salvó y ese mismo vulgo la llamó “La Zopilota”. Ahora Andrés López Beltrán se queja de que le digan Andy, cuando “Andy” ni siquiera es un apodo, es un diminutivo.