Las candidatas…

Candidatas
Beatriz Mojica Morga FOTO: WEB
- en Opinión

Maryjose Gamboa / Aunque desde siempre he sentido una particular animadversión por las tradicionales telenovela -porque desde mi punto de vista han sido las mejores aliadas de gobiernos corruptos y represores al resumir el papel de  las y los ciudadanos al de simples espectadores porque al final lo único que se requiere para que los malos terminan pagando sus culpas, y los buenos, principalmente las mujeres, sean rescatadas de una vida indigna y miserable es esperar unos cuantos capítulos-  he de confesar que una columna del Maestro Luis Velázquez sobre una telenovela llamada “La candidata”, despertó mi curiosidad.  Y aunque solo pude ver cuatro capítulos antes del “gran final”, estos bastaron para reconocer que aunque probablemente orillados por recuperar la audiencia perdida, la televisora logró plasmar con buena precisión los malabares que tiene que hacer una mujer si quiere ser parte de un oficio en el que las reglas las siguen poniendo los hombres… la política.

El tema vale la pena retomarlo porque justamente el día de ayer, la Secretaría General del PRD, Beatriz Mojica  -previo a la reinstalación de la Comisión Nacional de Mujeres de este partido que se está realizando en todos los estados de la república-  recordó la importancia de la próxima contienda electoral  ya que por primera vez en Veracruz, se aplicará la paridad señalada en la ley,  lo que implica la mayor participación de mujeres en la historia de unas elecciones, y desde luego la posibilidad que muchas de ellas lleguen a ocupar las alcaldías, sindicaturas, y regidurías que se disputan.

No se trata de hacer de lado a nadie, se trata de construir un estado mejor”,  dijo Beatriz Mojica al iniciar la rueda de prensa en la que reiteró:  “Es la primera vez que va a haber paridad, no había habido en los municipios, el primer ejercicio que se aplicó fue en las diputaciones, ahora por primera vez en Veracruz van a participar 106 mujeres en cada tipo de coalición y en cada partido, es decir, cincuenta por ciento y cincuenta por ciento, y no solamente 106 mujeres a las presidencias municipales, estamos hablando de la misma cantidad a las sindicaturas, a las regidurías, es decir por primera vez en Veracruz habrá miles de mujeres participando en una contienda”.

Y es verdad, por primera vez la paridad (igual número de mujeres y hombres postulados por cada partido o coalición),  será REAL en cada estado en donde se lleven a cabo elecciones, porque una de las principales quejas de las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, los derechos políticos en este caso en particular, era que las abanderadas de cada partido eran enviadas a los distritos o municipios que prácticamente daban por perdidos. Ahora no es así. El Instituto Nacional Electoral especifica cuales, de acuerdo a estadísticas, son los de mayor o menor competitividad, y establece que debe ser proporcional la repartición de candidaturas entre mujeres y hombres en cada cual.

Sin embargo, y a pesar de un avance tan importante para  lograr la anhelada igualdad de género, decir que se trata por igual a una mujer y a un hombre que se dedican a la política, sería mentir. Cimac noticias por ejemplo,  señalaba hace poco en su portal,  datos que no podemos pasar por alto: “A partir del  2014, tras la inclusión de la paridad (50-50) de género en candidaturas como principio constitucional, se registró un aumento en agresiones a mujeres que participan en política. De acuerdo con la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) la mayoría de casos registrados respecto a los DERECHOS POLITICOS tienen que ver con cuestiones de género.”

Esta violencia, señala la publicación, va desde insultos y amenazas para impedir que las mujeres sean candidatas o ejerzan las funciones para las cuales fueron electas, obligarlas a renunciar o hasta el asesinato, como ocurrió en 2015 con la precandidata a la alcaldía de Ahuacuotzingo, Guerrero, la perredista Aidé Nava González; y en 2016 con la alcaldesa de Temixco, Morelos, la perredista Gisela Mota Ocampo.

También durante las pasadas elecciones, el Centro de Estudios de la UNAM, realizo una investigación especial sobre las campañas negras durante la contienda, en la que se demuestra que en contra de  “las candidatas” en particular se vertieron toneladas de lodo… Un lodo muy distinto al de “los candidatos”.  Entre ellos y sobre ellos recaían acusaciones que tenían que ver principalmente con su desempeño en cargos anteriores, mientras que a ellas,  se les agredía a través de la exhibición manipulada y  desmedida de su VIDA PERSONAL. Aunque claro, y es necesario decirlo,  en estados como  Veracruz, si la investigación fue exhaustiva debe existir  un capítulo aparte, porque las plumas al servicio del Duartismo y el aparato gubernamental completo,  arremetieron con una vileza nunca antes vista en contra de candidatas y candidatos por igual.

Es por esto que en nuestra entidad la FEPADE, los propios partidos políticos, y las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, deberán poner particular atención en las próximas elecciones.  Si se ha de cuestionar, señalar, o criticar a cualquier candidata del partido que sea, tendrá que ser por cuestiones que tengan que ver con su desempeño como funcionaria o servidora pública (porque tampoco podemos negar que hay mujeres que han demostrado ser más corruptas y abusivas en el ejercicio de sus funciones que muchos hombres), pero NO por lo referente a su vida personal, y no sólo porque sea una tremenda cobardía, sino también porque es una clara violación a sus derechos políticos.

Por tanto nos corresponde (me incluyo), a todos los que tenemos la encomienda de velar porque todos y cada uno de los derechos humanos sean respetados, estar atentos a que las canalladas cometidas en contra de quienes vayan a ser candidatas, no se repitan nunca más, así como de garantizar nuestro respaldo absoluto a las mujeres que hoy forman parte de la vida política en la entidad y que son, en una clara muestra de misoginia, sujetas a cualquier clase de comentarios lapidarios e injustos (la falda corta o larga, el escote, las zapatillas o  tenis,  el maquillaje, el peinado, la bolsa, el estatus civil, etcétera) ya que a ningún hombre que se dedique a la política se le cuestiona por el mismo tema, así de simple.  [email protected]  TW @maryjosegamboa

PD. Vaya desde este espacio mi respeto y admiración a todas las compañeras diputadas (en especial a mi compañera de bancada, la Presidenta de la Mesa Directiva María Elisa Manterola, y a la Coordinadora de la bancada del PRD Yazmín Copete) que a pesar de cumplir a cabalidad con su deber como representantes ciudadanas, en algún momento su labor ha sido descalificada por el simple hecho de demostrar valor y firmeza, en vez de la sumisión que “el sistema” exige en las “políticas”.

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