Veracruz nido de ratas de dos patas, según ‘Forbes’
Sabía usted que la revista Forbes publica que México es el país más corrupto de América Latina según datos de la organización Transparencia Internacional. Y no es por nada pero los alarmantes niveles de corrupción en el gobierno, así como en el poder Judicial y su aplicación de la ley, han colocado a México como el país más corrupto de América Latina desde el 2013 hasta la fecha, un lugar que comparte con Argentina, de acuerdo con el Barómetro Global de Corrupción de Transparencia Internacional.
Este organismo internacional advierte que este indicador ofrece una advertencia de la continuidad del abuso del poder, tratos secretos y el soborno en las sociedades de todo el mundo. Asimismo, en el caso de México, los partidos políticos, así como sus representantes y la policía, son percibidos como los más corruptos.
Y si usted todavía no está convencido, sepa que, de las 322 denuncias presentadas por malos manejos en estados y municipios, 64 corresponden a Veracruz, la entidad con la mayor cantidad de irregularidades denunciadas penalmente ante la Procuraduría.
De esas denuncias, 59 corresponden a malos manejos atribuibles directamente al gobierno estatal y más del 80 por ciento a la administración del exgobernador Javier Duarte, actualmente prófugo de la justicia. En otras palabras, Veracruz se perfila para ser el estado con mayor corrupción, y todo gracias a los dos últimos exgobernadores.
Estábamos mal y parió la abuela, ahora resulta que el Partido del Trabajo (PT), después de haber pasado por penurias para no querer sudar las de Caín, buscará votos a través de caras conocidas del espectáculo, lo que ya le dio éxito en la pasada elección en Monterrey con el Pato Zambrano, que ahora quiere la presidencia. Así que no le sorprenda si se encuentra a la Chupitos o a Chuponcito en la boleta para ocupar un puesto electoral. Según los líderes del PT, la mayoría de las propuestas que lanzará a cargos de elección popular en las elecciones del año entrante, serán personalidades de la farándula.
Pues nos quedó mal la “resiliente” Gina Domínguez Colío. Y es que desde hace algunos días estuvo anunciando el reportaje non plus ultra sobre Javier Duarte; un aspecto que, según ella, nadie ha tratado sobre su exjefe. Por supuesto ella, como vocera y vicegobernadora que fue durante los primeros tres años del sexenio duartista, debió enterarse de muchas cosas. Esa información, aseguraban algunos columnistas, es lo que la sostenía ahí a pesar de los muchos yerros que tuvo.
En el sexenio pasado la CEAPP podía brindar otros beneficios a los periodistas que se decían perseguidos. Algunos vivieron temporadas largas en el hotel Xalapa gracias a que la CEAPP les cubría los gastos de hospedaje y comidas. Vale mencionar que esos mismos sujetos fueron a manifestarse a la Plaza Lerdo para exigir que les pagaran los “chayotes” que, según ellos, les debían desde hacía más de 12 meses. Valdría la pena preguntar ¿cuál fue el criterio que usaban para cubrir los gastos de estos hampones?
Razón tiene la diputada Maryjose Gamboa sobre la suerte que puede correr la Comisión Estatal de Atención y Protección para Periodistas (CEAPP) ante el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que dice que todos los delitos en contra de periodistas deben ser atraídos ante instancias federales, en este caso la Procuraduría General de la República. Y es que uno se pregunta, ¿para qué se requiere de una Comisión de Protección a los Periodistas que en realidad no protege, si acaso consuela?
Si de veras los mexicanos están indignados con los gasolinazos y están hartos de la corrupción del gobierno de Enrique Peña Nieto, ¿por qué este hartazgo, no se refleja en la calle? La respuesta parecería muy complicada pero es muy sencilla: las clases populares no salen a las calles por dos razones, la primera implica a la burocracia y a la clase obrera, estos sectores no salen a las calles porque van al día, y además, los patrones inmediatamente descuentan la jornada al trabajador.
Los Callejas, lo ojo alegre y romántico ya lo traen en su ADN; se recordará que precisamente la muerte del maestro Alfonso Arroyo Flores, tío del Cacique romántico Juan Nicolás Callejas Arroyo y del actual coordinador de la chiquibancada del PRI, fue precisamente en un ruedo muy peculiar: en el motel Avión en Banderilla con una maestra muy conocida, por cierto, todavía con vida, y desde luego, por razones obvias omitimos su nombre. Los que conocen la historia sabrán que estos hechos ocurrieron en el sexenio de Rafael Hernández Ochoa.
En redes sociales y en algunas páginas espurias salieron con la noticia de que un comando armado había acribillado a la periodista Carmen Aristegui. Además del portal que difundía la noticia, también apareció una foto del comentario de una supuesta cuenta de Joaquín López-Dóriga, quien lamentaba la muerte de la comunicadora.
Vaya golpe que le ha propinado Andrés Manuel López Obrador al presidente Enrique Peña Nieto. En medio de las huestes priistas por el 88 aniversario del PRI, Peña Nieto ha declarado que el país está «en grave riesgo de retroceso y de perder lo que hemos construido en las últimas décadas». A lo que López Obrador le ha respondido con enjundia: «Claro que queremos regresar al pasado», refiriéndose al tiempo antes de la Reforma Energética.