En los tiempos de un IVEC omiso, incompetente, inútil, se aprueba una Secretaría de Cultura. Eso no cambia nada, la cultura en Veracruz seguirá siendo un asunto sin importancia
La cultura en Veracruz hace tiempo que dejó de importar. Desde esos años en que se colocó en la titularidad del Instituto Veracruzano de Cultura a un dipsómano que en lugar de ir a trabajar se iba a seguir la peda al bar “Chico Julio” de la calle de Victoria en Xalapa; por supuesto nos referimos a Rodolfo “Chico Julio” Mendoza. Veracruz dejó de tener una agenda cultural, se perdió la tradición de algunos eventos importantes, las casas de cultura se convirtieron en salones de fiesta donde un día se presenta un ballet folclórico y otro día una reunión de vendedoras de Avón. No hay política cultural en Veracruz, no hay proyectos a los que se les dé seguimiento, no hay fomento a la lectura ni a la música ni al teatro; no hay fomento para nada.
De entrada, la ex de la Sener, no es de Veracruz, la señora es nacida en Río Grande Zacateca y a pesar de que insiste que es más jarocha que el volován de jaiba, los veracruzanos no consienten que alguien de afuera venga a gobernarlos. Pero ese factor no es el único, la de Río Grande, Zacatecas viene arrastrando la pésima gobernación de Cuitláhuac García como si trajera la marca de Caín en la frente. Prueba de ello, es que hasta gente de su de su propio partido ya no aguanta al locuaz mandatario, al que, por cierto, abuchearon delante del presidente López Obrador en Río Blanco.
¡Vaya negocio redondo el que está operando “El Clan” de los hijos del presidente López Obrador! Gracias a Latinus nos enteramos que Amílcar Olán, al que deberían llamar el “Rey del balasto”, está operando para Bobby López Beltrán, hijo de López Obrador, la venta de todo el balasto que se requiere para el Tren Maya. El mismo Amílcar reconoce que el negocio es tan jugoso que en sólo 6 meses llegó a tener ganancias netas por 250 millones de pesos. ¿Cómo se logra eso? Pues obligando a la SEDENA a comprarte el balasto al precio que se te pegue la gana.
Dicen que no se debe juzgar a una persona por la fachada, pero quienes han tenido de frente al diputado de Morena Roberto Francisco San Román no esperan que hable, sino que gruña. Por supuesto, ¿qué se podría esperar de un diputado de Morena, de esos que llegan por comprar su curul o por tómbola. Ahora nos enteramos que Roberto Francisco San Román lanzó amenazas de muerte al diputado panista Miguel Hermida. El diputado panista subió a la tribuna del Congreso de Veracruz a hacer su denuncia: «Decirle al diputado Roberto Francisco San Román que no le tengo miedo; si a ti te da mucho valor ir a mi curul y amenazarme de muerte y decirme que me ibas a romper la madre por realizar mi trabajo, es algo verdaderamente vergonzoso».
Mal y de malas en el partido naranja, el destape chelero de Jorge Álvarez Máynez por el keko de Samuel García y su esposa “Marianis” como le dice el inefable gobernador de Nuevo León, no ha tenido el impacto que se esperaba. Y es que, el anuncio lo hizo el locuaz y atrabancado precandidato regiomontano, en lugar del Consejo Nacional del partido o por lo menos su líder, Dante Delgado. Además, el haberlo presentado: en una mesa con botanas, cerveza y un precandidato bebiendo frente a la cámara, pareciera como si dos brothers ocurrentes, se pusieran de acuerdo para comenzar una aventura electoral que merece formalidad y mucha seriedad.
¡Se lo advertimos! No sabe el presidente López Obrador el alacrán que se echó encima. En algún momento el primer mandatario prefirió darle la razón a Sanjuana Martínez sobre la palabra de Carmen Aristegui. Aristegui había denunciado que desde Notimex se operaban en redes sociales ataques en contra de periodistas críticos. En esa ocasión López Obrador dijo: «Le creo a todos y le creo a la directora de Notimex, a Sanjuana (Martínez), a Carmen Aristegui y a todos les creo. Tiene que llegarse a un acuerdo, a lo mejor va a pasar tiempo, pero todo se arregla y nada por la fuerza ni a gritos ni a sombrerazos ni con insultos».
Las “buchonas” en México son mujeres que se sienten hermosas, que presumen sus voluptuosas formas, sus pechos operados, sus caderas protuberantes; son mujeres que hacen creer que así como les sobra carne, les sobra el dinero. “Buchonas” viene de buche y la comparación con las palomas que inflan el buche cuando están listas para el apareo es obvia. Por lo regular “buchonas” son las novias de los narcos, las señoras del crimen como Emma Coronel, la reina de las buchonas. Pero uno no se imagina como buchona a una encargada de la Seguridad Pública de algún municipio. Pues para que nos enteremos de que sí hay “buchonas” en ese tipo de cargos públicos, Georgina Tiscareño de Lira, secretaria de Seguridad Pública del municipio de Jesús María, Aguascalientes, apareció en un video de música donde una banda canta la historia de la señora, el relato de cómo obtuvo los cargos y de cómo se ha enriquecido.
Una buena revolcada le dieron a Salma Luevano, quien no aceptó las disculpas de Gabriel Quadri quien la llamó un “hombre vestido de mujer”, pero sí aceptó las del presidente quien la llamó “señor vestido de mujer”. La diputada trans quedó descalificada como voz de la lucha por el respeto y la dignidad de la comunidad trans. Como podría representarlas una mujer que se dejó llamar “señor vestido de mujer” sin exigir respeto. Ahora la diputada trans trata de rescatar los restos del naufragio. Salma Luevano sale ahora con que a pesar de las disculpas por los comentarios que la ofendieron y lastimaron, los de Morena ni caso le hacen.
Los hijos traen honra o deshonra a sus padres, por sus hechos y por su forma de aplicar los valores que aprendieron en el hogar. Sin embargo, en muchas ocasiones, son los padres los que ponen el patrón de conducta que seguirán los hijos. Resulta muy sospechoso que tres hijos del presidente López Obrador anden metidos hasta las manitas en el tráfico de influencias. Primero se supo de José Ramón Beltrán, sus transas, enjuagues y trastupijes con Baker Hughes, compañía con millonarios contratos en Pemex.
Se prenden las alarmas en Morena, resulta que el partido guinda aseguraba que ganaría la mayoría de las gubernaturas que se diputaran el 2 de junio del 2024. Sin embargo, las cosas no pintan bien para el partido guinda, al menos 4 estados. Tan solo en Jalisco, Morena da por perdida la plaza. Se sabe que ahí, el partido del presidente López Obrador, postuló a Claudia Delgadillo, quien enfrentará a un contrincante de mucho arrastre, como lo es, Pablo Lemus del partido naranja. También, comienza a ver alarma en la Ciudad de México, ya que, Clara Brugada no logra hacer clic con los electores.