El primer priista en Veracruz

Amadeo
Xalapa, Ver. Amadeo Flores Espinosa FOTO: PATTY BARRADAS/FOTOVER.
- en Opinión

Salvador Muñoz / Este martes fue un día muy especial para el priísmo. Amaneció sin “Primer Priista del Estado”, como pomposamente se le llama(ba) al Gobernador Javier Duarte de Ochoa. Lo curioso, pero Amadeo Flores Espinosa no parece, aun con aparecer ante los medios y hablar de la suspensión de los derechos del mandatario estatal, quien tome ese espacio que ayer, amaneció vacío.

Se pudiera pensar en la figura de Héctor Yunes Landa, o quizás en la de Pepe Yunes Zorrilla; habrá quienes vean también en la de Jorge Carvallo una opción, pero todo indica que no, que por el momento el CEN del PRI ha de mantener acéfalo ese título nobiliario del PRI dicho con tanto orgullo en las reuniones partidistas donde hacía su presencia, en este caso, el Gobernador.

II

La foto donde aparece Amadeo Flores Espinosa y Enrique Ochoa Reza dice mucho al respecto: habrá Amadeo para rato… pero, bajo qué condiciones.

El ceder el liderazgo a un Pepe, un Héctor o un Jorge es caer en “ismos” que lejos están de fortalecer al partido y más en este momento que cada día se aproximan las elecciones a presidentes municipales.

Amadeo, si se queda, tendrá que “chutarse” los intereses de grupos, tanto estatales como municipales; el asunto será saber si lo hará solo.

¿A qué me refiero con ello? A que si se decide en el CEN del PRI mantener al famoso “Tiburón” en el edificio de Ruiz Cortines con Moreno, ¿han de mandarle un delegado especial con el que pueda hacer el 1-2: tú, Amadeo, das la cara; yo, tejo fino?

III

Para nadie debe pasar desapercibido el repentino dinamismo que los delegados federales han generado ante la prensa cada domingo.

En estas convocatorias que han hecho a los medios de comunicación, no sólo ponderan la labor que cada delegación del Gobierno federal en Veracruz viene realizando en pro de los veracruzanos… por supuesto, apoyados por el interés del Presidente Enrique Peña Nieto. Conste, esto no lo digo yo, es el discurso y el trabajo realizado por ellos.

Hay que destacar que, al menos en lo que yo recuerdo, nunca vi en una mesa, a disposición de la prensa, a los delegados federales, que en la mayor parte de mi recuerdo, siempre pasaban desapercibidos, ausentes, en calidad de desconocidos.

Hoy, no sólo se ponen de pechito ante los cuestionamientos, sino algunos abren sus teléfonos para escuchar quejas, peticiones, demandas, solicitudes como lo hacen Antonio Benítez Lucho o Renato Alarcón Guevara, por citar dos casos cuyas delegaciones (IMSS e Issste) luchan por sacudirse un estigma que por décadas, una burocracia o un delegado insensible, generó.

IV

¿Por qué ese repentino dinamismo en los delegados?

Dos puntos:

Uno.- Podría pensar que siguiendo las instrucciones del Presidente, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, pidió a sus delegados hacer un trabajo cercano a la gente…

Dos.- Podría pensar que desde el Altiplano se percataron del enorme hueco que el Gobierno estatal creó con la gente.

Qué quiero decir con este segundo punto: Que el gobierno estatal tiene poco que presumir ante la sociedad veracruzana y lo que presume carece de credibilidad.

Luego entonces, en términos políticos, ese enorme vacío que deja el Gobierno estatal ante la ausencia de trabajo y/o credibilidad, lo buscan llenar los delegados exponiendo ante la prensa la acción de los programas del Gobierno federal y por supuesto, trabajando, ahora sí, en serio, con y por la gente.

V

¿A qué voy con todo esto? No creo que el PRI dé por perdido a Veracruz… quizás no pensando en este 2017, pero sí pensando en este 2018. Así, ante la ausencia de un “Primer Priista” en Veracruz; ante la ausencia de un Gobernador priista a partir de este primero de diciembre; y ante la ausencia de un liderazgo confiable ajeno a intereses particulares, ¿por qué no pensar en comprometer a los delegados federales a redoblar esfuerzos en pro de la población veracruzana y que sean ellos el estandarte de un Gobierno federal que piensa en una sociedad cuando el Gobierno estatal les falló? Y luego entonces, ¿por qué no pensar que de un delegado federal surja entonces ese delegado especial que ha de acompañar a Amadeo Flores Espinosa en la aventura que se aproxima en este 2017? O exagerando: ¿Qué tal si sale un presidente del PRI estatal de un delegado federal?

Bueno, esto se me ocurre cuando a partir de este martes, Veracruz perdió a su primer priista en el estado.

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