Yasmín Esquivel es plagiaria. Copió su tesis de licenciatura y doctorado, así el papa Francisco diga lo contrario o una jueza de la CDMX
Los esfuerzos por limpiar el “honor” de la ministra Yasmín Esquivel sólo la exhiben y dejan más en claro que la señora es una plagiaria. Los hechos que debemos tomar en cuenta son los de origen. Un alumno de la UNAM presentó un año antes una tesis de licenciatura que un año después ella entregó de manera casi íntegra. Así el alumno se la haya ingeniado para robársela, un año antes de que Yasmín Esquivel la debiera presentar, el hecho de que haya entregado la tesis que ya estaba inscrita en la biblioteca de la UNAM, eso la hace plagiaria. Pero no, esa misma tesis se presentó en otras 5 ocasiones como original.
Para todos aquellos que ya no soportan al presidente López Obrador, que no aguantan sus mañaneras, que están hartos de sus bravatas y de sus mentiras, les tenemos una buena noticia. El 10 de febrero de 2014 se aprobó una reforma político-electoral. La reforma adelanta la jornada electoral al primer domingo de junio y cambia la fecha de toma de protesta del presidente electo para el 1 de octubre, según el artículo 83. Todos esperaban que, si López Obrador tomó protesta el 1 de diciembre de 2018, el 1 de diciembre de 2024 debería dejar el poder.
Finalmente, un juez de la Ciudad de México otorgó un amparo que obliga al presidente de México a dar su derecho de réplica a la senadora Xóchitl Gálvez. Se esperaría que la senadora del PAN acudiera a la conferencia mañanera de López Obrador y desde ahí aclarar las mentiras que el presidente dijo sobre ella. ¿Cuál fue esa mentira? López Obrador dijo que Xóchitl Gálvez fue una de las que propuso eliminar la pensión a los adultos mayores. De inmediato la senadora alzó la voz para acusar al presidente de mentir. Y como López Obrador todos los días miente, pues se le hizo fácil difamar a la senadora. Cuando Xóchitl Gálvez pidió su derecho de réplica, el presidente dijo: «Que vaya a engañar a otra parte».
Darle un machetazo al caballo de espadas es vencer a alguien en un campo en el que no se es experto y el vencido sí. Pues con la renuncia adelantada de Marcelo Ebrard a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SER), le da un machetazo adelantado a Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López y al propio Ricardo Monreal. Ahora la presión es para sus compañeros de partido que tendrán que ponerse al parejo para no mandar un mensaje de que se están aprovechando del puesto para alcanzar sus intereses personales.
El periodismo que prefiere la Cuarta Transformación es el que ejerce Lord Molécula o la güera que se siente Thalía; es el periodismo de “El pirata”, o de los youtubers que se inventaron un canal para llenar de halagos al presidente. La libertad de expresión para el presidente de México es esa que ejerce Carlos Pozos, Lord Molécula, quien en una mañanera preguntó al presidente: «Acusan a su gobierno de estar jugando a Dios, ¿me podría explicar si su gobierno juega a ser Dios?». Otro día, sin el menor pudor, este pseudoperiodista se bajó los pantalones y gritó a los cuatro vientos en la mañanera: «Dios salve al presidente». Esa es la libertad de expresión que prefiere la Cuarta Transformación, la que acusa los errores de los opositores, pero excusa los errores del gobierno.
En nuestro país siempre ha estado a discusión hasta qué grado un periodista que ejerce su libertad de expresión puede inmiscuirse en la vida privada de un personaje público. El debate ya lo hemos compartido y siempre llegamos a la misma conclusión: En la medida que el personaje se hace público, hace pública su vida privada o afecte los intereses de la sociedad con sus actos privados siendo funcionario público, en esa medida uno puede libremente señalar o denunciar a dicho sujeto.
La Libertad de Expresión está consagrada en todas las constituciones de los países democráticos. Dicha libertad está señalada en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que a la letra dice: «Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideraciones de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección y gusto». En nuestra Constitución la Libertad de Expresión está garantizada en los artículos 6º y 7º, aunque los términos de estos artículos no hablen de una libertad sino del derecho a la manifestación de ideas.