¡Ah tu cara! El próximo preciso de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz, dice que con los 13 de millones de ciudadanos que votaron, se fortalece la división de poderes
A pesar de la alta abstención en la votación para elegir jueces y ministros del poder judicial, el futuro ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el abogado mixteco Hugo Aguilar Ortiz, dice que con los 13 de millones de ciudadanos que votaron en las pasadas elecciones se fortalece la división de poderes y la independencia judicial. Desde luego, más de 90 millones de mexicanos no lo creen.
«A todos los hermanos y hermanas que no acudieron a votar el pasado domingo, quiero pedirles un voto de confianza porque esta será una Suprema Corte de Justicia de la Nación de todos y para todos. Quiero decirles que la Suprema Corte estará cercana a la ciudadanía, cercana al pueblo y cumplirá su mandato constitucional de dar certeza a todas y a todos», señaló, un personaje que ha sido muy cercano al expresidente tabasqueño.
En todo país que se dice ser democrático, debe de haber un equilibrio de poderes, este es necesario para prevenir la concentración excesiva de poder en un solo órgano del gobierno, evitando así la tiranía y promoviendo la democracia. Los que saben de leyes, reconocen que la separación y el equilibrio de poderes asegura que cada órgano estatal ejerza sus funciones dentro de un marco de respeto mutuo y autonomía, evitando la anarquía o el absolutismo. Con la elección judicial que promovió el expresidente y la continuidad que le dio Claudia Sheinbaum, se sepultó por completo ese equilibrio. Hoy tanto el poder legislativo y judicial están sometidos al ejecutivo federal.
Hace dos semanas, desde su conferencia mañanera, a propósito de la propuesta del Senado americano de imponer el 3.5 por ciento de impuesto a las remesas, la presidenta Sheinbaum dijo que era una propuesta «injusta y discriminadora». Por lo que México se preparaba para manifestar su oposición y «en caso de ser necesario, se convocará a los mexicanos para sumar protestas ante la imposición de un nuevo impuesto del 3,5 por ciento a las remesas procedentes de Estados Unidos». ¡Pues qué creen! Al parecer los paisanos de Los Ángeles, California le hicieron caso a la presidenta y desde hace tres días se lanzaron a las calles para protestar, no sólo por el impuesto del 3.5 por ciento a las remesas, sino por las brutales detenciones por parte del ICE, Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Vamos a suponer que el Tren Maya ganó en una semana un millón de pesos; sólo estamos suponiendo. Pues para que el Tren Maya pudiera tener de ingresos un millón de pesos, los mexicanos debemos subsidiarlo con 108 millones de pesos. Así de exitoso este proyecto de López Obrador que con el tiempo terminará entre el olvido y el deterioro. Esto es lo que señala un reportaje del periópdico Reforma: «En su primer año completo de operación, el Tren Maya, una de las obras insignia de la 4T, requirió 108 pesos de recursos del erario por cada peso que recibió de ingresos propios, lo que representa un subsidio federal de ¡10 mil 700 por ciento! La Cuenta Pública de 2024 revela que la paraestatal militar Tren Maya requirió ese año recursos por 29 mil 912 millones de pesos del erario, mientras que tuvo ingresos propios por sólo 276 millones de pesos».
El pasado 8 de junio de 2025, durante un evento en el Hospital de la Niñez Poblana, la madre de un niño con cáncer confrontó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para exigir soluciones ante la falta de medicamentos oncológicos. El reclamo ocurrió tras la inauguración de dos nuevas torres en el hospital, destinadas a la atención oncológica y cardiología pediátrica. En un video difundido por medios locales, la madre suplicó a la presidenta: «Por favor, presidenta, escúchanos, eres madre también. Necesitamos que nos garantice que no falte».
Durante tres días consecutivos, cientos de manifestantes han salido a las calles de Los Ángeles para protestar contra las redadas migratorias llevadas a cabo el día 6 de junio por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que resultaron en la detención de al menos 44 personas por presuntas violaciones migratorias. Las protestas, centradas en el centro de la ciudad y áreas como Paramount y Compton, han generado enfrentamientos con agentes federales y locales, quienes han utilizado gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y balas de goma para dispersar a las multitudes.
Morena ha convertido la elección municipal de Poza Rica en un vertedero, un chiquero que despide el tufo agrio del fraude electoral. La intentona de robarle la elección a Movimiento Ciudadano como lo ha denunciado con pruebas fehacientes, su líder Jorge Álvarez Máynez no solo deja muy mal parados a las autoridades electorales locales y a la misma gobernadora del estado. Reza el dicho, «que tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata», en otras palabras, alguien dio la orden a alterar las actas para robarle descaradamente el triunfo al partido naranja.
En la elección judicial vimos todos los vicios (más uno), que se pueden llevar a cabo en un proceso electoral. El domingo 1 de junio vimos acarreo de electores, compra de votos, llenado de urnas, manipulación, inducción y el “más uno”, acordeones preparados por Morena para dirigir el voto hacia sus candidatos orgánicos. Sobre la elección judicial llevada a cabo en México la OEA «no recomienda que este modelo de selección de jueces se replique para otros países de la región».
«Allá, donde terminan las fronteras, los caminos se borran. Donde empieza el silencio. Avanzo lentamente y pueblo la noche de estrellas, de palabras, de la respiración de un agua remota que me espera donde comienza el alba». Así inicia “Libertad bajo palabra”, esa magnífica obra poética de Octavio Paz en donde el Nobel le rinde un homenaje a la palabra, materia prima de toda obra escrita. Después de describir y descubrir los usos de la palabra, el poeta finaliza el poema con una arenga, un grito de guerra que todo hombre de letras, escritor o lector, debería lanzar: «Contra el silencio y el bullicio invento la Palabra, libertad que se inventa y me inventa cada día». El silencio, lo entendí en su momento, es un pecado con el que no debe cargar el periodista; la palabra es la virtud que lo redime. Inicié, hace más de 15 años, 17 quizá, dando talleres literarios con los menores infractores en Banderilla; después pasé a los penales del estado de Veracruz con un proyecto llamado “Libertad bajo palabra”.