El Carnaval de Veracruz es para turistas de jícama con chile y horchata
El origen de su celebración es pagano, se realizaban en honor a Baco, el dios romano del vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del toro Apis en Egipto. Según algunos historiadores, los orígenes de esta festividad se remontarían a la Sumeria y el Egipto antiguos, hace más de cinco mil años, con celebraciones muy parecidas en la época del imperio romano, desde donde se expandió la costumbre por Europa, siendo llevado a América por los navegantes españoles y portugueses a partir de fines del siglo XV.
En estos tiempos, sus prácticas no han cambiado; el Carnaval de Veracruz se ha convertido en el pretexto para que muchas personas saquen a la luz sus bajos instintos. Borracheras, asaltos, calles utilizadas como orinales son la imagen de lo se considera el «Carnaval más alegre del mundo».
Algunos empresarios consideran que la derrama económica no es tan alta como en otros tiempos. Los turistas extranjeros mejor elijen otros lugares más seguros. De manera que los que van al carnaval sólo compran caguamas, jícamas con chile y horchata. Pero eso sí, los estratos más bajos de la sociedad le dan rienda suelta a la pasión y a la libación.
Ni yendo a bailar a Chalma, ni con una rociada del brujo de Catemaco, es más, ni con el baño de sangre de León que se hacía conocida líder magisterial y ni con los buenos augurios de algunos columnistas, Alejandro Montano llegará a la presidencia municipal del Xalapa.
La generación de niños de este siglo viene empujando fuerte y los adultos deberíamos imitar su ejemplo. Resulta que un niño de apenas siete años de edad acaparó la atención durante un discurso del senador republicano Tom Cotton, en Arkansas. El pequeño, de cuerpo menudo, no se acobardó ante cientos de asistentes, su nombre Toby Smith.
Hoy, en la emisión número 108 del programa más polémico del periodismo veracruzano, los anfitriones y premios nacionales de periodismo Claudia Guerrero Martínez, Virginia Durán Campollo y Armando Ortiz entrevistan al empresario y político xalapeño José Luis Santiago López, quien busca la alcaldía de Xalapa por los colores del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
El ataque contra los derechos laborales es evidente durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Resulta que las fracciones del PAN, PRI, PVEM, Panal y PES aprobaron que, cuando un trabajador enferme por causas laborales, sólo se le pague 50 por ciento y no el 100 por ciento de su salario, además de que el empresario determinará cuáles enfermedades serán susceptibles de pago.
En la política todo es tiempo y circunstancia como lo definiría claramente don Jesús Reyes Heroles. Y los políticos aprovechan los tiempos cuando los vientos soplan a su favor. Tal es el caso de Luis Videgaray, que de la ignominia fue levantado como secretario de Relaciones Exteriores, realizando funciones que por naturaleza propia le corresponderían al Secretario de Gobernación.
Al parecer ya es inminente que Josefina Vázquez Mota sea la candidata del PAN a la gubernatura del Estado de México. Cualquiera diría que se la deben, después de la traición que Felipe Calderón, al entregar la presidencia y hasta un avión presidencial a Enrique Peña Nieto. Los fondos para la campaña de Josefina Vázquez Mota ya fueron aportados por la presidencia, y si faltan pues le aportan más.
No es que sea mala persona, porque es un buen sujeto, buen anfitrión y compañero de mesa; no es que tenga fama de corrupto, porque pasó por el sexenio de Fidel Herrera sin ningún señalamiento importante; no es que sea mal padre, porque ama a sus hijos; no es que sea mal hijo, quizá no muy buen marido, pero todas las anteriores cosas no tienen nada que ver con ser un buen administrador, un buen alcalde.
El enfrentamiento verbal entre el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y Andrés Manuel López Obrador no debió darse si cualquiera de los dos hubiera sido más prudente guardando silencio. López Obrador vino a provocar, porque sabe que eso le da planas en los medios de comunicación, comentarios en las redes sociales y adeptos entre la población inconforme. Caer en la provocación de López Obrador puede tener varias intenciones. En Miguel Ángel Yunes Linares la primera puede ser responder a la persona que agravia a los periodistas y al gobernador; si es sincera es válida. Pero la segunda podría ser compartir las planas y comentarios con un contendiente que es replicado en todo el país.
En nuestro tiempo el silencio es un hábito que ha sido menospreciado por muchos, sobre todo por lo políticos quienes se han formado bajo la premisa culposa de que el que calla otorga. Pero no sólo los políticos, la gran mayoría piensa que cuando alguien lanza injurias en nuestra contra estamos obligados a contestar de la misma manera; oiga usted bien, «de la misma manera».