El giño de la maestra Gordillo a Delfina Gómez en Edomex seguro molesta en Los Pinos
El dardo envenenado ya fue lanzado por la maestra Elba Esther Gordillo Morales; a la punta van el exsecretario ejecutivo del SNTE, Rafael Ochoa Guzmán, y el yerno de la propia mentora. Reza el dicho que el fin justifica los medios y para alcanzar el poder en el Estado de México (Edomex), Delfina Gómez se deja acompañar por los personeros de la maestra.
Y es que seguramente los inquilinos de Los Pinos se están comiendo las uñas de los nervios al ver que el primo del presidente nada más no levanta más y por otro lado la candidata de Morena cada día más se afianza en el ánimo de los mexiquenses
Ha llamado mucho la atención la presencia de los emisarios de la maestra Gordillo en algunos eventos de la candidata de Morena, y es que, para los que saben leer el discurso entre líneas, la presencia del yerno y de Ochoa Guzmán significa que la maestra Elba Esther está quemando todas sus naves con la candidata de AMLO.
«No es mexicano el que no se desquita», esa pareciera ser la consigna de Gordillo Morales, y es que la timorata representación y defensa del líder del SNTE, Juan Díaz de la Torre, ante la embestida de la Reforma Educativa, ha hecho que miles de maestros miren con buenos ojos a la maestra Gordillo. Cara y corrupta pero valiente y eficiente, al menos muchos maestros lo ven así.
No todos los maestros son honorables, algunos dañan la integridad de sus alumnos. Es cierto que algunos ya vienen dañados desde su hogar. Fidel Herrera, como gran sensei de la corrupción, aleccionó a sus pupilos para que, cuando pasara la «plenitud del pinche poder», él pudiera seguir disfrutando del usufructo de su corrupción.
Ni Yunes esperaba que López Obrador debatiera con él, ni AMLO se cree eso de que el gobernador quiere debatir con él. Yunes y López Obrador nunca se van a enfrentar en un debate, aunque el gobernador le pida el tirito a cada rato. Andrés Manuel de plano se hizo a un lado, como lo ha estado haciendo cada que lo retan, y sale con sus graciosadas de que «le van a robar la cartera». El sentido de este enfrentamiento verbal no va a pasar de lo mediático, cada uno conoce el beneficio que saca de estas bravatas; de inmediato les dan primeras planas en los medios nacionales.
Vaya usted a saber si fueron los videos de Eva Cadena, o si fueron las trapacerías de Manuel Huerta, o el hecho de que Andrés Manuel López Obrador ya viene a cada rato a Veracruz y está muy visto, pero el caso es que cada vez son menos los que acuden a sus mítines.
Unos días atrás, Libertad bajo Palabra publicaba lo siguiente en referencia al incremento salarial: «Todavía, en el colmo del cinismo, el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) dice que peleará a muerte un buen aumento, cuando sabemos que este no rebasará el tres por ciento; vaya desfachatez, si el aumento de la gasolina y la inflación de la canasta básica pulveriza el pírrico aumento salarial en un instante».
Se acuerda usted del brutal accidente ocasionado por una de las pipas de la empresa ISI Xalapa en el mes de diciembre del año pasado, donde lamentablemente se perdieron varias vidas. Pues los deudos aún no ven descanso con su penar. Los tramites del proceso son engorrosos y en ocasiones el tortuguismo burocrático hace que sea muy lenta la recuperación emocional.
Dónde está el espíritu deportivo en la acción de lanzar un anzuelo con carnada para que un pez se atore y así jalar para pescarlo. Algunos pueden hablar de ciertas técnicas y de paciencia. Pero dónde «jijo de la chingada» está el espíritu deportivo de un grupo de sujetos que jalan un hermoso tiburón tigre para ponerlo al alcance de las balas de un gran pendejo que le dispara hasta matarlo. ¿Es eso deporte? Eso es lo que se está viendo en las redes sociales.
El dilema de la semana tuvo que ver con la ejecución de un civil en el Palmarito, municipio de Puebla. Un civil, a pesar de que anduviera con chaleco antibalas, a pesar de que estuviera armado, a pesar de que hubiera disparado en contra de soldados del Ejército, es un civil. Ante esa acción no hay defensa, sobre todo porque el Ejército tiene por encargo hacer que la ley se cumpla.
Pues claro que se la merece, dicen algunos, sus buenos madrazos se llevan en cada pelea. Pero la verdad es que desde hace mucho tiempo se sabe que Saúl el Canelo Álvarez es un producto de la televisión, no del deporte, sino de los intereses económicos del deporte. La fórmula es fácil: se trata de inflar a un peleador con cierto carisma, hacer creer que es un vencedor consiguiéndole peleas a modo.
Ya son muchos los señalamientos en contra del doctor Hilario Barcelata, director del IPE en esta administración. Extrañan esos señalamientos sobre todo porque Barcelata se había distinguido por ser un académico muy crítico de la corrupción y del desorden que imperaba en las dependencias públicas. Ahora, desde diferentes medios se han divulgado documentos que muestran el manejo discrecional de Hilario Barcelata, sobre todo en el tema de personal.