El juicio de Duarte

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Xalapa, Ver.- El exgobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa FOTO: AGENCIA FOTOVER
- en Opinión

Salvador Muñoz / La atracción de las denuncias por enriquecimiento ilícito, peculado e incumplimiento de un deber legal contra Javier Duarte de Ochoa por parte de la PGR, obliga a muchas reflexiones que llevan a pensar en las condiciones que se dan para que las autoridades federales decidan actuar de este modo, así como las potenciales repercusiones que ello conllevaría por quienes se involucran en dichas indagatorias… vamos por partes.

II

“Quitarle”, por así decirlo, las denuncias al Fiscal Luis Ángel Bravo Contreras en contra de su exjefe, obliga a uno a cuestionar “¿Por qué?”

Puede parecer a muchos exagerado, pero no descartable, que la carta que envía el Papa Francisco al Obispo de Papantla, donde lamenta la muerte de dos sacerdotes, hace que los ojos del mundo por enésima ocasión, se concentren en México y a la vez, en Veracruz, justo a unos días de que se realice la Marcha Nacional en Defensa de la Familia “Natural”, donde, por supuesto, la Iglesia Católica está detrás de esto. En pocas palabras, Veracruz se volvió un Estado incómodo que puede confrontar a la Iglesia contra el Estado, no sólo por el doble crimen perpetrado contra los sacerdotes, sino por la versión que el mismo Fiscal resumió en una “pelea de borrachos”. ¿Alguien tiene que pagar los platos rotos?

III

A ello hay que agregar un nombre que aparece en esas denuncias contra Javier Duarte de Ochoa: Vicente Benítez González.

Sólo es cuestión de imaginar el hecho inédito que se podría suscitar si la PGR en verdad se pone las pilas y el Chileno adquiera el mote de “presunto” diputado electo. ¿Qué tal si entonces este cinco de noviembre tenemos una sorpresa y en vez de 49 diputados, la LXIV Legislatura se inaugure con 48? Aún peor (para los involucrados, quizás no para una sociedad ávida de justicia), ¿qué tal si en lo que se investiga surgiera el nombre de un Juan Manuel del Castillo y la historia de Veracruz registrara una Legislatura con 47 diputados electos?

IV

Por supuesto, si así fuera, el héroe de esta película, como en anterior columna citamos, sería aquél que no sólo derrotó al PRI, llevó a juicio a su antecesor y todavía le tumbó al tricolor uno o dos diputados…

Ése sería el escenario ideal de un pueblo que clama justicia… aunque el escenario catastrófico, que equilibrara la balanza, sería que la PGR diera trato similar al Gobernador electo que, se quiera o no, vale recordar, igual está denunciado tanto por los diputados federales del “Jarocho Power”, como por el Gobernador Constitucional…

Por supuesto, ese escenario platicado igual en anteriores ocasiones que sueña con que Yunes Linares no se asuma Gobernador Constitucional, generaría no sólo el malestar social de Veracruz (y quizás de un fuerte sector de México) y en una de ésas, sin querer, abriría más las posibilidades de un Morena, tanto en el sector local como en el nacional si se maneja un discurso que penetre en la sociedad que dicte que tanto PAN como PRI son la misma gata, pero revolcada.

V

En este imaginario presentado, no queremos pasar por alto el dólar que amenaza con llegar a diciembre, de acuerdo a los visionarios de la economía, ¡a los 25 pesos!

Claro que el presidente Enrique Peña Nieto requiere con urgencia un distractor que le genere los mismos dividendos que le dio la muerte de Juanga y el show de Nicolás Alvarado, el hashtag #NoANarcoSeries, o los mismos chistes de Brozo con sus apologías a la delincuencia que causan tanta risa a los mexicanos, para que nos obligue a pensar en otra cosa menos en que el dólar sigue subiendo… un Javier Duarte de Ochoa es rentable, pero lamento decir que no suficiente… el remoto caso de que el aún Gobernador fuera castigado por los delitos de enriquecimiento ilícito, peculado e incumplimiento de un deber legal, el triunfo total para la población sería de Miguel Ángel Yunes Linares… de nadie más… a menos que la extensión de sus sueños de justicia alcanzaran a César Duarte Jáquez y a Roberto Borge Angulo, de Chihuahua y Quintana Roo, respectivamente… quizás entonces el Gobierno de Peña, abarcando norte y sur, y por allí con un golpe por el centro, pudiera jalar una bocanada de aire antes de que se siga hundiendo…

VI

Ahora, siendo idealistas, uno quisiera pensar que la actuación de la PGR al atraer el Caso Duarte no es más que la aplicación precisa y exacta de las Leyes y la Justicia, caiga quien caiga, pero si así fuera, hay que recalcar algo: El subprocurador especializado en Investigación de Delitos Federales, José Guadalupe Medina, dio a conocer lo siguiente: “Se está investigando cómo se filtró la información relativa al proceso en contra de Javier Duarte de Ochoa”. ¿Qué tiene de especial ello? ¡Remember, remember a Arturo Escobar y Vega!

¿No lo recuerda?

Era subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación cuando salió en el periódico “Reforma” el siguiente encabezado: “Va PGR contra Arturo Escobar”, en primera plana y como principal.

La nota decía que la Fepade solicitó a un juez girar una orden de aprehensión contra Arturo Escobar, ex dirigente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Ante ello, Escobar y Vega renunció a su cargo como subsecretario en la Segob, y posteriormente ¡contrademandó! sin pisar nunca la cárcel.

¿Por qué? Porque se violó el principio de presunción de inocencia al filtrarse su caso ante los medios causándole un daño moral, hiriendo su reputación, ¡bla-bla-bla!

Llevándolo a lo local, si Javier Duarte se pone abusado, pudiera ampararse bajo el mismo precepto, porque a como van las cosas, muchos medios de información ¡ya lo juzgaron, condenaron y sentenciaron! ¡Bendito nuevo Sistema de Justicia Penal!

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