La quemada Xóchitl Arbesú se va a Movimiento Ciudadano. Y lo anuncian como si de oro molido se tratara. No hizo nada en Turismo y la corrieron
La primera vez que, como secretaria de Turismo, Xóchitl Arbesú fue a España, sólo fue a hacer el ridículo, a que los españoles se rieran de ella. Para justificar el viaje llegó diciendo que había hecho convenios con famosos cruceros que acordaron tocar puerto en Veracruz, para que el turismo internacional viniera conocer la jícama con chile y los tegogolos. La verdad es que la señora Arbesú en turismo sólo hizo bien los congresos de Rotarios para su padre y eso en Polanco, en la Ciudad de México. A la señora la corrieron de Turismo porque nunca dio el ancho. De hecho, el estulto gobernador nunca supo que hacer con la señora, recomendada de Rocío Nahle, a quien sólo presentó como la que sabe bailar bien el danzón.
Al parecer, a los adultos pensionados por el gobierno federal no les interesa dejar su dinero en el Banco de Bienestar. Lo decimos porque cada que se acerca la fecha de pago se forman largas filas, enormes filas que abarcan cuadras enteras alrededor del banco de López Obrador, todo con el propósito de sacar el dinero que les depositan de manera bimestral.
El coyote es aquel que saca ventaja de los contratos, de la venta de algún inmueble, casi siempre se lleva una mochada o una comisión. Las revelaciones que oportunamente ha hecho el equipo de Latinus, deja al desnudo, como al menos tres de los hijos del presidente se han dedicado a “coyotear” ya sea mediante prestanombres o directamente con encargados de despacho o con los mismos gobernadores.
Señor diputado Roberto Francisco San Román, decir que usted es una persona incapaz, una persona desarticulada al hablar, no es una mentira, es una opinión. Le aseguro que después de escucharlo en tribuna o en entrevistas muchos de nosotros pensamos eso; escucharlo nos hace dudar de su capacidad intelectual. El sólo hecho de que no entienda lo que es una opinión, una verdad subjetiva, pues ya nos habla del poco seso que debe tener en la cabeza. En una entrevista para un medio afín a Morena, el diputado Roberto Francisco San Román explicó qué fue lo que le molestó del diputado Miguel Hermida.
La cultura en Veracruz hace tiempo que dejó de importar. Desde esos años en que se colocó en la titularidad del Instituto Veracruzano de Cultura a un dipsómano que en lugar de ir a trabajar se iba a seguir la peda al bar “Chico Julio” de la calle de Victoria en Xalapa; por supuesto nos referimos a Rodolfo “Chico Julio” Mendoza. Veracruz dejó de tener una agenda cultural, se perdió la tradición de algunos eventos importantes, las casas de cultura se convirtieron en salones de fiesta donde un día se presenta un ballet folclórico y otro día una reunión de vendedoras de Avón. No hay política cultural en Veracruz, no hay proyectos a los que se les dé seguimiento, no hay fomento a la lectura ni a la música ni al teatro; no hay fomento para nada.
De entrada, la ex de la Sener, no es de Veracruz, la señora es nacida en Río Grande Zacateca y a pesar de que insiste que es más jarocha que el volován de jaiba, los veracruzanos no consienten que alguien de afuera venga a gobernarlos. Pero ese factor no es el único, la de Río Grande, Zacatecas viene arrastrando la pésima gobernación de Cuitláhuac García como si trajera la marca de Caín en la frente. Prueba de ello, es que hasta gente de su de su propio partido ya no aguanta al locuaz mandatario, al que, por cierto, abuchearon delante del presidente López Obrador en Río Blanco.
¡Vaya negocio redondo el que está operando “El Clan” de los hijos del presidente López Obrador! Gracias a Latinus nos enteramos que Amílcar Olán, al que deberían llamar el “Rey del balasto”, está operando para Bobby López Beltrán, hijo de López Obrador, la venta de todo el balasto que se requiere para el Tren Maya. El mismo Amílcar reconoce que el negocio es tan jugoso que en sólo 6 meses llegó a tener ganancias netas por 250 millones de pesos. ¿Cómo se logra eso? Pues obligando a la SEDENA a comprarte el balasto al precio que se te pegue la gana.
Dicen que no se debe juzgar a una persona por la fachada, pero quienes han tenido de frente al diputado de Morena Roberto Francisco San Román no esperan que hable, sino que gruña. Por supuesto, ¿qué se podría esperar de un diputado de Morena, de esos que llegan por comprar su curul o por tómbola. Ahora nos enteramos que Roberto Francisco San Román lanzó amenazas de muerte al diputado panista Miguel Hermida. El diputado panista subió a la tribuna del Congreso de Veracruz a hacer su denuncia: «Decirle al diputado Roberto Francisco San Román que no le tengo miedo; si a ti te da mucho valor ir a mi curul y amenazarme de muerte y decirme que me ibas a romper la madre por realizar mi trabajo, es algo verdaderamente vergonzoso».