Ana Winckler: «No conozco a la diputada Eva Cadena»; Rocío Nahle suelta nombres como soltar escupitajos
Rocío Nahle, en su desesperación, al verse involucrada por Eva Cadena en el nuevo video que El Universal diera a conocer, suelta culpas a diestra y siniestra. Ahora acusa a Ana Winckler como la mujer con la que habla Eva Cadena, la que supuestamente entregó los dineros para López Obrador.
Ana Winckler, hermana del fiscal Jorge Winckler, enfática declaró: «No conozco a la diputada Eva Cadena. No he ido a Coatzacoalcos en por lo menos 10 años. Exijo que la diputada Nahle se retracte de su acusación y la hago responsable de cualquier agresión que pueda sufrir». Lo curioso aquí es que Rocío Nahle suelta la acusación de manera muy irresponsable, cuando la que debería reconocer a su interlocutora es Eva Cadena. Ahí es donde se le cae el teatrito.
Según los propios militantes de Morena en la región de Las Choapas, fue Rocío Nahle la que impulsó la carrera de Eva Cadena en la zona sur de Estado. Ahora la repudia y, al verse involucrada por su pupila, suelta nombres como soltar escupitajos con la simple intención de dañar reputaciones.
Ya lo habíamos dicho, el que quiera creer que López Obrador es corrupto, no necesita pruebas, lo va a creer como un acto de fe, como una manda, como una obsesión. De modo que una sola mención de López Obrador en otro video manipulado ni aporta ni resta. Sólo estimula la vileza de aquellos que se retuercen en su propio estiércol.
Es lamentable la bajeza de la que son capaces algunos exfuncionarios públicos que, ante la verdad y la evidencias, ante la mudez que les provoca la impotencia de sus culpas, sólo les queda la agresión y la infamia. Esto lo decimos porque uno de esos exfuncionarios, quien ha sido señalado como operador de empresas fantasma, a quien se le ha comprobado con evidencias su colusión en el desfalco de Veracruz, de la manera más vil ha ordenado que se difame a la periodista Claudia Guerrero, que sólo ha demostrado tener la razón en lo que ha publicado sobre su caso.
Se estuvo comentando que debido a la presión ejercida por los trabajadores de Tamsa, que tenían una huelga de brazos caídos, y que, por la intervención del director general de esta empresa, quien dialogara con el gobernador Yunes Linares, iba a salir de prisión Pascual Lagunes, acusado de incitación a la violencia, terrorismo y asesinato.
Los últimos mensajes en Twitter que mandara Astrid Elias Mansur, directora del DIF en el sexenio de Javier Duarte, decían: «@GobiernoVer Con la entrega de órtesis y prótesis del @difestatal, familias recuperan su salud y mejoran sus vidas. #Veracruz»; «Convive Presidenta del @difestatal con niñas y niños de Conecalli. #Veracruz».
El primer director del DIF, después de Zita Pazzi, fue Juan Antonio Nemi Dib, quien había sido humillado por Fidel Herrera, quien lo hizo director del IPAX, es decir lo convirtió en policía. Ahora se sabe que Juan Antonio Nemi, con la ayuda de Tarek Abdalá, el próximo diputado a ser desaforado, y de Pedro Solís, crearon una red de empresas fantasmas a las que les asignaron contratos millonarios.
Uno de los detalles que más agrava el daño que los saqueadores cometieron en Veracruz, es que las cuatro dependencias con más acusaciones de corrupción y contratos con empresas fantasmas son las avocadas al orden de lo social. Estas son las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol), Protección Civil (PC), Educación de Veracruz (SEV) y en el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF). Cada una de estas dependencias tenía la responsabilidad de responder a las necesidades de un sector vulnerable de la sociedad.
Al candidato del PAN-PRD para la alcaldía de Emiliano Zapata, el doctor Sergio Leyva Olmos, miembro del clan de los Olmos (padre e hijo han depredado la zona), sólo le dejaron 10 días de campaña, 10 días en los que tendrá que salir a marchas forzadas con su discurso vacío de que va a hacer mucho por sus conciudadanos; 10 días en los que les va a prometer el cielo, la luna y las estrellas; 10 días en los que dará despensas a manos llenas.
Roger Moore empezó a ser conocido en los años sesenta como Simon Templar en la serie El Santo, donde interpretaba a un detective británico. Pero saltó a la fama cuando representó su papel más emblemático en la serie de películas de James Bond, el agente 007.