Como a las chachas. Corren a Joana Marlen Bautista del Poder Judicial; no fue por corrupta ni por derrochadora ni por su proselitismo. ¿Por qué fue?
En los últimos meses Joana Marlén Bautista, todopoderosa administradora del Tribunal Superior de Justicia de Veracruz, fue una militante ejemplar del partido en el poder, Morena. En sus redes sociales se le veía muy activa promocionando los eventos de su partido y a sus dirigentes. La señora, con dinero del Poder Judicial, llenaba autobuses para ir a los mítines de Claudia Sheinbaum. Y es que ya lo hemos dicho, los más corruptos en Veracruz requieren apoyar a la candidata de AMLO para librarse de las órdenes de aprehensión futuras. Pues esta señora, que ya había sido advertida de que estaba cometiendo un delito, olvidándose de su cargo y poniéndose a echar porras, fue corrida de la administración de la Dirección General de Administración del Consejo de la Judicatura en Veracruz.
Todos sabían que la Comisión de Honor y Justicia de Morena no iba a hacer caso de la impugnación de Marcelo Ebrard. López Obrador, quien está atrás de todo el proceso, ya tenía decidido desde años atrás, quien habría de ser su encubridora, en caso de que Claudia Sheinbaum llegara a la presidencia. Es lo mismo con Omar García Harfuch. Claudia Sheinbaum ya decidió que él será el candidato de Morena al gobierno de la Ciudad de México y que Clara Brugada será «un buen segundo lugar».
No lo dicen testigos, los dicen documentos del Ejército. Omar García Harfuch estuvo en Iguala, Guerrero. García Harfuch ocupaba el cargo de comisario en la división de Gendarmería de la Policía Federal. Antes había dirigido la Federal en Guerrero. Claro que conocía el conflicto de los estudiantes de Ayotzinapa, claro que estaba al tanto de los Guerreros Unidos. Los documentos que se filtraron a la prensa señalan que el virtual candidato a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México estuvo el 7 y 8 de octubre de 2014, dos semanas después de la masacre de alumnos, en las primeras reuniones conocidas entre autoridades federales y estatales por el caso Ayotzinapa.
El mensaje es muy claro. Todos los alcaldes que no quieran someterse al yugo de los grupos del crimen organizado son secuestrables; algunos, como la alcaldesa de Cotija, regresarán vivos, otros no. En Michoacán se vive en un completo narcoestado. Ya lo dijo Guadalupe Mora, hermano del fallecido Hipólito Mora, el narco controla la distribución y los precios de los productos básicos del mercado. La alcaldesa panista de Cotija, Yolanda Sánchez Figueroa, fue una de las que se opuso a que el mando policiaco quedara en manos de la policía estatal, pues sabe que los policías estatales están coludidos con el narco.
Jesús Murillo Karam está en prisión acusado de tortura, desaparición forzada y delitos contra la administración de justicia, pero sobre todo está acusado por ser el autor de la famosa “verdad histórica” en el caso de los 43 de Ayotzinapa. Esa verdad histórica consiste en responsabilizar a los estudiantes de ser responsables de su propia suerte, acusa a Guerreros Unidos de ser quienes secuestraron a los jóvenes y exonera a el Ejército. Pues esas son las mismas conclusiones a las que llegó el gobierno de López Obrador, quien ha dicho que antes de que termine su gobierno se sabrá la verdad.
«Los servidores públicos tienen en todo tiempo la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsabilidad, sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos». Esa es la cortinilla que tiene que poner el equipo del presidente López Obrador antes de comenzar sus conferencias mañaneras. Se recordará que, a autoridad electoral, había sido sancionado le ordenó difundir en sus conferencias matutinas diarias un mensaje como una especie de castigo por intervenir en el proceso electoral del próximo año.
En lo que respecta a la detención de Ivohone Patricia “N”, directora del portal Vanguardia, habría que ser muy precavidos. La autoridad informa que la directora del medio, cuya sede está en Poza Rica, es presunta autora intelectual del delito de secuestro agravado. Sin embargo, a los periodistas en Veracruz nos queda claro que la Fiscalía de Veracruz se mueve por consigna y en ocasiones sigue las órdenes del secretario de Gobierno; la fiscalía inventa delitos y de manera arbitraria hace detenciones ilegales que terminan siendo privaciones ilegales de la libertad, como fue el caso de la jueza Angélica Sánchez. Hace poco esa misma fiscalía intentó imputar delitos falsos a la periodista Claudia Guerrero.
Claudia Sheinbaum hablaba por teléfono, pero no se dio cuenta de que algunos reporteros estaban cerca escuchándola. Los reporteros anotaron lo que contestaba la candidata de Morena a la presidencia de México. Al parecer la Sheinbaum hablaba de la encuesta de Morena en la que participaría Omar García Harfuch, Clara Brugada y hasta el inefable Hugo López-Gatell. La preocupación de Claudia era por evitar el desastre, porque lo que iba a ocurrir en la Ciudad de México con la candidatura no fuese como lo que ocurrió en la encuesta para la presidencia. «Evitemos el desastre», decía la Sheinbaum.