¿Y quién es la mujer que acude a la SCJN a insultar a Norma Piña? Una guatemalteca amiga de AMLO, que siempre acude a cantarle “Las Mañanitas”
Reportamos que una mujer, ataviada con un vestido decorado de billetes y un rifle de juguete acudió a las oficinas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a insultar a la ministra presidenta Norma Piña. «Norma Piña, Norma Piña, dónde estás, dónde estás. Chingas a tu madre y te vas»; «Que la vengan a ver, que la vengan a ver, esa no es magistrada es una rata de cabaret».
Resulta que esa mujer es Julia Klug, una guatemalteca que se convirtió en profesional de las protestas en México, siempre a favor del presidente López Obrador. Esta mujer ha sido retratada con el presidente, incluso ha acudido a Palacio Nacional a cantarle “Las Mañanitas” a AMLO en su cumpleaños.
Las huestes de López Obrador ya le mandaron el primer mensaje a la ministra Norma Piña, presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Hace unos días circularon un meme donde la ponían a ella como “El problema” y una bala como “La solución”. Pero no por ello el presidente López Obrador habrá de dejar de señalar y acusar a la ministra Norma Piña de corrupción. Mientras ella no se doblegue a sus caprichos, para el presidente la ministra seguirá siendo objeto de agresiones.
Después de que Estados Unidos asegurara mediante el portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, de llevar a los responsables ante la justicia, existe nerviosismo en el gobierno de Américo Villarreal. Y no es para menos, el mismo vocero aseguró que Estados Unidos trabajará con el gobierno de México para que haya justicia en el caso. Por cierto, quedó manifiesto que el gobernador Américo Villarreal está recibiendo “instrucciones” del mismo presidente de la República, al menos así quedó demostrado en la llamada que le hizo el presidente y que fue de carácter púbico.
Álvaro Delgado, quien en un tiempo reseñó para la revista Proceso las actividades del “Yunque”, un movimiento de ultraderecha en México, un día apareció como uno de los paleros más abyectos de la Cuarta Transformación. En ferias de libro, invitado por gobiernos morenistas, acude a defender a su presidente, a hacer apologías de las incongruencias de un gobierno que no ha estado a la altura de las expectativas. Sin embargo, en su afán por quedar bien con el presidente, o de que el presidente los voltee a ver para que los considere para algún consulado o embajada, personajes como Álvaro Delgado se atreven a más.
Para justificar que se pongan vallas alrededor de Palacio Nacional, el presidente López Obrador señaló que es para proteger el recinto presidencial. Las vallas se han colocado para evitar que el contingente de mujeres de la marcha del 8 de marzo alcance las puertas de Palacio. Sin embargo, en su afán de descalificar la marcha y con ello manchar a la oposición, López Obrador declaró: «Porque se pone la reja, porque ellos son muy violentos, la derecha siempre ha sido muy autoritaria y violenta, son especialistas en tirar la piedra y esconder la mano y son capaces de infiltrar en las manifestaciones a vándalos».
Me contaba una amiga que por casualidad se encontró al gobernador Cuitláhuac García en el café Parroquia, sentado solo y su alma. Quiso saludarlo y le pidió permiso para hablar con él. Después de unos minutos de plática, dijo esta amiga, «me di cuenta de lo corriente y ordinario que es». Además de corriente y ordinario, incongruente. Recientemente circuló un reportaje de Latinus donde se denunciaba a Carlos Enrique Santos Hernández, jefe de ayudantía del gobernador por acoso sexual en contra de las compañeras de la SSP.