Detienen en Puebla a presuntos asesinos del comisario Camilo Castagné
De acuerdo con informes publicados en algunos medios de comunicación, la tarde de este jueves se detuvieron a 10 sujetos en la calle Hacienda de Corralejo, en el centro de la ciudad de Puebla, entre los que supuestamente se encuentran los cuatro presuntos asesinos de comisario de la Policía Federal en Veracruz, Camilo Castagné.
Se menciona que esta captura se llevó a cabo gracias a un operativo en conjunto con varias corporaciones de seguridad y que los 10 detenidos fueron trasladados a la Procuraduría General de la República delegación Puebla, donde se determina su situación legal.
Cabe señalar que el comisario Camilo Castagñé fue asesinado la tarde del sábado 24 de junio cuando se encontraba comiendo en un restaurante de mariscos en la ciudad de Cardel. Para dar con el paradero de los responsables de este atentado, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares difundió un video donde se mostraban los rostros de los supuestos asesino y ofreció un millón de recompensa por información que llevara a la captura de los criminales.
A pesar de que varios medios manejan esta información, en la página oficial de Facebook de la Fiscalía General del Estado y en la del gobernador Yunes no se han emitido una postura oficial.
Muy pronto la inexistente CEAPP, Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, dejará de serlo para convertirse en la CEATP, Comisión Estatal para la Atención y Titulación de los Periodistas. Y es que, ante su frustración por no poder atender las peticiones de protección, pues al menos se preocupará porque aprendan a redactar bien.
El mejor homenaje que se le puede rendir a un autor no está en rendirle elogios vanos y para bienes hipócritas, el mejor homenaje está en leer su obra. Decía Borges, y con frecuencia se ufanaba de ello: «Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído». Uno no es los libros que ha escrito, uno es los libros de ha leído. Tal es el caso de Sergio Pitol, quien nos ha regalado dos obras imprescindibles para entender al lector, al lector que hay en él, El arte de la fuga y El mago de Viena.
En otros países, un escándalo como el de Pegasus ya hubiera hecho rodar varias cabezas. El espionaje contra periodistas no se ha visto en su justa dimensión, pero es para que ya hubiera rodado cabeza del secretario de Gobernación. En México el periodismo de investigación como perseguidor implacable de la corrupción gubernamental, apenas va cobrando fuerza.
Ahora sí, Javier Duarte regresa a México como personaje de revista ilustrada de detectives. Con eso de que en Notiver lo bautizaron como “el malvado doctor Tocino”. Regresa desde antes de regresar pues ya lanzó las primeras acusaciones y esta vez en contra de su archienemigo, Miguel Ángel Yunes Linares, el gobernador azul.
Se preocupan los críticos incipientes de este bienio por el dinero que se gastó el fiscal en su viaje a Guatemala para estar presente en la audiencia de Javier Duarte. Les preocupa si los gastos de transporte, alimentos y hospedaje salieron de los bolsillos del fiscal o si fueron erogados del dinero de los veracruzanos; se rasgan las vestiduras.
En estas últimas semanas, el término estado fallido ha sido empleado por periodistas y comentaristas políticos para describir a Veracruz. Otros más lo hacen liberalmente en las redes sociales, pero hay algunos que disfrutaron de las mieles del poder del fidelato y el duartismo, esos son los que más utilizan el término, desde luego por razones obvias.
Le decía Jaime Rodríguez el Bronco, gobernador de Nuevo León a un reportero: «¡Oye, compadre! ¿Te puedes ir?, porque tengo el derecho de decidir a quién le puedo dar la información o no». Ahí está la mentira, porque el gobernador del estado tiene la obligación constitucional de informar a todos, no nada más a los que se le pegue la gana.
Los familiares de Sergio Pitol reclaman a Sara Ladrón de Guevara, rectora de la Universidad Veracruzana, su postura pusilánime ante la situación que viviera el Premio Cervantes de Literatura. A pesar de que Sara Ladrón de Guevara estaba al tanto de los abusos que se cometían en contra del maestro (lo obligaron a demandar a su primo hermano por asesinato; falsificaron constancias médicas) ella no intervino para nada, pero ahora sale a decir que Pitol es el más distinguido de sus académicos y que le desea larga vida en salud y con calidad.
Mientras el abogado Tomás Mundo acariciaba la idea de formar parte del gabinete de Miguel Ángel Yunes Linares se le veía sonriente y optimista; cada que se le encontraba en eventos políticos y literarios tenía esa arrogancia de los elegidos. Nos comenta el periodista Armando Ortiz que en alguna ocasión compartió mesa literaria con el abogado que entonces sólo era director de Tránsito. En su currículum mostraba con orgullo publicar cada semana una columnita en Diario de Xalapa.