Enrique Márquez Almazán, la apuesta de MAYL para la cultura en Veracruz
Llega Enrique Márquez Almazán a la dirección del Instituto Veracruzano de la Cultura IVEC, para reemplazar al Chico Julio mayor, Rodolfo Mendoza Rosendo. La apuesta del gobernador Yunes, como una constante en su gabinete, se enfoca en el talento joven a la espera de rendir frutos en el puesto que se le asigne. Márquez Almazán es músico reconocido en el estado de Veracruz, se desempeñaba como director ejecutivo y artístico de la Orquesta Filarmónica de Boca del Río.
Egresado del Centro de Iniciación Musical Infantil y de la Facultad de Música de la UV y, Enrique Márquez a participado como violista en diversas orquestas, en las que destaca la Youth Orchestra of the Americas (YOA), la Orquesta de las Juventudes Musicales (de 1999 a 2001) y en la Filarmónica de las Américas. Es maestro en Política Cultural y Administración por la Universidad de la Ciudad de Londres, maestro en Educación por la universidad de Harvard y fundador Music Education for Social Development Agency (MESDA), un grupo de acción cultural comunitaria enfocada en el desarrollo de niños músicos de escasos recursos.
Para Márquez Almazán, en Veracruz existe gran potencial artístico que necesita explotarse, cree que si se logra reunir un «equipo amplio de gestores, Veracruz y Xalapa serían capaces de despegar realmente», según lo señaló en entrevista para el diario La Jornada en 2015. Ahora tiene esa oportunidad con Miguel Ángel Yunes Linares, esperemos que pueda cumplir con ese ideal en un estado donde la cultura ha sido relegada con administradores que sólo buscaron el beneficio para ellos y los suyos, como el de mal recuerdo para la cultura veracruzana, Rodolfo Mendoza Rosendo.
Los jóvenes que tienen tomadas las instalaciones del Instituto Tecnológico Superior de Xalapa ya no quieren hablar con las autoridades del gobierno saliente, y no lo quieren hacer porque ellos no les cumplieron lo que prometieron. Prefieren hacerlo, y así lo han manifestado, con las autoridades del gobierno entrante. El gobierno duartista les prometió obras que compensaran el despojo de varias hectáreas de terreno que pertenecían a esa institución educativa, les prometieron laboratorios, les prometieron becas y siempre les daban atole con el dedo.
Si el 5 de junio pasado, el candidato del PRI se hubiera alzado con la victoria, es muy probable que la clase política más recalcitrante seguiría viva y continuarían pegados a la ubre del Gobierno estatal. Las cofradías del poder seguirían usando las diferentes dependencias como agencias de colocaciones. Seguramente el prófugo mayor se alzaría el cuello con el Gobierno Federal y éste se vería obligado a proteger al gurú electoral para ser usado en el 2018.
Que Miguel Ángel Yunes Linares no desperdiciará ni un solo segundo como gobernador, lo indica el hecho de que en el primer minuto del primero de diciembre tomará posesión de la gubernatura, iniciando una etapa nueva en la historia de Veracruz. Atrás quedan más de 80 años de gobiernos priistas que culminaron de muy mala manera con un sujeto enfermo de codicia que nunca debió pisar el Palacio de Gobierno.
Se da como un hecho la llegada de Enrique Pérez Rodríguez a la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), uno de los hombres más cercanos a Miguel Ángel Yunes Linares, que ha estado en las buenas y en las malas con el nuevo gobernador. El posible próximo secretario de Educación es un hombre experimentado y con mucho callo en la política. Su fortaleza y experiencia será necesaria para tratar con lo más de 20 sindicatos magisteriales.
A prácticamente un día de que entre en funciones el nuevo gobierno estatal en Veracruz, aún no se sabía a ciencia cierta los nombres que acompañarán al nuevo gobernador Miguel Ángel Yunes Linares; sin embargo, a lo largo de este proceso de transición, han surgido nombres que nos abren el panorama de lo que quiere el gobernador electo para su administración.
La pesadilla se acaba el jueves, termina una era de corrupción disoluta; los apellidos Herrera, Duarte, Deantes, Abdalá, Carvallo, Mota, Lagos y Silva, que sus portadores los llenaron de estiércol, éstos serán sinónimo de corrupción. Veracruz fue saqueada con una voracidad como nunca; el estado quedó sin recursos para comenzar. Sin embargo, los amarres y convenios que seguramente harán los encargados de las finanzas tendrán que dar rumbo a Veracruz.
Cómo se ve que aquellos sujetos que de última hora se manifiestan enfrente del Palacio de Gobierno, así como en la Secretaría de Finanzas son puro montaje, son tormentas ocurrentes manejadas por el artista del caos Flavino Ríos Alvarado. Es cosa de que los ciudadanos lean los muchos documentos que se pegaron en los pilares de Palacio de Gobierno. Son documentos firmados por Fidel Herrera Beltrán y Reynaldo Escobar.
Finalmente renunció el fiscal Luis Ángel Bravo, finalmente se fue el abogado de los victimarios, el amigo de Javier Duarte, el cómplice de los que saquearon Veracruz. En un mensaje dirigido a los medios de comunicación, el fiscal se refirió a su paso por la Procuraduría y por la Fiscalía del Estado. En una parte de su discurso presumió que llegó a «cumplir y hacer cumplir la ley sin cortapisas ni distinciones», tema que por cierto resulta falaz, pues en su actuar el fiscal mostró siempre parcialidad hacia aquellos que pertenecían a la clase política que gobernaba.