Una lectora nos informa que en Naolinco no hay agua; los ciudadanos se declaran en emergencia ambiental

Vista panorámica de la ciudad de Naolinco de Victoria FOTO: WEB

¿Sabía usted que en la ciudad de Naolinco de Victoria tienen un grave problema con el agua potable? Los ciudadanos están muy alarmados. Una ciudadana se tomó la molestia para ponernos al tanto del tema: «Son ya 2 semanas sin agua en los hogares y todo indica que el aprovisionamiento de agua ya no es suficiente con relación al número de habitantes. Los habitantes están desesperados pues no hay agua suficiente para satisfacer necesidades básicas y temen la aparición de enfermedades y epidemias, pues la falta del vital líquido afecta la higiene e incrementa la proliferación de bacterias.

»No solo viviendas: hoteles y restaurantes podrían volverse insalubres. La red de suministro actual es precaria, el agua que llega a los hogares, aún en temporada de lluvias es dudosamente potable y no se cuenta con un sistema de almacenamiento de agua que corresponda a la demanda del número de habitantes, y por lo menos turistas. Se ha negociado con las autoridades locales y como medida de emergencia, el Carnaval de Mayo y otras festividades podrían cancelarse: los fondos reservados a su planeación, podrían ser así utilizados para tomar medidas críticas de urgencia y realizar reparaciones y mejoras en el sistema de abastecimiento y retención de agua.

»Todo indica que no hay solución inmediata aparente: en la ciudad se siente un ambiente de incomodidad por los malos olores que comienzan a percibirse, así como de incertidumbre en cuanto al porvenir de la situación. Muchos ciudadanos esperan que llueva, que las autoridades puedan encontrar una solución inmediata o un milagro por esta situación que, si bien causa malestar en este momento, a futuro podría empeorar y ser aún más crítica».

Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, reescrito o distribuido sin autorización.

Comentarios

  1. Para resolver problema del agua, Naolinco tendrá que decidir entre hacer carnaval y festejar sus carencias o echar el dinero al agua (pero para bien).

    Entre tantas preocupaciones que inquietan al país, la falta de agua en esta comunidad, es solo un maíz en un milpal.

    Si las autoridades de Naolinco quieren resolver el problema del agua de una vez por todas, más que buscar culpables
    o contactos que les resuelvan milagrosamente los problemas, deberían tomar ya medidas por su propia cuenta.

    Si falta el agua en Naolinco, ¿por que su tan conocida, hermosa y promocionada cascada está siempre llena de agua?

    Agua hay, no saber administrarla es otra cosa. Que no se quejen.

    En estados desérticos como Nuevo León, Chihuahua o Coahuila, el agua es muy escasa, pero la administración es
    tan minuciosa, que misteriosamente, el agua no les falta.

    ¿Que en Naolinco existen fondos para hacer fiestas como carnavales?
    Pues ya tendrá esta ciudad que decidir entre divertir un ratito a su gente y agotar más sus recursos jalando visitas, no teniendo ellos mismos ni para bien vivir,
    o echarle dinero al agua para mejorar los servicios de todos los ciudadanos y darle solución a lo que de tanto se han quejado durante tantos años.

    Ya se verá que es lo que hacen, y quizá existan otras soluciones, pero problemas serios requieren medidas serias, y si de ahí pueden solucionar sus asuntos,
    pues ¿que le buscan?

    Habrá que estar pendientes y ver como acaba este cuento, o ver cuanto tiempo les dura la fiesta.

  2. Esta situación se puede resumir en una sola palabra: ECOCIDIO.
    Le podrán echar la culpa a quien quieran, pero las cadenas hoteleras y restaurantes de todas las ciudades generan muchos desechos.
    Esperemos que las autoridades pertinentes tomen las medidas necesarias. Es una lástima, Naolinco es un lugar muy bonito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.