¡Cuánto descaro! Vecinos de Terranova vienen a Xalapa a exigir agua. Que les dé agua el presidente de Emiliano Zapata o los de Casas Carpín
En Xalapa el abasto de agua para los xalapeños es un verdadero problema. Desde hace años los xalapeños se han tenido que acostumbrar a los tandeos que, hasta cierto punto, han funcionado para la distribución del agua en la ciudad y alrededores. Cada municipio veracruzano está obligado a brindar el vital líquido para sus pobladores; Xalapa lo está haciendo para sus habitantes. El municipio que no cumpla con esa obligación, debe ser recriminado. Sin embargo, es absurdo y descarado que habitantes del municipio de Emiliano Zapata, inquilinos del Fraccionamiento Terranova, un fraccionamiento alejado de la zona conurbada con Xalapa, más cerca de Chavarrillo que de la capital, acudan a las oficinas de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Xalapa para exigir que les doten del vital líquido.
Es decir, piden que le quiten el agua a los xalapeños para que se las entreguen a ellos. Y se atreven a este tipo de acciones descaradas porque cuando acudieron a su municipio, el alcalde de Emiliano Zapata, Erick Ruiz, les dijo que él no puede arreglarles el asunto y por eso los mandó a que se manifestaran a las oficinas de CMAS en Xalapa. A quien también podrían exigir agua es a los directivos de Casas Carpín, quienes les vendieron no sólo las casas y departamentos, sino también la ilusión de que Xalapa los dotaría de agua hasta para estanques y fuentes.
Ni a cuál irle. Tanto la Nena de la Reguera como Xóchitl Molina han demostrado que como funcionarias son incapaces de llevar las riendas de una dependencia estatal. El hecho de que la Nena de la Reguera haya paseado por las mejores playas del país y del mundo no significa que la señora sea una experta en promoción turística. Entre sus objetivos la Secretaría de Turismo anota la obligación de «desarrollar nuevos productos turísticos; profesionalizar a los prestadores de servicios turísticos; vincular a los prestadores de servicios turísticos; posicionar a Veracruz como un destino turístico a nivel nacional; brindar nuevas experiencias de viaje».
Sí, estaban distraídos, pero no deberían haberlo estado. Un político de los de antes sabía que en el momento de llegar el presidente a un evento, no había que quitarle la vista de encima, sobre todo si se encuentran en la primera fila, en los lugares VIP. Pero Monreal, Adán Augusto, Manuel Velasco, Alejandro Esquer y Luisa María Alcalde estaban distraídos tomándose la foto con Andy López Beltrán, el hijo de López Obrador. Fue por ello que “distraídos” le dieron la espalda a la presidenta de México.
Con las actas en la mano Maryjose Gamboa confirma que ganó la consulta indicativa del Partido Acción Nacional, la cual se llevó a cabo este domingo 9 de marzo en todos los municipios de Veracruz. Eso indica, dijo la diputada federal, que muy pronto estará lista para la próxima batalla. ¿A qué batalla se refiere? Pues a la próxima contienda electoral en Veracruz, donde se elegirán alcaldes de los 212 municipios.
Resulta justo que los maestros exijan una jubilación que ya se les había prometido. El anterior presidente acostumbrado a decir mentiras y medias verdades, prometió que las maestras se podrían jubilar a los 28 años de servicio y los hombres a los 30. Pero ahí no para la cosa, también la actual presidenta, prometió lo mismo, desde luego que lo hizo para congraciarse con los maestros para que le dieran el sufragio. Y es que, los maestros en México se jubilan hasta los 35 años de servicio o hasta que cumplan 65 años de edad, de acuerdo a la última reforma del 2007.
Vaya asamblea la de la presidenta Claudia Sheinbaum. Se calcula que hubo unos 350 mil asistentes en el Zócalo de la Ciudad de México. Esa asamblea, en la que el pueblo y la clase política habría de brindar su apoyo a la presidenta, ante los embates de Donald Trump, se convirtió en todo lo contrario. A su arribo al Zócalo la presidenta saludó de mano a los asistentes que estaban en la primera fila. En eso estaba cuando los siguientes, dignos del saludo de la presidenta, eran Ricardo Monreal, Adán Augusto López, Manuel Velasco y Luisa María Alcalde. Sin embargo, entre ellos estaba Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador.
Alejandro Solalinde en algún momento fue referente del cristianismo que está del lado de la gente. En algún momento su activismo fue ejemplo para otros sacerdotes que apoyaron a los migrantes y hasta los protegieron. Pero una vez que llegó López Obrador al poder, Solalinde dejó de servir al señor Jesucristo, para ponerse a las órdenes del “señor presidente”. Solalinde llamó al “mesías” de Macuspana el “santo sanador”; en algún momento lo llamó “profeta”; esa abyección lo alejó del cristianismo.
Durante su informe de los primeros 100 días de su gobierno, la gobernadora Rocío Nahle anunció que Turismo y Cultura se fusionarán en una sola Secretaría. Vale mencionar que, sin diagnóstico, sin planeación, sin estructura administrativa, a puro capricho, en el regodeo de su estulticia, Cuitláhuac García hizo del Instituto Veracruzano de la Cultura, IVEC, una Secretaría. Resultó un absurdo, pues el IVEC ni siquiera podía cumplir con sus obligaciones de instituto, menos lo iba a hacer como Secretaría. Para colmo, la gobernadora puso en esa dependencia a una mujer sin los atributos intelectuales para asumir el cargo. Eso lo demostró Xóchitl Molina en menos de 100 días.
Viste muy bien ponerse del lado de las feministas el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Si es uno varón muestra su solidaridad, si se es mujer, su sororidad. Por supuesto que se debe estar a favor de la lucha de la mujer para que le hagan valer sus derechos; eso no está a discusión y durante meses, en este espacio, hacemos eco de esa lucha y exigimos justicia para la mujer; no para las feministas o “feminazis”, como algunos las han apodado. ¿Por qué no se puede estar a favor de esa clase de mujeres? Porque lo de ellas no es un movimiento a favor de los derechos de la mujer, es un movimiento a favor del caos, a favor de la violencia y el rencor, a favor del odio hacia el género masculino, pero también odio hacia su propio género. Un sólo ejemplo.