Gómez Cazarín, el lamesuelas de la zacatecana, dice que ella le cumple a México con encaminarlo hacia la soberanía energética ¡Oilo!
En México, la palabra “palero” describe persona que aplaude o destaca las virtudes de otra con la oculta intención de conseguir algún beneficio. Resulta que en Veracruz, el diputado local de Morena, Juan Javier Gómez Cazarín, mejor conocido como el Rey de los fracasos legislativos, hace su papel de palero. Resulta que el diputado, presume que, con la puesta en marcha del proceso de prueba de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, Rocío Nahle, secretaria de Energía, «le cumple a México con encaminarlo hacia la soberanía energética».
Dicen que no, pero los chayoteros de la Cuarta Transformación son clasistas, racistas cuando les conviene. Y es que esta vez les conviene por atacar a la senadora Xóchitl Gálvez quien ha decidido buscar la candidatura de la alianza opositora a la presidencia de México. Todos contra Xóchitl Gálvez, incluso el amigo de López Obrador, el monero que come paella los domingos con el presidente y que recibe contratos de 8 millones de pesos por 3 meses para su revista El Chamuco.
Vaya caradura la señora Rocío Nahle. Presume una refinería que no refina, una refinería que fue inaugurada hace un año, pero que no entrará en operaciones hasta 2025, y eso con suerte. La senadora Xóchitl Gálvez visitó Dos Bocas el 1 de julio para constatar que no hubo un sólo litro de gasolina refinada. En un video que subió a sus redes sociales la senadora Gálvez anotó: «A un año de su “inauguración” y con sobrecosto de 200 mmdp, la refinería de #DosBocas sigue sin operar. Otra promesa incumplida por la incapacidad de este gobierno».
Dos hechos ocurridos la semana previa a la celebración de los 5 años del triunfo en las urnas de López Obrador ensombrecieron su festejo. 16 empleados de la Secretaría de Seguridad Pública de Chiapas fueron secuestrados por un grupo delictivo que puso sus condiciones para liberarlos. Es decir, en México los narcos ponen sus condiciones para operar. El otro hecho fue la muerte del fundador de las autodefensas, Hipólito Mora, quien un día antes de su muerte denunció que en Michoacán los narcos tenían controlado todo. Hasta las cosas que consumían y los lugares donde trabajaban.
El gobierno de la Cuarta Transformación encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha venido desdibujando desde su inicio en diciembre de 2018. Aunque se presentó como un cambio radical en la política mexicana, después de 5 años nos hemos dado cuenta de que ha sido una farsa en lugar de una transformación real. La Cuarta Transformación ha incumplido las promesas hechas por López Obrador durante su campaña electoral. A pesar de su discurso populista y sus promesas de erradicar la corrupción, reducir la violencia y mejorar la economía, nos hemos dado cuenta que la corrupción sigue siendo un problema arraigado, la violencia no ha disminuido y la economía mexicana ha enfrentado desafíos importantes durante su mandato.
La noche que López Obrador dio su discurso en el Zócalo de la Ciudad de México se me vinieron las lágrimas a los ojos. No tengo empacho en decir que lloré. Tanto tiempo esperando que Andrés Manuel llegara al poder para que empezara el verdadero cambio, la Cuarta Transformación. Esa noche pensé que en México estaba naciendo un Mandela latinoamericano. A los pocos meses, desde su podio de las mañaneras, a la luz de decisiones absurdas y populistas, el López Obrador del 2006 y del 2012, se empezó a desdibujar. Cinco años han pasado y la figura del presidente burlón, impositivo, agresivo, incongruente, corrupto y sobre todo mentiroso ya me es insoportable.
Según lo visto en la mañanera, el presidente López Obrador primero se burló del secuestro de 16 empleados de la SSP; dijo que, si los delincuentes no los liberaban, los iba a acusar con sus papás y abuelos. Después, cuando le dijeron que la había regado, puso su cara de serio y pidió a los delincuentes que los liberaran, porque lo que estaban haciendo era malo. Al final, el grupo armado que mantenía secuestrados a los empleados de la Secretaría de Seguridad Pública de Chiapas liberó a las 16 personas.