El EZLN, punta de lanza de la Segob para acabar con AMLO
Galeano, Marcos, Sebastián Guillen o como quiera llamarle, nuevamente irrumpe en el escenario político. Resulta muy sospechosa su presencia y más con la mafufada de salir con un candidato independiente para competir por la presidencia de la República. Se acordará usted que el enigmático líder supo capitalizar las simpatías de miles de seguidores a lo largo del país y gran parte de Europa.
Sin embargo, hoy sus intenciones ya no parecen ser muy claras; el romántico Robin Hood posmoderno que apareció en los montes azules de Chiapas con el pasamontañas, viene a hacerle el caldo gordo al Gobierno Federal, esa es la percepción que se tiene. El pensamiento de Maquiavelo en El Príncipe, divide y vencerás, pareciera ser la consigna que persigue este amorfo personaje.
Existe una desilusión y desencanto por el EZLN, nadie cuestionó sus motivos e irrupción en 1994, todo mundo cobijó a estos indígenas desprotegidos comandados por un gallardo y valiente guerrillero con pipa y pasamontañas. Hoy Marcos, o como quiera llamarle, sólo es un recuerdo perdido en la nostalgia de la desilusión; hoy este personaje ya no contribuye al fortalecimiento de la de la democracia; hoy este personaje sólo aparece para perpetuar el régimen totalitario del PRI, del que por cierto su hermana carnal forma parte.
Si vio usted el principio de la serie Ingobernable, donde Kate del Castillo interpreta a la primera dama, tal vez se haya emocionado al ver la madriza que la primera dama le pone a su esposo, el presidente de la República. Pues al parecer la serie no está tan alejada de la realidad.
Cuando alguien no tiene argumentos para defenderse suele recurrir a las falacias o a la victimización. Me atacan porque soy negro, me atacan porque soy pobre, me atacan porque soy mujer. Con esto pretenden hacer quedar mal al que supuestamente “ataca”, pretenden autoflagelarse para que se les tenga conmiseración. Y luego esos aduladores que se creen que la pretensión del que revela es sólo la de hacer daño a la pobrecita “víctima”, porque «como vamos arriba en las encuestas sólo les queda la mentira».
La comediante Carmen Salinas, especialista en películas de ficheras y famosa en todo México por su apodo de la Corcholata, por cierto, diputada federal plurinominal por el PRI, comparte en su cuenta de Twitter un video en contra de la candidata de Morena, Delfina Gómez. Y es que seguramente la Corcholata cuenta con la suficiente calidad moral para juzgar y criticar a la abanderada morenista.
Parece que nadie quiere votar por el PRI en el Estado de México, al menos eso es lo que se ve en redes sociales. A esto hay que sumar la cantidad de intelectuales y personalidades de los medios de comunicación que llaman a no votar por el PRI en Edomex. No se ve a personalidades relevantes pidiendo que se vote por Alfredo del Mazo; a menos que se cuente a la diputada “Corcholata”, Carmen Salinas.
En política el concepto “vómito negro” se refiere a la restitución del dinero mal usado, del dinero que se pretendía robar. Sobre este tema comenta nuestra amiga y colaboradora Virginia Durán Campollo: «Que Carlos Aguirre, la mano que meció la cuna de la SEFIPLAN, regresó 150 millones de pesos y hoy su segunda mujer, con su hijo, lo alcanzan en España. De ser así, ese país de Europa cobijará a todos los duartistas, que lograron el vómito negro. Esto es, devolver parte de lo que robaron por su libertad. Karime en Holanda o Inglaterra, como su anfitriona. La familia feliz. No pos así, como no».
Duro le pegó a Ana Miriam las revelaciones sobre su situación familiar y sobre su consumo de estupefacientes. ¿Fue válida la revelación? ¿Se puede cuestionar la ética del periodista por lo publicado? Una persona que tiene como meta gobernar un municipio debe ser bien esculcada, y esa es la labor de un periodista. Cierto que se debe respetar la vida privada de una persona, pero cuando la persona aspira a un puesto público sabe que se expone al escrutinio de la sociedad, máxime cuando lo que sobre ella se dice no es ningún rumor.
¿A dónde iba a acudir Beatriz Ramos, mejor conocida como la “Diabla” para que la defendieran? Por supuesto al noticiero de Ciro Gómez Leyva, santo patrono de las causas perdidas.Si Ciro defendió a Carlos Ahumada en su momento, defendió a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre el tratante de blancas de la Ciudad de México, porque no iba a defender a la “Diabla”, quien ahora alega que es una santa. Beatriz Ramos asegura que la agredida fue ella, que ella no le tiró el huevo a Andrés Manuel López Obrador.
Como diría el filósofo Juan Gabriel: “Pero qué necesidad…”. Resulta que a partir de la publicación de algunas encuestas brotaron las pasiones entre los que defienden a una candidata y los que le apuestan a otro candidato.
Alberto Silva, el bien amado, el matador, el Cisne, el consentido del deprimido preso de Matamoros, Guatemala sabe que tiene sus días de libertad contados. Las cuentas alegres que durante mucho tiempo estuvo manejando en sus diversos puestos públicos, que tuvo bajo el cuidado de su mentor, ya salieron a la luz. En el recuento de los daños, se puede ver que él jugó un papel importante como cómplice de la fallida administración de Javier Duarte. Por esas razones, Alberto Silva sabe, al igual que Deantes, Abdalá, Mota, Benítez, Spinoso, Nemi y otros que su futuro será ser huésped distinguido del penal de Pacho Viejo.