En el aeropuerto, una Joven se para frente a Andrés Manuel López Obrador y le dice: «Mataron a mi papá (…) hasta cuándo va a parar esto»

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En el aeropuerto, una Joven se para frente a Andrés Manuel López Obrador y le dice: «Mataron a mi papá (…) hasta cuándo va a parar esto» FOTO: WEB

El presidente Andrés Manuel López Obrador a su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México después de su viaje a Colima, se veía alegre y sonriente. Al bajarse del avión la gente se le acercaba y él, dispuesto como siempre, les regalaba una selfie. AMLO posaba para todo aquel que se le acercaba con un celular, pero la sonrisa se le borró del rostro repentinamente cuando una joven tabasqueña se le acercó y le dijo de frente: «Presidente, mataron a mi papá». En medio de llantos y sollozos le contó de manera breve lo que había ocurrido con su padre.

El padre de la joven que fue asesinado era un médico militar que había trabajado en el estado de Guerrero. La joven mujer con los ojos enrojecidos le fue narrando al presidente el terrible caso de su padre. En pleno dolor de la joven, las demás personas no paraban en pedirle una foto, el mandatario trataba de crear un espacio íntimo con su interlocutora, quien con lágrimas en los ojos le seguía contando: «A mi padre lo mataron los narcos, más nunca detuvieron a los culpables (…) ¿hasta cuándo va aparar esto presidente?», le decía la joven.

El presidente se puso frente a ella, colocó las palmas de sus manos a la altura de las sienes de la joven originaria de Tabasco. Le dio dos besos en cada una de sus mejillas. «Mañana veré el caso en la junta de seguridad», le aseguró. Hizo a un lado el cabello de la joven, se le acercó y le dijo cosas al oído. La joven le dio las gracias de una manera sincera y se quedó con sus familiares quienes la consolaban en su dolor. Así como esta joven hay miles de casos en México, en cada hogar algún ser amado ha sido víctima de la delincuencia organizada. Es justo que se termine definitivamente esa sombra de terror que a los mexicanos nos tiene en sus garras.

#TomaNota | “Presidente, mataron a mi papá”Andrés Manuel López Obrador se dejaba querer, sonreía y posaba para las fotos al llegar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, proveniente de Colima. Abrazos, besos y afectos repartía con quienes lo miraban incrédulos de encontrarlo y se le acercaban.“¡Es el presidente!”, gritaban. Él a paso veloz seguía departiendo, pero la sonrisa desapareció de su rostro cuando una joven mujer con los ojos enrojecidos se le acercó y le dijo: presidente, mataron a mi papá.La velocidad al andar del presidente disminuyó. Abrazó a la mujer, puso su mano izquierda sobre el hombro de ella quien conforme narraba los hechos con una voz baja, comenzaba a sollozar.López Obrador extendió aún más el brazo, la abrazaba con más fuerza. En medio del tumulto de los que querían una foto con el mandatario, la mujer le pedía ayuda.“¿A dónde vas ahorita?” le preguntó, “pues para allá”, le respondió la mujer, que partió esta tarde rumbo a Acapulco, Guerrero, el lugar que ocupa el tercer lugar de 50 municipios donde más asesinatos dolosos se cometen en el país, de acuerdo al Gobierno de México.En pleno dolor de la joven, otras personas no paraban su efusividad, querían una foto; el mandatario trataba de crear un espacio solo con su interlocutora. El sollozo ya era llanto.Se puso frente a ella, colocó las palmas de sus manos a la altura de las sienes de la joven originaria de Tabasco. Le dio dos besos en cada una de sus mejillas, “mañana veré el caso en la junta de seguridad”, le prometió.El tumulto los rodeaba, el presidente buscaba un poco de privacidad. Hizo a un lado el cabello de la joven, se le acercó y le dijo cosas al oído. Entre su llanto, la joven asentía con la cabeza y también buscaba la privacidad, bajaba el volumen de su voz.“Gracias” le dijo y se soltaron. Ella regresó al interior de la Terminal 2; al presidente la multitud lo volvió a hacer suyo.Click, click, se escuchaban los celulares, “¡arriba Obrador, arriba!” gritaba una mujer. “Yo, yo, ¿me regala una foto, licenciado?”, le preguntó un hombre.Logró salir a la zona de descenso y ascenso en vehículos después de más de cinco minutos de saludos, abrazos y el dolor de la joven mujer. “Felicidades”, alcanzó a desearles el presidente a los que no dejaron de insistir en estar cerca de él; después subió a su auto.Al interior de la terminal Damaris era reconfortada por sus familiares. Partió rumbo a Acapulco, por el cuerpo de su padre, un médico exmilitar, de quien supo fue asesinado porque vio las imágenes en Facebook.Por Luis A. Méndez/Notimex

Posted by Panoramarevista Mx on Sunday, December 22, 2019

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