El gabinete de Yunes Linares; un adelanto de ‘Notiver’
A prácticamente un día de que entre en funciones el nuevo gobierno estatal en Veracruz, aún no se sabía a ciencia cierta los nombres que acompañarán al nuevo gobernador Miguel Ángel Yunes Linares; sin embargo, a lo largo de este proceso de transición, han surgido nombres que nos abren el panorama de lo que quiere el gobernador electo para su administración.
El día de hoy, el siempre oportuno periódico Notiver nos ofrece un adelanto de parte del gabinete de Yunes Linares y que entrará en funciones a partir del primero de diciembre, aunque existen casos como el de Clementina Guerrero en Sefiplan, quien podría permanecer en esa secretaría en la nueva administración.
Los nombres que maneja Notiver son los siguientes: Rogelio Franco Castán en la Secretaría de Gobierno; Jaime Ignacio Téllez Marié va para la Secretaría de Seguridad Pública; en la SEV se maneja el nombre de Enrique Pérez Rodríguez; Silvia Edith Mota Herrera en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; Alejandro Zairick Morante en la Secretaría de Desarrollo Económico y Portuario.
Julen Rementería del Puerto va para la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas; la maestra Índira Rosales San Román sería la titular de la Sedesol; en Medio Ambiente va Mariana Aguilar López; para la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca Joaquín Rosendo Guzmán Avilés.
Por su parte, el doctor Arturo Irán Suárez Villa a la Secretaría de Salud; para la Secretaría de Turismo y Cultura se maneja el nombre de Leopoldo Domínguez Armengual; Yolanda Baizabal Silva para la Secretaría de Protección Civil; en Comunicación Social, Elías Assad Danini; Manuel Muñoz Ganem en la Oficina del Gobernador y, por último, Guillermo Moreno Chazzarini sería el nuevo contralor del estado.
Así el panorama, ya empieza a tener forma el gabinete yunista para los próximos dos años de reconstrucción de un Veracruz que sufrió los embates de un huracán Fidel-duartista que mucho daño económico, social y de seguridad dejó por su paso en la entidad.
La pesadilla se acaba el jueves, termina una era de corrupción disoluta; los apellidos Herrera, Duarte, Deantes, Abdalá, Carvallo, Mota, Lagos y Silva, que sus portadores los llenaron de estiércol, éstos serán sinónimo de corrupción. Veracruz fue saqueada con una voracidad como nunca; el estado quedó sin recursos para comenzar. Sin embargo, los amarres y convenios que seguramente harán los encargados de las finanzas tendrán que dar rumbo a Veracruz.
Cómo se ve que aquellos sujetos que de última hora se manifiestan enfrente del Palacio de Gobierno, así como en la Secretaría de Finanzas son puro montaje, son tormentas ocurrentes manejadas por el artista del caos Flavino Ríos Alvarado. Es cosa de que los ciudadanos lean los muchos documentos que se pegaron en los pilares de Palacio de Gobierno. Son documentos firmados por Fidel Herrera Beltrán y Reynaldo Escobar.
Finalmente renunció el fiscal Luis Ángel Bravo, finalmente se fue el abogado de los victimarios, el amigo de Javier Duarte, el cómplice de los que saquearon Veracruz. En un mensaje dirigido a los medios de comunicación, el fiscal se refirió a su paso por la Procuraduría y por la Fiscalía del Estado. En una parte de su discurso presumió que llegó a «cumplir y hacer cumplir la ley sin cortapisas ni distinciones», tema que por cierto resulta falaz, pues en su actuar el fiscal mostró siempre parcialidad hacia aquellos que pertenecían a la clase política que gobernaba.
Independientemente de la juventud de quien se perfila para ser el nuevo fiscal, cabe mencionar que Jorge Winckler formó parte del equipo de abogados que echó abajo las locuras del Nerón veracruzano Javier Duarte. A ese equipo de abogados debemos que no se esté pagando con el impuesto del 3% a la Nómina las supuestas deudas a supuestos acreedores, que incluía a medios de comunicación que querían cobrar 77 millones de pesos uno, 22 millones de pesos otro y así.
Es el colmo que algunos medios, que siempre fueron oficialistas, defiendan al fiscal Luis Ángel Bravo con el argumento de que el señor es titular de un organismo autónomo, y que por lo mismo debería durar en el cargo los nueve años irrenunciables que le corresponden. Estos medios no se ponen a pensar en el actuar del fiscal, en su defensa a ultranza de los violadores llamados Porkys (por cierto ellos con una entrevista pactada también participaron de esa defensa), en el retraso de las denuncias en contra de Javier Duarte y de los funcionarios que lo ayudaron a saquear Veracruz.
El apoderado legal del Instituto Tecnológico Superior de Xalapa, el licenciado Abelardo González Zamudio, acudió a la Fiscalía del Estado a denunciar a los jóvenes que desde la madrugada de este lunes tienen tomadas las instalaciones de este instituto. Los jóvenes reclaman las obras que el gobierno de Javier Duarte prometió, pero nunca cumplió, además de que se oponen al incremento de las cuotas de inscripción y el pago de becas atrasadas.
Gran susto se llevaron varios vecinos de la zona de Boca del Río al escuchar una fuerte balacera. Fueron muchas las detonaciones que se escucharon, pero afortunadamente no hubo víctimas que lamentar, pues todo se trató de la filmación de una escena para la serie de televisión El Chema Venegas de la cadena de Telemundo.
Varios medios locales ya dan como un hecho que Jorge Winckler Ortiz es el bueno para sustituir a Luis Ángel Bravo Contreras. A pesar de la cerrazón y de agarrarse hasta con la uñas, finalmente se va el famoso Fisculín. Un personaje oscuro, creado dentro de las filas del duartismo con la intención de tapar las espaldas al prófugo de la justicia. Lo que no contaban, es que la sociedad veracruzana, en los casi 212 municipios, le dio la espalda al partido del Nerón veracruzano.
La FIL de Guadalajara se ha convertido en un lugar incómodo para los candidatos presidenciales; aún se recuerda el penoso momento que vivió el entonces candidato priista Enrique Peña Nieto cuando no pudo nombrar tres libros que influenciaron su vida, cuando en ese momento acababa de presentar uno propio con una extensa bibliografía, de ahí comenzó una serie de acontecimientos que mostraban a un candidato débil, con poca capacidad de respuesta. Sin embargo, a pesar de ello se mantuvo arriba en las encuestas y logró alcanzar la presidencia de México.