Sergio Rodríguez, ¡uy qué mello!, ya no trabajará con el corazón en la mano

La sola expresión «voy a ser un legislador crítico, me voy a quitar la mano del corazón» ya habla de un sujeto que condiciona su trabajo, que no lo supedita a la ley sino a los dictados de su corazón. Eso fue lo que dijo el diputado Sergio Rodríguez, quien ahora se monta en su Rocinante, toma su lanza y sale a combatir la opacidad del gobierno de Yunes Linares: «Este Gobierno tiene que ser puesto en la palestra, tiene que ser transparente y deber ser por lo que nosotros apoyamos a la alianza PAN-PRD».

Uno infiere que, de no habérsele quitado la Comisión de Hacienda en el Congreso local, el diputado rojoperredista hubiera seguido trabajando con el corazón en la mano, permitiendo esa opacidad que hoy dice habrá de combatir. Vaya chabacanería, vaya falta de oficio legislativo de un sujeto que, como el tamo impelido por el viento, se mueve a su propia conveniencia.

Pobre y patético Sergio Rodríguez, toda su palabrería es para ver qué rescata del naufragio, es para ver si le dan un hueso o si le dan un pan o si se sienta a llorar a la puerta del zaguán.

Alberto Silva, arrogancia que no se olvida; hoy inicia el camino de su desafuero

Todas las locuras de Javier Duarte en la segunda mitad de su sexenio fueron consecuentadas por Alberto Silva, su nuevo coordinador de Comunicación Social. Silva era el que le hablaba al oído a Duarte, y Duarte, monigote sin voluntad, ocupado en sus propios apetitos, lo dejó crecer a tal grado que Alberto Silva se sintió con derecho para ser gobernador de Veracruz. Ya tenía a Javier comiendo de su mano, lo único que necesitaba era un aliado en el centro del país.

Una vez hecho diputado, Silva empezó a cabildear e hizo creer, o quizá así fue, que Aurelio Nuño estaba de su lado. Incluso filtraba a los medios fotografías en las que saludaba al presidente Peña, como pretendiendo hacernos creer que también de él tenía la bendición. Después de ser diputado, y ante la inminente guerra en contra de Yunes Linares, Javier Duarte lo volvió a colocar como coordinador de Comunicación Social, desde donde se enfrascó en una batalla intestina en contra de Yunes Linares.

A Silva lo perdió su arrogancia, su lengua y sus excesos. Según las investigaciones, mientras Silva operaba, logró desviar mucho del presupuesto de Comunicación Social hacia empresas fantasma; ya sabía cómo, eso mismo hizo siendo secretario de Desarrollo Social. Hoy, la Fiscalía del estado pide el desafuero de Alberto Silva acusado de otorgar miles de millones de pesos a medios de comunicación sin haber sustento de ello. Hoy inicia el camino hacia su desafuero.

La caída de Gina Domínguez, el encumbramiento de Silva

A mitad del sexenio de Javier Duarte la mujer que se encontraba empoderada era Gina Domínguez; como coordinadora de Comunicación Social ella se había encumbrado como vicegobernadora. Gina tenía un grupo de “textoservidores” que manejaba a su antojo y que utilizaba para azuzar a sus oponentes políticos. Pero el abuso del poder la puso con muchos enemigos en contra, quienes aprovecharon un error táctico de ella y la echaron abajo.

Un día Javier Duarte le pidió a Gina Dominguez que hablara con los miembros más cercanos de su gabinete para trasmitirles una amonestación de su parte. Pero Gina se tomó muy en serio su papel de vicegobernadora por lo que se reunió con esos miembros, incluido el secretario de Gobierno Érick Lagos, y les puso la regañiza de su vida.

Érick no lo soportó, tampoco los otros por lo que desde ese momento planearon sacar a Gina de la jugada y lo consiguieron. Todavía en esa época Gina pidió a uno de sus amanuenses que la pusiera como una heroína, una Juan de Arco moderna. Pero ni invocando a esa mujer logró que le perdonaran su error. Gina cayó y Silva se encumbró.

Sacrifican a delegado de SCT por el socavón; a Ruiz Esparza lo protege Peña Nieto

Bien reza el dicho que el hilo se rompe por lo más delgado, y en el lamentable accidente en el Paso Exprés de Cuernavaca, donde murieron dos personas por el socavón que se hizo en una obra que apenas en abril pasado había sido inaugurada por el propio presidente, el secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, anunció que el delegado de la SCT en Morelos, José Luis Alarcón, será destituido debido a lo ocurrido el día de ayer en el Paso Exprés de Cuernavaca.

Y es que ya varios grupos de la sociedad civil y la bancada de diputados del PAN están pidiendo la cabeza del mismo secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza. Evadiendo su propia responsabilidad, Ruiz Esparza informó que en las próximas horas se hará oficial la destitución y se nombrará a un nuevo equipo.

«Destituí a delegado SCT Morelos; presentaremos denuncia ante PGR, se analizan todos los elementos jurídicos para presentar en breve ante la Procuraduría General de la República (PGR) una denuncia penal contra quien resulte responsable por los daños de la obra que fue inaugurada por el presidente Enrique Peña Nieto en abril pasado», dijo Gerardo Ruiz Esparza. En otras palabras, a los amigos del presidente los protege la cobija de la impunidad.

Silva, Érick o Carvallo, ellos debieron ser y no Duarte

Si alguien consecuentó las locuras de Javier Duarte en los últimos años de su sexenio, éste fue Alberto Silva. Silva, Érick o Carvallo, cualquiera de ellos debió ser el elegido para la gubernatura después de Fidel Herrera. Pero Fidel sabía que cualquiera de estos tres se le podía subir a las barbas. Fidel necesitaba alguien que le garantizara impunidad, seguridad financiera y un Maximato disimulado. El único que le podía garantizar todo eso era Javier Duarte, un muchacho pusilánime que había crecido al amparo de él; lleno de complejos; Fidel sabía qué punto neurálgico tocarle a Duarte para que éste riera o llorara según su voluntad.

Los otros tres acataron las órdenes de Fidel Herrera, lo conocían y sabían que en «la plenitud del pinche poder» no se podía contradecir al de Nopaltepec. Pero también sabían que Fidel dejaba una estela de podredumbre con la que tendría que lidiar su sucesor. Javier se creyó con méritos para ser gobernador; en su arrogancia creyó que el puesto estaba creado para él, pero el tipo aparte de codicioso, resultó un imbécil.

Eso lo descubrió Alberto Silva a la mitad del sexenio y comenzó a trabajar al gobernante para que matara simbólicamente a su padre Fidel, y así él pudiera manipularlo a su antojo. Al final lo consiguió.

Fisculín suda frío; se le acerca la voladora

Desde que el muy leído Notiver de Don Alfonso Salces bautizara con agua maldita, perdón, bendita, a Luis Ángel Bravo Contreras como Fisculín, éste jamás se pudo zafar de este mote. Inmediatamente la mayoría de los medios hacía referencia a este personaje con tan ridículo apodo. Lo cierto es que a él, que durante la fiebre del duartismo hizo y deshizo desde la Fiscalía General del Estado, junto al encargado de la Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, finalmente ha sido requerido por la justicia veracruzana.

Resultaba indignante para la mayoría de la sociedad veracruzana que dicho personaje de dudoso proceder y sucio paso por la Fiscalía, anduviera libre como blanca paloma. Hoy tiene que entregar cuentas sobre el número alarmante de fosas clandestinas, levantamientos y secuestros a lo largo del Estado de Veracruz.

Tiene que explicar por qué permitió que el exejecutivo local metiera su cuchara en asuntos legales; explicar también por qué la Fiscalía fue utilizada como herramienta de acoso a periodistas y personas inocentes. Hoy el Fisculín debe responder por su mal paso por la Fiscalía y comprender que en esta vida el poder es como la rueda de la fortuna, y hoy, son tiempos de que esté abajo, desde luego, respondiendo por su abyecta complicidad con Javier Duarte.

El número elevado de taxis en Xalapa, una de las causas del terrible tráfico, lo dice Vicky Durán en una de sus Enmoladas de hoy

Nuestra amiga y colaboradora Vicky Durán nos preparó unas muy buenas, y picosas cabe mencionar, Enmoladas el día de hoy, y fiel a su estilo, no deja títere con cabeza en cuanto al tema de las concesiones de taxis en Xalapa, un problema de corrupción que se ve reflejado en el parque vehicular que afecta el libre tránsito en la capital del estado. Además, preocupada por la seguridad (o más bien la inseguridad), denuncia la problemática que sufren día con día los vecinos xalapeños con los amantes de lo ajeno. Aquí dejamos estas Enmoladas, especialidad de Vicky Durán, ¡provecho!

«ENMOLADAS: En vez de estar inventando cómo sacan dinero en Tránsito del Estado, debieran capacitar mejor a los agentes que son bastante estultos, por decirlo de algún modo. Es un verdadero caos la vialidad y una de las causas es el número tan elevado de taxistas en la ciudad. Es toda una mafia que se mueven a gusto en complacencia de las autoridades correspondientes. Hay políticos, sobre todo priistas y líderes de organizaciones, que tienen hasta 300 placas cada uno. Son un desastre esas autoridades, tanto que, a unos metros de su base, Transito, opera una banda de robacoches y se han llevado varios del Teatro del Estado. ¡Estamos más que fritos!»

«ENMOLADAS: Ya no se trata, de una guerra entre cárteles del narcotráfico. Es una ola delincuencial que arrasa a todos los habitantes de Xalapa. Desde las colonias más modestas hasta los fraccionamientos de lujo. Hay pánico. En Indeco Ánimas se ha dado robos a casa-habitación, hasta seis en un mismo día, dos en la misma calle, que tiene a los habitantes en la desesperación. Se acudió a la caseta de vigilancia y la respuesta fue que no tenían gasolina para mandar a una patrulla. Sin embrago trasciende que Téllez Marie, el opaco secretario de seguridad, se queda con la mitad de los sueldos de los trabajadores de confianza. Con razón, hay quienes defienden a Duarte».

50246685310, el teléfono de Javier Duarte; sigue organizado con sus delincuentes

Reporta Eje Central, portal informativo que dirige Raymundo Riva Palacio, que el exgobernador Javier Duarte encarcelado en Guatemala, goza del privilegio de un teléfono celular cuyo número es el 50246685310. Desde este teléfono Javier Duarte, señala el portal informativo, «se comunica con sus incondicionales, varios de ellos diputados federales, como Alberto Silva y Édgar Spinoso, para transmitir amenazas».

Las amenazas pretenden evitar que sus excolaboradores suelten la sopa, es decir datos precisos que pongan en riesgo la llegada tranquila de Duarte a México o que agraven su situación jurídica. Si esto no es delincuencia organizada, no sabemos qué lo sería.

En serio, que el Gobierno Federal, en lugar de brindar todas las facilidades a Duarte para que logre evadir la justicia, mejor debería ponerlo como un ejemplo que sancione a todos esos delincuentes, exfuncionarios públicos, que pretendan de la manera más cínica y descarada, pasarse la justicia por el Arco del Triunfo. Si Duarte libra la cárcel, entonces este país bien podría irse directo a la mierda.

El caso Pitol llega a España vía ‘El País’; académicos de la UV, incluyendo a Sara Ladrón, siguen creyendo en el manipulador

Ha trascendido el caso de Sergio Pitol a medios españoles como El País, que se pregunta, ¿dónde está la medalla del Cervantes que se le otorgara a Sergio Pitol en 2006? El tema no es sólo la medalla, que podría considerarse de gran valor estimativo, lo grave del asunto fue la manera como una camarilla de sujetos, comandados por Rodolfo Mendoza, lucraron con la figura de Sergio Pitol.

Los periodistas que participaron en la investigación, como Armando Ortiz, cuyo reportaje tuviera las ocho columnas del periódico Notiver, aportaron pruebas, documentos y testimonios donde se advertía la manera vil como manipularon la persona del maestro, exponiéndolo incluso a cometer delitos, pues en una agencia de ministerio público entregó un documento médico alterado, eso lo validó el doctor que emitiera ese documento. Entregar documentación falsa ante un MP es un delito, y quienes llevaron a Pitol ante el MP lo sabían.

Algunos académicos también fueron manipulados por Rodolfo Mendoza, incluso en este momento han de seguir creyendo en él, lo que nos parece lamentable para gente de tantos grados académicos. Una de esas obtusas académicas es Sara Ladrón de Guevara, quien no sólo creyó en el manipulador, sino que hasta lo hizo hombre de sus confianzas dándole cargos en la Universidad Veracruzana sin que el sujeto tuviera los méritos para ello; sólo su alcoholismo crónico lo descalificaría.

SNTE, el gigante que se traicionó a sí mismo

El SNTE de Robles Martínez, aunque charro recalcitrante, tenía peso para presionar al Gobierno Federal; Carlos Jongitud Barrios, quien llegó con el aval de Luis Echeverría, pudo, con su Vanguardia Revolucionaria poner a varios funcionarios de rodillas; ya ni se diga de la maestra Elba Esther, con la personalidad y el peso político que tenía mandaba el mensaje a las bases de que efectivamente se defendía al maestro, a un precio muy caro, pero el SNTE figuraba, sus siglas pesaban. Hoy el SNTE sólo es comparsa y dama de compañía de Aurelio Nuño Mayer

Muchos maestros, a lo largo del país, reflexionan que ya no tiene caso tener a un líder sindical que no representa al magisterio y sólo responde al tris del presidente. Resulta curioso que Díaz de la Torre comience a recorrer todo el país, precisamente cuando el magisterio disidente comienza a organizarse contra los resultados de la evaluación docente.

El Güero sabe que sólo es un mayordomo para los amos del poder; le han hecho saber que él sólo es el encargado de mantener el poco control sobre el magisterio. Al Gobierno Federal no le conviene tener manifestaciones e inconformidades, los ojos de la OCDE están sobre México, sobre todo por los pésimos resultados de las evaluaciones a los alumnos y la férrea resistencia de los docentes por ser evaluados. Hoy el SNTE recoge lo que sembró.