Misantla huele a basura; Incendio del basurero municipal

Aníbal Fíly Hernández / Ojalá todos en Misantla hayan amanecido con dolor de cabeza y la garganta irritada a ver si así nos apoyan a los que vivimos cerca del basurero a presionar a nuestras autoridades para que se resuelva ese problema” opinaba desde su cuenta Román Bustos Álvarez, vecino del basurero municipal de Misantla el cual desde su creación está a cielo abierto significando un fuerte foco de infección para los habitantes de la ciudad.

Y es que desde el sábado 25 de marzo de este año –hace más dos meses- se produjo un incendio que abarcó según el cálculo de bomberos, más del 40 por ciento del mismo.

Fue hasta el siguiente día que, gracias a los esfuerzos de bomberos locales, (los cuales no cuentan con equipo suficiente y mucho menos moderno) pudieron extinguir las llamas voraces del botador. Para ello, toda la ciudad, toda, se llenó de cenizas, los toldos de los autos daban constancia de la magnitud del incendio y de los residuos tóxicos que se generaron tras la combustión.

El lunes 3 de abril, nuevamente se reactivó el incendio lo que provocó una fuerte combustión en el basurero, originando una contaminación del aire muy elevada, tanto, que las escuelas vecinas tuvieron que suspender clases debido a esta contingencia.

Desde entonces los esfuerzos para apagarlo han sido casi nulos y el basurero a cielo abierto sigue siendo una constante y evidente violación a la Ley ambiental. Se sabe que, por ley, estos tiraderos deben ser clausurados; sin embargo, hacerlo acarrearía más problemas, toda vez que el Ayuntamiento solo cambiaría el lugar de disposición.

No hubo otro lugar

Hace aproximadamente 20 años, las autoridades municipales dispusieron que el basurero de Misantla sería colocado en las inmediaciones de la ciudad, esto es, a escasos 900 metros del asentamiento urbano, más cercano y a unos 600 de las casas más cercanas, significando con ello una amenaza a la salud de los misantecos, toda vez que quemar basura genera un humo con gran cantidad de sustancias químicas dañinas para el hombre y contaminantes para el ambiente. Así tenemos, entre otras, el monóxido de carbono, el dióxido de azufre, material particulado, metales pesados, dioxinas y furanos, y el dióxido de carbono, gas de efecto invernadero que causa el cambio climático. Los efectos inmediatos a la salud producidos por estos contaminantes son ardor en los ojos, irritación de las vías respiratorias y exacerbación del asma, entre otros. Existen también efectos causados en el mediano y el largo plazo, como el enfisema pulmonar, el cáncer, la disrupción endocrina, espina bífida, malformaciones y alteraciones neuroconductuales, estas últimas causadas por las dioxinas y los furanos, que son las sustancias más tóxicas que existen en el planeta, y que se forman durante la combustión de residuos orgánicos.

Faltas al convenio de Estocolmo

El Convenio de Estocolmo tiene por objeto proteger la salud humana y el medio ambiente frente a los contaminantes orgánicos persistentes (COP), así como promover las mejores prácticas y tecnologías disponibles para reemplazar a los COP que se utilizan actualmente, y prevenir el desarrollo de nuevos COP a través del fortalecimiento de las legislaciones nacionales y la instrumentación de planes nacionales de implementación para cumplir estos compromisos.

México firmó el convenio el 23 de mayo de 2001, en Suecia, y lo ratificó el 10 de febrero de 2003. Fue el primer país de Latinoamérica que ratificó este convenio, el cual entró en vigor el 17 de mayo de 2004.

De acuerdo con Cristina Cortinas de Nava, Coordinadora Nacional Técnica del Proyecto para Habilitar a México a formular el Plan Nacional de Implementación (PNI) para dar cumplimiento al Convenio de Estocolmo, las emisiones de los COP’s (contaminantes orgánicos persistentes) -principalmente dioxinas y furanos-, identifican entre las principales fuentes de emisión de estos compuestos (COPs) a la quema de residuos a cielo abierto, tal y como está pasando en Misantla.

Y qué obligaciones tiene el municipio

De acuerdo con las Disposiciones de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, conforme lo establece el artículo 10 de la Ley, y entre otras: Los municipios tienen a su cargo las funciones de manejo integral de residuos sólidos urbanos, que consisten en la recolección, traslado, tratamiento, y su disposición final.

Aquí es importante tener en cuenta que queda establecido como prohibición incinerar residuos a cielo abierto tal como lo dicta el artículo 100, en relación con la generación, manejo y disposición final de residuos sólidos urbanos, así como también queda negada la creación de nuevos tiraderos a cielo abierto.

¿Qué necesitamos?

La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección del Ambiente nos obliga a que como municipio tengamos un relleno sanitario y no un basurero a cielo abierto como lo tiene en la actualidad el municipio de Misantla.

Se requiere una inversión del presupuesto del Ayuntamiento, pero ningún gasto significa tanto en comparación con los beneficios que trae para los ciudadanos.

El relleno sanitario manual se presenta como una alternativa técnica y económica, tanto para las poblaciones urbanas y rurales menores de 40,000 habitantes, como para las áreas marginales de algunas ciudades que generan 40 toneladas diarias de basura aproximadamente.

Mediante la técnica de la operación manual, sólo se requiere equipo pesado para la adecuación del sitio y la construcción de vías internas, y excavación de zanjas o material de cobertura, de acuerdo con el avance y método de relleno.

En cuanto a los demás trabajos, todos pueden realizarse manualmente, lo cual permite a estas poblaciones de bajos recursos, incapacitadas de adquirir y mantener equipos pesados permanentes, disponer adecuadamente sus basuras y utilizar la mano de obra que en los países en desarrollo es bastante abundante.

Se estima que es posible llevar a cabo un relleno sanitario manual hasta llegar a la cantidad de 40 ton/día. Sin embargo, se precisa de un análisis minucioso de las condiciones locales de cada región, puesto que según sea el costo de la mano de obra, el tipo de relleno, las condiciones climáticas, etc., tal vez resulte preferible el uso de equipo pesado en el relleno sanitario manual, ya sea en forma parcial o permanente.

 

En tanto, así como Román Bustos, existen miles de misantecos que siguen padeciendo este mal, al cual, la presente administración al ya no tener dinero del presupuesto, se ha posicionado como inoperante para resolver, esperando que sea el próximo cabildo quien pueda dar una solución favorable a este problema que tiene a Misantla oliendo a basura.

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