En el nuevo gobierno no se permitirán los vicios que corrompieron a la administración pública en Veracruz
Desde que Yunes Linares tomara la decisión de contender por la gubernatura de Veracruz, sabía que la tarea sería ardua. Primero, porque para ganar la elección debió realizar una campaña desgastante por la cantidad de infamias que tuvo que soportar. Pero una vez elegido gobernador por los próximos dos años, Yunes Linares entendió que la campaña sólo fue un juego de niños comparado con el reto que le espera.
Veracruz, ya lo dijo Clementina Guerrero, es un estado quebrado. La casa está en ruinas y lo primero que hay que hacer es levantar el tiradero para comenzar a edificar de nuevo. Le espera a Yunes Linares un reto como nunca se había visto en la historia de este país. Veracruz quedó como si 20 terremotos del 85 lo hubieran sacudido.
Es por eso que aquellos que busquen chamba en el nuevo gobierno deberían pensarlo dos veces, sobre todo si su idea es lucrar como lo hicieron los funcionarios de las tres administraciones anteriores. Si Miguel Ángel Yunes Linares desea que el suyo sea un gobierno del cambio, deberá dejar muy claro a su equipo que no se permitirán los vicios que corrompieron a la administración pública en Veracruz.
Se da como un hecho la llegada de Enrique Pérez Rodríguez a la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), uno de los hombres más cercanos a Miguel Ángel Yunes Linares, que ha estado en las buenas y en las malas con el nuevo gobernador. El posible próximo secretario de Educación es un hombre experimentado y con mucho callo en la política. Su fortaleza y experiencia será necesaria para tratar con lo más de 20 sindicatos magisteriales.
A prácticamente un día de que entre en funciones el nuevo gobierno estatal en Veracruz, aún no se sabía a ciencia cierta los nombres que acompañarán al nuevo gobernador Miguel Ángel Yunes Linares; sin embargo, a lo largo de este proceso de transición, han surgido nombres que nos abren el panorama de lo que quiere el gobernador electo para su administración.
La pesadilla se acaba el jueves, termina una era de corrupción disoluta; los apellidos Herrera, Duarte, Deantes, Abdalá, Carvallo, Mota, Lagos y Silva, que sus portadores los llenaron de estiércol, éstos serán sinónimo de corrupción. Veracruz fue saqueada con una voracidad como nunca; el estado quedó sin recursos para comenzar. Sin embargo, los amarres y convenios que seguramente harán los encargados de las finanzas tendrán que dar rumbo a Veracruz.
Cómo se ve que aquellos sujetos que de última hora se manifiestan enfrente del Palacio de Gobierno, así como en la Secretaría de Finanzas son puro montaje, son tormentas ocurrentes manejadas por el artista del caos Flavino Ríos Alvarado. Es cosa de que los ciudadanos lean los muchos documentos que se pegaron en los pilares de Palacio de Gobierno. Son documentos firmados por Fidel Herrera Beltrán y Reynaldo Escobar.
Finalmente renunció el fiscal Luis Ángel Bravo, finalmente se fue el abogado de los victimarios, el amigo de Javier Duarte, el cómplice de los que saquearon Veracruz. En un mensaje dirigido a los medios de comunicación, el fiscal se refirió a su paso por la Procuraduría y por la Fiscalía del Estado. En una parte de su discurso presumió que llegó a «cumplir y hacer cumplir la ley sin cortapisas ni distinciones», tema que por cierto resulta falaz, pues en su actuar el fiscal mostró siempre parcialidad hacia aquellos que pertenecían a la clase política que gobernaba.
Independientemente de la juventud de quien se perfila para ser el nuevo fiscal, cabe mencionar que Jorge Winckler formó parte del equipo de abogados que echó abajo las locuras del Nerón veracruzano Javier Duarte. A ese equipo de abogados debemos que no se esté pagando con el impuesto del 3% a la Nómina las supuestas deudas a supuestos acreedores, que incluía a medios de comunicación que querían cobrar 77 millones de pesos uno, 22 millones de pesos otro y así.
Es el colmo que algunos medios, que siempre fueron oficialistas, defiendan al fiscal Luis Ángel Bravo con el argumento de que el señor es titular de un organismo autónomo, y que por lo mismo debería durar en el cargo los nueve años irrenunciables que le corresponden. Estos medios no se ponen a pensar en el actuar del fiscal, en su defensa a ultranza de los violadores llamados Porkys (por cierto ellos con una entrevista pactada también participaron de esa defensa), en el retraso de las denuncias en contra de Javier Duarte y de los funcionarios que lo ayudaron a saquear Veracruz.
Gran susto se llevaron varios vecinos de la zona de Boca del Río al escuchar una fuerte balacera. Fueron muchas las detonaciones que se escucharon, pero afortunadamente no hubo víctimas que lamentar, pues todo se trató de la filmación de una escena para la serie de televisión El Chema Venegas de la cadena de Telemundo.