Anaya y Nemi deben correr la misma suerte que Bermúdez

Como responsables del saqueo, en la secretaría de Salud de Veracruz faltaría llamar a cuentas a Pablo Anaya, quien después terminara como mapache electoral. Él podría explicar muy bien por dónde inició el saqueo. El siguiente que debería ser llamado a cuentas es Juan Antonio Nemi, quien, y hace bien, sigue asegurando que es inocente, que él no se robó ni un solo centavo de una dependencia que nunca dejó de ser objeto de saqueo.

El Sector Salud, incluso en tiempos de Nemi Dib, siguió teniendo observaciones graves por parte de la Auditoria Superior de la Federación que no se solventaron. De hecho, y eso lo demostramos, la Agencia de Investigación Criminal solicitó el 30 de julio de 2015 información sobre Nemi, y sobre otros sujetos como Carlos Aguirre —ahora prófugo— y sobre Tarek Abdalá, a unas semanas de ser desaforado, así como del experto en bienes inmuebles, Pedro Solís, el administrativo de Toño Nemi.

El exsecretario de Salud puede insistir en su inocencia si quiere, sin embargo, no puede cerrar los ojos y eludir su responsabilidad como lo pretende hacer en el caso del desvió de los 59 millones del Consejo Estatal de Seguridad Pública, donde él asegura que no manejaba el dinero de esa dependencia. Y uno se pregunta, ¿entonces para qué sirve ser secretario ejecutivo de dicho Consejo?

Mota y Spinoso deben correr la misma suerte que Bermúdez

El otro grupo de los cómplices de Javier Duarte es el de los subordinados. ¿Cómo saber cuáles serían los exsecretarios a quienes se debería investigar con más urgencia? La Auditoría Superior de la Federación señaló que las dependencias donde se habían advertido más irregularidades eran Salud, Educación y Seguridad. De esas tres dependencias salió el más descomunal saqueo, de dependencias sensibles, que debieron ocupar el dinero robado para el beneficio de los veracruzanos.

¿Quiénes fueron los responsables? El que fuera secretario de Seguridad ya cayó en la cárcel y se le sigue un proceso que se irá ampliando conforme se le vayan encontrando más cosas. Faltaría llamar a cuentas a Adolfo Mota, exsecretario de Educación, y Édgar Spinoso, oficial mayor y responsable del inmenso saqueo en esa dependencia. Millones de pesos de programas que debieron ser aplicados para beneficio de los estudiantes veracruzanos fueron desviados mediante empresas fantasmas.

No podemos conformarnos con que Édgar Spinoso devuelva un avión y unos cuantos millones de pesos para comprar con ello impunidad. Exigimos cárcel para estos dos saqueadores.

Duarte no actuó solo; cárcel también a cómplices y familiares

Javier Duarte ha sido aprehendido y queda en espera de ser extraditado para ser juzgado por la justicia en México; queda también cumplida, en parte, la promesa de Miguel Ángel Yunes Linares, quien aseguraba que le iba a borrar la sonrisa a Javier Duarte una vez que quedara preso. La exigencia que ahora los veracruzanos le hacen a Miguel Ángel Yunes Linares es que los cómplices de Javier Duarte caigan también en la cárcel.

Es necesario hacer ese reclamo porque Javier Duarte no hubiera podido actuar solo. En algún momento ya hablamos de las diferentes clases de cómplices que tuvo Javier Duarte. En primer lugar, sus amigos cercanos, esos a cuyo nombre puso una cantidad enorme de bienes inmuebles, esos como Moisés Mansur que hasta lo nombró beneficiario en su testamento.

Pero hay otros que necesariamente deben ser llamados a cuentas, como Jaime Porres y José Antonio Bandín Ruiz, del grupo de los amigos, así como los familiares de Karime Macías, la que merece abundancia, quien puso a su parentela en los espacios administrativos donde se podía saquear con más facilidad al erario.

Karime Macías, de su patética «merezco abundancia» pasó a «merezco ser libre y gastar lo aquél se robó»

Si alguien se ha ganado a pulso el repudio generalizado de la mayoría de los veracruzanos, esa es Karime Macías, la esposa de Javier Duarte. Y es que todavía están muy frescas las palabras de la propia Karime anotadas en una libreta encontrada en una bodega, donde se autoconvencía de que merecía abundancia. Están de muestra de los caprichos y banalidades de la exprimera dama las instalaciones abandonadas por la carretera a Briones, donde la esposa de Duarte practicaba equitación con caballos que costaban un ojo de la cara.

Por eso sorprende mucho que a pesar de Karime Macías conocía el modus operandi de las empresas fantasma y que se sospecha de que ella era el cerebro que maquinó el descalabro financiero, la señora ande fresca como una lechuga, ya que ni ella y sus familiares cuentan con una orden de aprehensión en su contra, pese a que ellos estaban enterados de la red de corrupción que el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, realizaba.

Lo anterior lo dio a conocer el día de ayer el subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales de la PGR, Arturo Elías Beltrán, en una entrevista con Loret de Mola. Elías Beltrán informó que hasta el momento no hay evidencia que compruebe que la cónyuge de Duarte de Ochoa tenga en su posesión recursos federales relacionados al desfalco que su esposo realizó cuando estaba en la administración de Veracruz.

Lo cierto es que Karime Macías se encargó de que toda la evidencia y responsabilidad cayera en su regordete esposo y cómplices. Vaya que salió lista Karime Macías, de su patética «merezco abundancia» pasó a «merezco ser libre, y gastar lo aquél se robó».

AMLO, sigue defendiendo a Duarte…

Dicen que el pez por la boca muere, a esa frase habría que añadir que posiblemente el Peje también. Y es que Andrés Manuel, en su soberbia verbal, a veces suelta cada frase. Cada aseveración que termina teniendo un efecto boomerang. Es como escupir para arriba, es como darse un escopetazo en el pie. Y es que el tabasqueño, consciente o inconscientemente, se ha puesto a defender a Javier Duarte con tal de hacer quedar mal a Miguel Ángel Yunes Linares.

En la última embestida calificó a Javier Duarte, uno de los peores criminales que ha tenido este país, como un “chivo expiatorio”. Vaya, si lo hubiera dicho del “Chapo” el daño hubiera sido menor. Pero a los veracruzanos, los que hemos vivido el sexenio de Fidel Herrera y de Javier Duarte, que sólo haga suponer que Javier Duarte es inocente es como si nos mentara la madre.

Ya lastimó al gremio periodístico cuando dijo que Yunes les daba maíz con gorgojo, y ahora esto. Pero como nadie le puede decir que se calle, nadie tiene la autoridad para corregirlo, pues por ahí va a “morir” el Peje, por la boca. ¿Y Cuitláhuac García? A ese le dice mueve la cola y la mueve, le dice hazte el muertito y se hace, le dice lámeme la mano y le lame más que eso.

Plaga de detenciones, ahora van tras Luis Miguel; el Sol podría pisar la cárcel

Un juez de Los Ángeles, California, giró una orden de aprehensión en contra del cantante mexicano Luis Miguel. Se sabe desde hace tiempo que el cantante, por diversas razones, ha cancelado conciertos de última hora, dejando en mal a los organizadores y por supuesto a la fanaticada que siempre exige el reembolso de sus entradas.

En este caso la demanda fue interpuesta por su exmánager William Brockhaus, quien le exige el pago de un millón de dólares por adeudos y gastos adicionales, lo que corresponde al 10 por ciento de lo que Luis Miguel ha ganado de los años 2012 al 2014. Luis Miguel ha faltado a las audiencias donde se le ha requerido, por lo que en este caso procede aprehenderlo de manera inmediata.

Cabe mencionar que, en la Ciudad de México, en sus conciertos del Auditorio Nacional, las últimas veces el cantante ha debido cancelar el concierto aduciendo razones de salud, pero al rato se le ve muy orondo en algún centro vacacional. Falta ver si Luis Miguel es detenido o busca finalmente un arreglo extrajudicial con su demandante.

Aquellos que le prodigaban amistad y admiración a Duarte, ni siquiera se han pronunciado al respecto

Sobre el tema es interesante lo que publica el periódico La Jornada Veracruz, quien reporta que el grupo de WhatsApp que apoyaba a Javier Duarte se ha disgregado. Este medio de comunicación señala que hasta el momento los colaboradores cercanos de Duarte, miembros de su gabinete, no han hecho ningún comentario sobre la detención de su exjefe en Guatemala:

«Los diputados federales Alberto Silva Ramos, Jorge Carvallo Delfín, Adolfo Mota Hernández, Noemí Guzmán Lagunes, Erik Lagos Hernández, Tarek Abdalá Saad, Edgar Spinoso Carrera y Marco Antonio Aguilar Yunes no han hecho algún comentario en sus redes sociales sobre la aprehensión de su ex jefe».

La Jornada también reporta que aquellos «que siempre mostraron sus admiración, amistad y lealtad hacia el ex mandatario como son los casos de Juan Antonio Nemi Dib, Gabriel Deantes Ramos, Leticia Perlasca Núñez, Fernando Aguilera de Hombre, Reynaldo Escobar Pérez o Amadeo Flores Espinosa», tampoco se han pronunciado sobre el caso.

Y ahora todo mundo niega a Duarte, hasta sus amigos periodistas

Ahora todo mundo lo niega. Los políticos de alto rango que lo saludaban en su cumpleaños y lo llamaban amigo; el mismo presidente Peña Nieto que lo consideró como parte de la “nueva generación” priista que estaba gobernando en el país. A Javier Duarte ahora lo niegan sus colaboradores, esos que se llenaron de dinero aprovechando que el gobernante estaba atascado en sus propios vicios. Sus funcionarios que abusaron de la confianza de los veracruzanos y se apropiaron del presupuesto.

Lo niegan los periodistas, esos que le regalaron un premio que reconocía su labor como protector de periodistas; lo niegan los directores de medios que se peleaban por un lugar en la mesa principal los días 7 de junio, Día de la Libertad de Expresión. Lo niegan esos que aceptaban ir al brindis navideño y que buscaban la foto personal con el mandatario, con «el mejor gobernador que ha tenido Veracruz».

Ahora ya hablan pestes de él, ahora ya no les parece el mejor gobernador sino el peor, ahora quisieran quemar esas fotos o desaparecerlas de las redes sociales. Pero la memoria de la web es más persistente que la nuestra y esas fotos van a quedar ahí por mucho tiempo más.

Esos tiempos cuando sus “amigos” le aguantaban a Duarte todo; hasta sus besos

Y qué esperaban, que la clase política que solapó y se complicó con Javier Duarte lo iba a reconocer en el momento de su desgracia. Por supuesto que no. Si algo tiene la clase política de este país es deslealtad, lo suyo nunca fue amistad sino interés. Mientras Javier Duarte estaba en la «plenitud del pinche poder», obvio se le acercaban como moscas a la miel. Mientras Duarte les pudiera dar alguna obra, algún beneficio, alguna beca o apoyo directo, pues no había ningún problema y hasta le soportaban el aliento de corrupción que de su persona emanaba.

Lo invitaban a comer, aceptaban sus invitaciones a convivir, le toleraban su carácter irascible y poco simpático; le toleraban sus escenas de locura poco viril cuando se pasaba de copas. En otras palabras, no tenían problemas si de repente al gobernador se le iba la “cochina al monte”, como sucediera en esa ocasión con Carlos Romero Deschamps, que hasta a besos agarró al líder petrolero, en una escena de gerontofilia inédita, hasta ese momento nadie le conocía al gobernador Duarte.

«En la cama y en la cárcel se conoce a los amigos»; ¿dónde están los amigos de Duarte?

La expresión «en la cama y en la cárcel se conoce a los amigos», surgida de un refrán, se utiliza para hacer referencia a que sólo los verdaderos amigos nos acompañarán cuando enfermemos o cuando por alguna razón caigamos en la cárcel, pues sólo de esta forma sabremos a quién le importamos y con quién podemos contar.

En el caso de Javier Duarte ya se dio cuenta que nunca fue bien amado por su gabinete; todos, o la gran mayoría, que disfrutó de la «plenitud el pinche poder» le han dado la espalda. Ninguno hace declaraciones a favor de él. No han salido a pedir justicia para el “amigo” en desgracia.

Dónde esta Gina Domínguez, Alberto Silva, Jorge Carvallo, Tarek Abdalá, Juan Antonio Nemi Dib, Gabriel Deantes Ramos, Leticia Perlasca Núñez, Fernando Aguilera de Hombre, Reynaldo Escobar Pérez o Amadeo Flores Espinosa. Ninguno se ha manifestado a favor del nuevamente regordete exgobernador.

Dónde está la amistad y la solidaridad que pregonaron mientras cobraban jugosas quincenas con su “amigo del alma”. Seguramente andan muy ocupados tramitando su propio amparo, ya que a como están las cosas, lo más seguro es que el agua les llegue a los aparejos.