Nuestra “caja china”

- en Opinión

Filiberto Vargas Rodríguez / La respuesta más frecuente de analistas políticos al exhorto que hicieron los diputados federales veracruzanos del PRI y del PVEM a la PGR para que acelerara la investigación por la denuncia en contra de Miguel Ángel Yunes Linares, fue el recordatorio de que existían otras denuncias, las de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en contra de funcionarios y ex funcionarios del gobierno de Veracruz, a las que también habría que dar celeridad.

Este lunes, el diputado Alberto Silva Ramos presentó documentos con los que demostró que las 13 denuncias presentadas por la ASF fueron desechadas por la PGR, por improcedentes.

Esta fue la segunda aparición pública de la bancada conjunta de priistas y verdes de Veracruz y por segunda ocasión la voz cantante la tuvo el legislador por Tuxpan, Alberto Silva Ramos, en tanto que el coordinador de los diputados tricolores de la entidad, Érick Lagos Hernández, mantuvo una actitud distante, casi timorata. Su intervención fue muy breve, todos los reflectores fueron para Silva.

Lo que fue presentado ante la prensa jarocha fue el oficio firmado por el agente del Ministerio Público federal Victoriano Trinidad, en el que se declara incompetente para conocer de esa denuncia. En consecuencia, la PGR turnó los 13 expedientes a la Fiscalía del Estado de Veracruz, instancia estatal que a su vez estableció que no había daño patrimonial.

Silva Ramos dio respuesta a todos los cuestionamientos de la prensa. Negó que Veracruz se encuentre en una “quiebra”, aunque admitió que como consecuencia de los ajustes al presupuesto federal, el próximo año habrá recortes en el tema de gasto corriente, pero aseguró crecerá la inversión del Gobierno de la República para Veracruz.

Según el político tuxpeño, casi se va a duplicar el gasto de inversión para esta entidad y en los próximos años a Veracruz “le va a ir muy bien”.

La aclaración de que no existía tema pendiente del gobierno de Veracruz con la PGR fue el preludio para insistir en que esa instancia dé celeridad a la investigación –esa sí, aún activa- en contra de Miguel Ángel Yunes Linares, un legislador panista que sigue sin rendir protesta, con el argumento de que tuvo que atender un asunto familiar que le impidió estar presente en el recinto de San Lázaro el pasado primero de septiembre.

Tal vez por esa misma razón (la intempestiva enfermedad de su hijo, el senador Fernando Yunes Márquez) Yunes Linares no ha respondido -como suele hacerlo- a los nuevos ataques lanzados por el priismo veracruzano. Dos golpes seguidos de los que aún no acusa recibo.

– ¿No te dije, Carlitos? Se fueron todos con la finta y pusieron la nota del Presidente y el embajador en interiores. Algunos de plano ni la mencionan. Pinche “caja china” es infalible.

Eso es un fragmento de los diálogos de la película “La Dictadura Perfecta”, dirigida y producida por Luis Estrada.

En otro momento de dicho filme, el tal “Carlitos” explica en qué consiste la llamada “caja china”:

– Necesitamos encontrar otra noticia. Algo grande que distraiga la atención para que el atentado pase a segundo plano. Una noticia con la que la gente se identifique.

Ya en Veracruz tenemos nuestra propia “caja china”.

¿Y la víctima del atentado?

El bolsillo de los veracruzanos.

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