Personal de Ayudantía del gobierno sigue cuidando a hijos de Duarte
Como si Javier Duarte siguiera siendo gobernador del estado, elementos de seguridad encargados de custodiar a los hijos del exmandatario continúan trabajando y otorgándoles protección. A nuestra redacción nos hicieron llegar la información sobre estos sujetos, que siempre se caracterizaron por comportarse de manera prepotente y grosera, según relatos de padres de familia del colegio Las Hayas y vecinos de esta tranquila zona en Briones, continúan ofreciendo este privilegio a los hijos de Duarte, todo con cargo al erario público.
Desde que los hijos del ahora exgobernador llegaron a este instituto escolar, la tranquilidad en esta zona se terminó durante las horas en que estos niños tomaban sus clases. Cerraban los accesos y, como si se tratara de una visita de algún jefe de Estado, improvisaban retenes y de manera grosera, al que transitara por ahí, le pedían que se identificara.
En la imagen que ofrecemos se puede observar cómo los elementos Ayudantía están retirando de los vehículos las calcomanías con los logos oficiales del Gobierno del estado, pues se han de haber dado cuenta que eso los delataba.
Ni hablar, los vecinos tendrán que esperar un poco más a que regrese la tranquilidad en esta zona, porque al parecer, estos privilegios los querrá mantener Javier Duarte para sus hijos hasta el final de su frustrada administración, no vaya a ser, así como está de inseguro Veracruz, que le peguen un susto a sus retoños.
Algunos desesperados ya comenzaron a comerse las uñas, otros ya están especulando sobre las palabras del gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares, que esas con la que afirma que «cimbrará a México». Algunos avezados dicen que se corroborará lo que la vox populi ya sabe: que el dinero que se le encontró al “Maestro tangas”, perdón, al ilustre maestro Vicente Benítez, era una pequeña parte de los dos mil 500 millones que Duarte desvió para la campaña presidencial de Peña Nieto.
Y la gente se pregunta, ¿dónde está Arturo Bermúdez Zurita? Hay que recordar que este señor pidió su renuncia al cargo como secretario de Seguridad Pública ante el alicaído gobernador con licencia para poder contestar las denuncias que interpuso el gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares, que dio conocer, al igual que la periodista Carmen Aristegui, las propiedades y red de empresas que tiene el exfuncionario.
Un día después de que Javier Duarte pidiera licencia para dejar el cargo de gobernador de Veracruz, pocos fueron los columnistas que se sustrajeron a la tentación de escribir sobre su persona, sobre su gestión. Los columnistas del centro del país, los que publican en medios nacionales se le fueron con todo.
Todavía esperaba el Partido Revolucionario Institucional otra diputación en el Congreso, ya que el Tribunal Electoral Veracruzano había anulado la elección en el distrito 26 de Cosoleacaque. Por supuesto que les interesaba esa diputación ya que llegan muy mermados para la siguiente Legislatura.
Flavino Ríos Alvarado, no Falavino como dijo Loret de Mola, tomó protesta como gobernador interino después de las 23:00 horas, superados los berrinches de los diputados “independientes” que lo único que querían era que les pusieran un billete más grande en el liguero.
Una vez que se diera a conocer que el Premio Nobel de Literatura se entregaría al cantante norteamericano Bob Dylan, el Ministerio de Cultura de España acaba de anunciar que se aceptó la propuesta de la Academia de Lenguas Mayas de Guatemala para que el Premio Cervantes de Literatura se le entregue al cantante guatemalteco Ricardo Arjona.
La letra de la canción Hermano cayó la ley de Los Huracanes del Norte, en el caso de Javier Duarte, puede parecer profecía, ésta dice en su primera estrofa: «Hermano cayó la ley está rodeada tu casa, son puros nervios los tuyos, porque yo no he visto nada. Así le dije a mi hermano para que hicieran confianza. Sabía que estaba rodeado e interceptaban llamadas, no entraron pronto por mí para ver quien más llegaba. Pero se les durmió el gallo me pelé en la madrugada».
Finalmente, después de muchos retrasos originados por algunos diputados “independientes” que vendieron caro su amor, y tras una breve discusión sobre los procedimientos constitucionales, la Comisión Permanente del Congreso del estado logró votar y así aceptar la licencia de Javier Duarte para dejar el cargo de gobernador.