Posible fuga del chofer del accidente de la pipa, donde murieron cuatro miembros de la misma familia en Xalapa
Se acuerda usted del brutal accidente ocasionado por una de las pipas de la empresa ISI Xalapa en el mes de diciembre del año pasado, donde lamentablemente se perdieron varias vidas. Pues los deudos aún no ven descanso con su penar. Los tramites del proceso son engorrosos y en ocasiones el tortuguismo burocrático hace que sea muy lenta la recuperación emocional.
Y si le añadimos que el chofer de nombre de Osiris López Rodríguez, a pesar de haber sido requerido por las autoridades ministeriales, éste ha hecho caso omiso. Se le citó el 17 y 24 de abril y el 2 y 9 de mayo, estas son las fechas de las audiencias a las que no se ha presentado.
Las razones por las que no se ha presentado pudieran ser por rebeldía, porque ya se fugó o por estrategia de los abogados de la empresa. Lo preocupante de todo esto es que la juez encargada de llevar el caso no ha tomado las medidas cautelares en este caso.
Sería bueno que se les dieran todas las facilidades a los deudos para recibir una indemnización justa que les permita sobrellevar una vida llena de dolor y sin la presencia de sus seres queridos.
Dónde está el espíritu deportivo en la acción de lanzar un anzuelo con carnada para que un pez se atore y así jalar para pescarlo. Algunos pueden hablar de ciertas técnicas y de paciencia. Pero dónde «jijo de la chingada» está el espíritu deportivo de un grupo de sujetos que jalan un hermoso tiburón tigre para ponerlo al alcance de las balas de un gran pendejo que le dispara hasta matarlo. ¿Es eso deporte? Eso es lo que se está viendo en las redes sociales.
El dilema de la semana tuvo que ver con la ejecución de un civil en el Palmarito, municipio de Puebla. Un civil, a pesar de que anduviera con chaleco antibalas, a pesar de que estuviera armado, a pesar de que hubiera disparado en contra de soldados del Ejército, es un civil. Ante esa acción no hay defensa, sobre todo porque el Ejército tiene por encargo hacer que la ley se cumpla.
Pues claro que se la merece, dicen algunos, sus buenos madrazos se llevan en cada pelea. Pero la verdad es que desde hace mucho tiempo se sabe que Saúl el Canelo Álvarez es un producto de la televisión, no del deporte, sino de los intereses económicos del deporte. La fórmula es fácil: se trata de inflar a un peleador con cierto carisma, hacer creer que es un vencedor consiguiéndole peleas a modo.
Ya son muchos los señalamientos en contra del doctor Hilario Barcelata, director del IPE en esta administración. Extrañan esos señalamientos sobre todo porque Barcelata se había distinguido por ser un académico muy crítico de la corrupción y del desorden que imperaba en las dependencias públicas. Ahora, desde diferentes medios se han divulgado documentos que muestran el manejo discrecional de Hilario Barcelata, sobre todo en el tema de personal.
El desafuero de Eva Cadena, la llamada “diputada recaudadora”, lo pide la Fiscalía de Jorge Winckler, lo pide la bancada de Morena, quien ya la ve como apestada, pero parece ser que quien se va a quedar con todo el crédito es la Fiscalía Especializada Para Delitos Electorales. La Fepade dice tener pruebas en contra de la diputada, esos videos que hiciera públicos el periódico El Universal.
Las elecciones municipales en Veracruz se encuentran a tres semanas del desenlace, muchos candidatos ven como sus aspiraciones se desvanecen y otros fortalecen sus esperanzas. Lo malo del asunto es que algunos recurren a vicios y prácticas que deben ser reprobadas no sólo por la sociedad, sino también por la autoridad electoral.
El senador José Francisco Yunes Zorrilla envió un mensaje el pasado abril que decía los siguiente: «No nos van a detener, por más que los traidores quieran y que los intereses mezquinos de la política se pongan enfrente. Lo que requiere Perote es progreso que nos permita superar rezagos». ¿A qué traidores se refería el siempre tan correcto Pepe Yunes?
Ya retiraron el nombre de la doctora Karime Macías de Duarte del hospital de Villa Allende, un hospital por cierto del que se habían olvidado por completo, que nunca tenía suficiente personal, que nunca tenía medicinas. Ya quitaron también el nombre de Karime de un albergue, un albergue al que le habían puesto ese nombre nada más para quedar bien con el gobernador, porque, por cierto, los alcaldes del sur fueron los que más apoyaron a Javier Duarte cuando los mismos priistas le mostraron su repudio.