Luisa María Alcalde, de modelo matraquera, a titular de la poderosa Secretaría de Gobernación en pocos años
Quién se iba a imaginar que una chica guapa, que vino a ser la imagen de Morena, el partido del presidente López Obrador, que salía bailando al compás de la música en un camión de pasajeros, llegaría a ser la mujer más poderosa del país. No cabe duda que el presidente sigue fiel a su estilo de premiar lealtad. Al nombrar a Luisa María Alcalde en la Segob, prefirió la lealtad y obediencia absoluta, que darle paso a la experiencia y eficacia.
Si bien es cierto Luisa María Alcalde se condujo sin aspavientos en la Secretaría del Trabajo, su trabajo sólo mostró que siguió las órdenes del amo y señor de la 4T al pie de la letra. No trajo un verdadero cambio sustancial y democrático en el SNTE ni en el sindicato de Pemex.
La indiferencia ante la injusticia es complicidad, cerrar los ojos cuando un gobierno corrupto y tirano persigue de manera injusta a alguien por el sólo hecho de informar, resulta verdaderamente infame. El caso de la periodista Claudia Guerrero, a quien se busca relacionar, de manera vil, con el asesinato de Juan Carlos Molina Palacios y con la jueza Angélica “N”, no se puede ignorar ni ser indiferentes, éste sólo muestra que, en Veracruz, nadie se salva.
Al presidente López Obrador el país se le fue de las manos, o como otros dicen, entregó el país en manos del crimen organizado. De acuerdo con un reportaje de Héctor de Mauleón en El Universal, «la presencia del crimen organizado en México se extiende a lo largo de 1.59 millones de kilómetros cuadrados: exactamente 81% del territorio nacional, en donde 108 millones de mexicanos viven en riesgo potencial». Señala De Mauleón que «las organizaciones delictivas con mayor presencia en México son el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa. El primero opera en 28 estados; el segundo, en 24».
Una de las cantaletas de López Obrador que tiene cansada a la gente es la mentira de que los servicios de salud de México ya están casi como los de Dinamarca. Lo dice a pesar de la queja constante de falta de medicamentos. Tan sólo en lo que va del sexenio, y con datos del periódico Reforma, al menos 45 millones de recetas no han sido surtidas. Los servicios de salud no llegan a todos los mexicanos y a millones que llega es de mala calidad. Por ejemplo, en esta época de calor, medios informativos de Veracruz reportan que en el hospital Cuauhtémoc de la Ciudad de Veracruz no sirve el aire acondicionado.
Si alguien ha hablado con saña y con ganas de dañar a otros, ese ha sido Daniel Bisogno desde el programa de Ventaneando. De hecho, el conductor se ha envuelto en constantes polémicas por sus dichos sobre cantantes, actores y hasta políticos. Ese ha sido el sello de Daniel Bisogno, ese estilo es el que lo ha hecho célebre. Recientemente el conductor ha revelado que sufría de ciertos padecimientos de salud por sus problemas para bajar de peso. En una ocasión hasta reveló haber imaginado que tenía Sida, por lo que se fue a hacer la prueba del VIH, resultando positivo, por lo que ya pedía que le dieran los retrovirales. Sin embargo, una segunda prueba demostró que no tenía VIH.
Se acuerda usted del presidente de México que viajaba en vuelos comerciales, porque no quería ser como los otros presidentes, que tenían flotillas de aviones para ellos, flotillas de helicópteros a su servicio. No contaba López Obrador con dos cosas. Primero, el repudio que muchos pasajeros le mostrarían al tenerlo como compañero de viaje. En varias ocasiones las personas que viajaban en el mismo avión que él lo mandaron al diablo.