La chiquibancada del PRI, con la guía de Callejas Roldán, hace grilla en lugar de legislar
Hay una diferencia muy grande entre hacer política y hacer grilla; la primera requiere sensibilidad, conocimiento de la materia y saber privilegiar el diálogo, sobre todo lo último. En cambio, para hacer grilla se requiere guiarse por caprichos y berrinches, dejarse conducir por intereses particulares y, sobre todo simular, simular muy bien que todo se hace por el bien de los veracruzanos.
La chiquibancada tricolor en el Congreso local, conducida por el exdirigente de la Sección 32 del SNTE, Juan Nicolás Callejas Roldán, quiere hacer creer a los veracruzanos que de verdad están haciendo política de altura. Y es que resultó muy obvio que, primero le pidió permiso a su papá y luego optó por retirarse con su chiquibancada de la sesión del Congreso.
Él dijo a los medios que no lo hicieron por capricho, sino por estar en contra de que se violara el trámite legislativo al presentar dictámenes sin que se circularan con tiempo y sin que contaran con las firmas de los legisladores correspondientes. Lo cierto es que el tricolor como tercera fuerza en el Congreso local tiene la fuerza de un Tehuacán abierto desde hace dos días.
Salvador Bello Hoyos, hijo de la señora Candelaria Hoyos, fallecida en el accidente del día 21 de diciembre en la avenida Lázaro Cárdenas, donde también fallecieran su hermana, su cuñado y su sobrina, ofreció una conferencia de prensa para exigir justicia para los deudos de este fatal suceso. A Salvador Bello Hoyos lo acompañaron sus sobrinos Alexis y Berenice, quienes perdieran a su padre y madre, además de la hija de Berenice de un año y seis meses.
Si el PRI tenía algunas posibilidades de volver a ganar y repetir en la presidencia de la República, con las devastadoras noticias de los nuevos incrementos a los combustibles está sellando su derrota. El descontento generalizado se está manifestando como una verdadera bola de nieve que podría provocar manifestaciones y toma de gasolineras en gran parte del país.
Con mensajes de «Que la fuerza te acompañe» y «Adiós a la princesa Leia», despiden a la actriz Carrie Fisher, quien perdiera la vida el día de hoy en un hospital de Los Ángeles después de sufrir un ataque cardiaco mientras realizaba un vuelo proveniente de Londres, donde promocionaba su último libro, The Pricess Diarist. La famosa actriz de 60 años estuvo varios días internada en el centro médico, pero complicaciones en su estado de salud la llevó a un estado crítico del cual no pudo salir airosa.
Por donde le busque, y a pesar de los buenos deseos de todos, el año que se avecina no pinta nada bien. El incremento de la gasolina ya es una realidad, la galopante inflación sólo encarece la canasta básica, las bravatas de Donald Trump no se deben echar en saco roto. La insensibilidad de los que conducen al país se nota en la inseguridad que sufre la mayoría de los mexicanos; sus programas de carácter social sólo son un paliativo contra la pobreza.
El verdugo del equipo América se llama Nahuel Guzmán, argentino de nacimiento y guardameta de los campeones Tigres de la Liga MX. El portero felino resultó ser una verdadera muralla contra la metralla americanista. No dejó escapar el balón, intimidó a sus rivales y le dio a los suyos el quinto título de liga en casa, en el estadio Universitario al ganar 3-0. Nunca se achicó ni se dejó intimidar.
Algunos califican como cacería de brujas el despido de cientos de duartistas, algunos dicen que es injusto porque se deja a muchas personas sin trabajo, algunos dicen que es injusto. Sin embargo, la situación que dejó Javier Duarte en el estado no fue sólo responsabilidad de él. Una persona fue participante de este desastre si se dejó consentir como aviador; una persona fue participante de la devastación si tenía un trabajo en gobierno, pero sólo iba a crear intrigas y no a trabajar; una persona participó del cochinero de Duarte si fueron sus favores sexuales los que le consiguieron un puesto en gobierno o una plaza en la SEV.