Segalmex, otro fraude, éste por mil 700 millones de pesos. AMLO contempla el incendio como si él mismo lo mandara encender
Lo de Segalmex está muy raro. Demasiados fraudes, demasiados robos, demasiada corrupción y el presidente López Obrador como si nada. Tal pareciera que el presidente estuviera contemplando un incendio que él mismo mandó encender. A su amigo Ignacio Ovalle, quien fuera director de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), lo ha protegido y hasta consentido, a pesar de que por sus narices pasaron todos los fraudes que ahora se están descubriendo.
Ya empezaron a pintar bardas y muros haciendo promoción a la zacatecana Rocío Nahle que aspira a ser gobernadora de Veracruz. El mismo presidente ha dicho que «Rocío se ha distraído con la política de Veracruz; no ha terminado la refinería». La inauguraron sin estar completada, de hecho, se asegura que el presidente López Obrador saldrá del gobierno sin que la refinería de Dos Bocas esté terminada.
Los que escriben regularmente y están familiarizados con las letras, saben que la política ficción es un subgénero literario, entre la utopía y la ciencia ficción, que presenta un futuro inmediato para interpretar relaciones sociales y económicas presentes. Éste pinta un escenario posible, pero que es muy ajeno a la realidad. Algo muy parecido sucede con las encuestas patito que algunos corifeos y cercanos al secretario de Gobierno del estado de Veracruz pregonan, donde lo colocan en los cuernos de la luna.
Argos Comunicación, la que hasta hace poco era la productora de Epigmenio Ibarra, recibió un préstamo de 150 millones de pesos del Bancomext. Un préstamo que fue el pago de favores por andar defendiendo las incongruencias del presidente López Obrador. Pues por andar de lambiscón, Epigmenio Ibarra ha perdido el control de Argos. Señala la revista Proceso: «Pese a su activismo en favor del gobierno de la 4T y a que éste le dio un trato preferencial durante la crisis por la pandemia por covid-19, al otorgarle la banca de desarrollo un préstamo millonario, Epigmenio Ibarra llevó a la quiebra la productora que fundó en los noventa.
Parecer ser que los desplantes y excesos de Joana Marlén Bautista en el Poder Judicial han llegado a conocerse a nivel nacional. Esta vez el periodista Claudio Ochoa, en su columna de El Universal, señala que en el Tribunal Superior de Justicia Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre es un mero adorno. Dice Claudio Ochoa que «quien realmente maneja el Poder Judicial en Veracruz es su administradora: Johana Marlen Bautista Flores. Es cercanísima y mancuerna del diputado morenista Juan Javier Gómez Casarín, presidente de la junta de coordinación política del congreso local y mano derecha de Cuitláhuac García». Bien medida que tienen a Joana Marlén, que sigue jurando ante la imagen de la “morenita del Tepeyac” que ella es una blanca paloma.
No hay columnista que en los últimos días no se haya ocupado del gobernador Cuitláhuac García. Todos, sin excepción, lo califican de represor, un remedo de tirano que tiene el permiso de López Obrador para cometer arbitrariedades, actos de represión. Dice López Obrador que todo es una campaña en contra de su pupilo, y a pesar de la evidente estulticia y represión, López Obrador defiende al gobernador de Veracruz. Esto, por supuesto, engrandece al “tiranozuelo”, quien está en el cargo por López Obrador y para López Obrador.
Todos sabemos que Gerardo Fernández Noroña no va a ser presidente de México. El diputado con licencia del PT se montó a la campaña presidencial porque alguien le dijo que iba a haber premio de consolación. Noroña, quien ha sido diputado en varias ocasiones, ahora quiere probar una curul en el Senado. Siente que ya le toca. Además, parásito como es, no quiere dejar de vivir del presupuesto. Sin embargo, él tiene que soltar el discurso de ganador: “A partir de este momento caminamos solos los aspirantes, con la responsabilidad que esto implica y yo les voy a ganar, a pesar de que no tengo ni un espectacular”.
Se agiganta la senadora Olga Sánchez Cordero, quien además de senadora de Morena, es constitucionalista. Sabe doña Olga Sánchez Cordero que lo que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación no desaprobaron el Plan B que buscaba cambiar algunas normas del INE, sino que se desaprobó el proceso legislativo, pues hubo muchas irregularidades.
A quien debería escuchar el presidente López Obrador es a Elena Poniatowska, quien en las tres elecciones presidenciales en las que contendió, ella estuvo ahí. Sin embargo, López Obrador ha demostrado que es un malagradecido, pues varios de los que estuvieron con él desde el principio de su carrera presidencial, les ha dado la espalda. No asistió López Obrador a la entrega de la “Medalla Belisario Domínguez” que se le entregó a la escritora.
Martha Debayle dijo que su hija veía a la reina Isabel como su abuelita: «Mi hija me habló ahorita llorando porque ella decía que era su abuelita». Ese absurdo comentario sirvió para que todo mundo se le fuera encima. Pero eso no detuvo a la señora para seguir diciendo tonterías. Otro día la comunicadora mostró a sHaters de Martha Debayle