Yunes Linares va por el Tío Fide; lo quiere en el tambo
Para acabar con una serpiente peligrosa que siempre está al acecho, los expertos sugieren aplastarle la cabeza; de lo contrario, si sólo le pisan la cola, ésta buscará clavar sus colmillos cargados de veneno. Probablemente eso comprendió Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador constitucional del estado de Veracruz, al poner una denuncia contra el exgobernador Fidel Herrera Beltrán, conocido en la política populachera como el Tío Fide y en el bajo mundo como La Nauyaca.
Resulta que antes de ser gobernador, el Tío Fide hizo pactos y amarres con el crimen organizado. Sólo hagamos un poco de memoria: cuando una corte de Austin, Texas, concluyó que José Treviño Morales —hermano de Miguel Ángel Treviño Morales, líder de una organización delictiva— y otros coacusados, entre ellos el empresario veracruzano Francisco Colorado, resultaron culpables del delito de lavado de dinero y de arreglar carreras de caballos.
Fue precisamente ahí cuando aparece por primera vez el nombre del priista Fidel Herrera Beltrán, en quien, según los enjuiciados, “invirtieron” 12 millones de dólares para que alcanzara la gubernatura de Veracruz y dejara operar a los Zetas en esa entidad. El futuro se torna más negro para el Tío Fide. Ni modo, como reza el dicho; «a mis amigos, justicia y gracia, a mis enemigos sólo justicia».
La lideresa del Suitcobaev trata a toda costa de ocultar los actos de corrupción del que fue objeto el Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz, solapada por la terrible administración del prófugo de la justicia Javier Duarte de Ochoa. La nota “Érika Ayala quiere verles la cara a los empleados del Cobaev”, donde los trabajadores de este centro educativo denuncian las irregularidades en la otorgación (léase venta) de plazas que en últimos años ha beneficiado a personajes de la política estatal y familiares de la señora Ayala, ha sido reportada como spam para tratar de ocultar el reclamo de los firmantes de esa carta, trabajadores hartos de la situación que se vive en el Cobaev.
Pues no sólo se fue de Televisa, también dejó el Grupo Imagen de Olegario Vázquez Raña y ya lamenta estar en la lista de desempleo en el país, que dice es mucho. Adela Micha, quien iniciara desde muy joven en Noticieros Televisa fue ganando notoriedad por su desenfadado estilo de dar las noticias, pero sobre todo por la manera de entrevistar.
De verdad que se requirió de mucha entereza y fuerza, para que Miguel Ángel Yunes Linares, sacara a lo más podrido del PRI del Palacio de Gobierno. No se duda que dentro del gobierno que se fue haya habido buenos funcionarios de medio pelo, sin embargo, las cabezas de las diferentes secretarías, absolutamente todas trabajaron para el PRI.
Al Congreso del Estado también asistieron los cazadores de selfies, esos sujetos que con celular en mano detenían a cualquier celebridad política para tomarse una foto dizque del recuerdo. ¿Y cómo para qué? Algunos las suben a redes sociales, pues con regularidad las encuentra uno en le Facebook con la leyenda: «Aquí con mi amigo Diego Fernández de Cevallos»; como si el Jefe Diego tuviera amigos.
El secretario de Educación, Enrique Pérez Rodríguez, nombró este día como nuevo oficial mayor al licenciado Abel Ignacio Cuevas Melo; se recordará que de esta oficina se dieron los principales desvíos de recursos. También se tomó protesta al profesor Jorge Flores Lara, como Subsecretario de Educación Básica.
No es sólo un ajuste lo que está haciendo Televisa con su programación, lo que está haciendo es librarse del lastre que desde hace algunos años representan los periodistas desprestigiados que hicieron de su profesión un negocio lucrativo a cambio de loas, ataques y silencio.
Junto con el gobernador Yunes Linares estuvieron los miembros de su gabinete. Algunos de ellos con otro gesto que no era el que les conocíamos. Cabe recordar que mientras estaban en campaña, mientras no eran hidalgos (hijos de algo) se detenían a extenderte la mano, a pedirte un consejo, a solicitarte una entrevista. Ahora, con sus trajes impecables apenas te dirigen la mirada, y eso por encima del hombro.
Nada impidió que Miguel Ángel Yunes Linares rindiera protesta como gobernador constitucional de Veracruz. Nada lo impidió, ni siquiera aquellos absurdos manifestantes que aseguraban boicotearían la toma de protesta en Palacio Legislativo. Tampoco hubo 400 Pueblos, no hubo antorchistas ni las huestes del diputado diabético del extinto Partido Cardenista.