AMLO versus Ejecito Mexicano
La declaración de Andrés Manuel López Obrador contra el presidente Enrique Peña Nieto y el Ejército Mexicano ha calado mucho en las fuerzas armadas, después de que el dirigente de Morena, contestara a un padre que lo increpo en territorio norteamericano, que mejor le reclamara al presidente o al ejército; lo anterior sobre la desaparición de los 43 normalistas. Se recordará que el primero en salir en defensa del ejército mexicano fue Osorio Chong, secretario de Gobernación.
Este funcionario se puso los guantes contra AMLO y sin mencionar su nombre dijo que él no se cansaría por defender la honorabilidad del Ejército Mexicano. Hoy aparece en el ruedo el general José Carlos Beltrán Benítez, director general de Derechos Humanos de la Secretaría de la Defensa Nacional, un vocero del ejército en defensa de las fuerzas armadas.
Dijo en conferencia de prensa que esa dependencia rechaza las acusaciones sin fundamento a militares de violar impunemente las garantías individuales. Lo cierto es que este enfrentamiento verbal deja al descubierto que lo que declara el tabasqueño es analizado en las altas esferas del poder.
Ay Héctor, Héctor, tan ha dejado de ser relevante que ya hasta sus compañeros en el Senado se están olvidando de su nombre. Y es que, en una reunión de la Junta de Coordinación Política del Senado, a la hora de que la senadora panista Pilar Ortega le cediera la palabra al senador Veracruzano, lo presentó como Miguel Ángel.
¿Cuándo los que apoyan al Colectivo Solecito piden diálogo y trato digno, es sólo por parte de la Fiscalía, o eso de diálogo y trato digno también los incluye a ellos? Lo preguntamos porque en el video que se grabó de una reunión que se tuviera con Roberto Campa y el Fiscal Jorge Winckler, quienes no parecían dialogar eran los del colectivo; quienes no daban trato digno eran los del colectivo.
Y el vocero de Trump, el señor Sean Spicer, aprovechó el robo del jersey de Tom Brady para echar en cara a los periodistas presentes en su conferencia, por otro error cometido por la prensa. «Otro error de la prensa» dijo Spicer, como quien lleva la cuenta de esos supuestos errores. De modo que la cleptomanía o el oficio de ladrón del director del periódico La Prensa también sirvió para que el gobierno de Donald Trump hiciera un reproche a la prensa que ha tenido una relación muy ríspida con el presidente.
Ese es Felipe Calderón, el que se rasga las vestiduras ante un hecho vergonzoso como el robo de un jersey al quarterback de los Patriotas en el Super Bowl, pero que nunca hizo nada por corregir a uno sólo de los ladrones que anduvieron con él en su gobierno. Calderón pide cárcel para el ladrón, a sabiendas de que el mismo es un ladrón, un político que hizo del «haiga sido como haiga sido» una norma institucional para llegar a presidente de la República.
El concepto de izquierda política es una clasificación sobre las posiciones políticas que agrupa a éstas y que tienen como punto central la defensa de la igualdad social frente a la derecha política que considera las diferencias sociales como algo inevitable, normal o natural. Seguramente en estos momentos se está revolcando en su sepultura Carlos Marx al enterarse del departamentito que tiene la guapa Alejandra Barrales. Y es que en un descuido de la presidenta nacional del PRD (no sean mal pensados) reconoció poseer un departamento en Miami, Florida, valuado en 14.3 millones de pesos y que aún paga con una hipoteca a la que restan 28 años.
Una vil simulación o una verdadera tomada de pelo resultaron las tomas de muestras de ADN a casi mil personas durante 2015 y 2016; fue al parecer un engaño criminal pues sólo 266 de ellas son útiles. Aparte del dolor por la pérdida de un ser querido y el calvario que resultan los tramites, los familiares tuvieron que pasar por un entrega de saliva o una muestra de cabello para identificar o cuadrar el ADN con el fallecido. Sin embargo, las autoridades anteriores sólo simularon, no le dieron el rigor científico ni la seriedad que este proceso ameritaba.
Y cómo va a explicar Alejandra Barrales, presidenta nacional del PRD, su departamento de lujo en Miami, un departamento que le costó casi un millón de dólares. En primer lugar, la líder perredista debió notificar esa propiedad en su declaración 3 de 3, pero el caso es que no había declarado nada. Sólo hasta que Univisión pusiera a descubierto esa propiedad fue cuando la señora Barrales mandó un anexo con la explicación de esa propiedad, sólo para que no se preste a malas interpretaciones.
Por supuesto que nos parece lamentable que la Comisión Estatal de Atención y Protección para Periodistas le haya brindado protección a los mercenarios de la información. ¡Qué aberración! Que se estuviesen gastando recursos de los veracruzanos para brindar protección a sujetos que se dedicaron a agredir a periodistas, que se pusieron de tapete de Javier Duarte. ¿Qué le pasaba por la cabeza a Namiko Matsumoto cuando recomendaba que a sujetos viles les pusieran guaruras? ¿Se enteraría la secretaria de la CEAPP que con ayuda de un guardia uno de esos sujetos agredió a un maestro y que también armaba desmadres en los centros nocturnos?
Que no sirva la muerte del periodista Ricardo Monlui para que, mercenarios que se hacen pasar por periodistas, salgan ahora a decir que los están amenazando y que ellos podrían ser las próximas víctimas. Existe un sujeto, cuyo nombre no merece la pena mencionar, que se está victimizando y exige ahora, por parte de las autoridades federales protección, porque las autoridades estatales, a partir del gobierno de Yunes Linares, le retiraron sus escoltas. Cabe mencionar que este sujeto no perdió oportunidad para agredir a las víctimas de secuestro o a los periodistas que en ese tiempo criticaban duramente a Javier Duarte.