Duarte y sus puyazos al gobierno de Peña Nieto
En Guatemala ya no quieren tener a Javier Duarte, para ellos ese “arrimado” ya se les está apestando. Pero al gobierno de Peña Nieto no le corre prisa y se lo toma con calma. Lo que están haciendo, por supuesto, es medir el daño que les podría causar la mucha información que tiene Javier Duarte sobre las aportaciones millonarias a la campaña de Enrique Peña Nieto. Duarte, vía Silva, ya soltaron un primer adelanto de la mucha información que poseen.
En un audio que, por supuesto los implicados desconocen, Javier Duarte le pregunta a Tarek sobre las cajas de huevo con los millones de pesos que deberían ir al PRI nacional. Ese audio que incrimina a Duarte, a Tarek y al propio PRI es una puyada al propio Enrique Peña Nieto, es una probadita de la vileza de la que es capaz el malvado Dr. Tocino.
Pero Duarte tiene más puyas, tiene más audios e incluso puede tener videos que sabrá utilizar para amagar al gobierno de Peña Nieto. A muchos no les queda duda que Javier Duarte aportó miles de millones de pesos para la campaña de Enrique Peña Nieto, dinero por supuesto de los veracruzanos. Con ese dinero Javier Duarte compró impunidad. Esa era la razón por la que el gobierno de Peña Nieto lo dejaba hacer lo que quisiera.
Gracias a esos millones que pertenecían a los veracruzanos, Javier Duarte se convirtió en el mayor criminal administrativo en la historia de este país; ¡nadie había robado como Javier Duarte! El exgobernador de Veracruz se ha convertido en una referencia clara de corrupción a tal grado que un muralista ya lo inmortalizó en su obra en la Ciudad de México.
La justicia en nuestro país va en retroceso y ahora son los criminales los que tienen a la ley de su lado. Al parecer, con el nuevo Sistema de Justicia Penal, dicen que Javier Duarte tiene posibilidades de librar los muchos años de cárcel que estamos pidiendo para él. Fuimos testigos de todos sus crímenes, de sus excesos, de sus omisiones y de sus complicidades homicidas, y sin embargo se requiere que comprobemos su culpabilidad con pelos y señas.
Cuidado, lo que dice un analista, por mucha credibilidad que posea, sólo es la opinión del periodista. En caso de que sea una nota editorial, entonces es la postura del medio informativo. Pero hay de medios a medios y de periodistas a periodistas. Por ejemplo, lo que diga Ricardo Alemán, quien se ha convertido en una especie de sicario de la información, siempre tendrá un trasfondo que oculta la verdadera intención de su análisis.
En conferencia de prensa, alguien preguntó al gobernador Yunes Linares sobre la denuncia que hiciera un medio estatal respecto a que a tres de sus reporteros les sembrarían drogas para incriminarlos. Dado que la denuncia es de carácter anónimo, pues no hay más datos que el dicho de que se les incriminaría de esa manera, el gobernador dijo que lo que deberían hacer es hacer una denuncia formal sobre el caso. El director de este medio ya reclamó, diciendo que aun siendo anónima la denuncia, se le debe prestar la atención debida, y que no piensa hacer una denuncia ante la Fiscalía del estado pues no la considera autónoma.
En la película La cucaracha, María Félix es la generala a la que sus soldados acuden para decirle que ya no hay “parque”. Entonces la generala les dice que, si se les acabó el parque, que entonces le mentaran la madre a los enemigos, «miéntenselas, que también les duele». No cualquiera se puede dar el lujo de tener frente al presidente Peña Nieto y desahogarse mentándole la madre. Pero el día sábado, durante La carrera del Molino del Rey, una persona le mentó la madre al presidente cuando apenas arrancaba la carrera.
En la plenitud del gobierno de Duarte de Ochoa, Tarek Abdalá se conducía con la certeza del apoyo del gobernador. Su palabra era ley; se le veía en ocasiones, especialmente en eventos públicos, acompañado de la primera dama, Karime Macías Tubilla. Tarek era el hombre de todas las confianzas de la dupla Duarte-Macías; él conocía a plenitud de los gustos y excesos de la primera dama; fue director financiero del DIF y posteriormente tesorero de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan). Desde luego que su trabajo fiel, su silencio y complicidad fueron bien recompensados.
Se había previsto, puntualizado y señalado hasta el cansancio en este portal que el exsecretario de Salud de Veracruz, Juan Antonio Nemi Dib, no se presentaría a la audiencia ante la Fiscalía General del Estado (FGE). En reiteradas ocasiones, Nemi Dib repetía ante los medios que era inocente: como Pepe el Toro exclama: «Soy inocente, soy inocente…» y desde luego nadie le creía. Hoy el destino ha alcanzado a este exfuncionario duartista.
En caso de que el Gobierno Federal, por causa de una obra mal hecha, o en caso de que algún acto de corrupción o negligencia le afecte y le haga pasar un “mal rato”, ya puede usted exigir que le paguen un millón de pesos. Pero cuidado, primero había que entender lo que es un mal rato para los funcionarios de Enrique Peña Nieto.
El mismo gobernador Miguel Ángel Yunes Linares anunció la mañana de este sábado lo que parece ser el primer cambio importante de su administración; sale de la Secretaría de Finanzas Clementina Guerrero y entra Guillermo Moreno Chazzarini. En su cuenta de Facebook colocó este anuncio: «A las 09:45 horas tomaré Protesta de Ley a Guillermo Moreno Chazzarini como Secretario de Finanzas y Planeación, y a Ramón Figuerola Piñera como titular de la Contraloría General del Estado».