No es lo mismo, pero es igual; ¡habrá Fiscal carnal, gracias al PAN!
Sabía usted que la palabra gatopardismo se derivada del italiano Gattopardo, que es el título de la novela del escritor siciliano Giuseppe Tomasi, príncipe de Lampedusa (1896-1957), en ésta se habla de la decadencia de la nobleza siciliana en la época de la unificación italiana y relata el matrimonio del sobrino de un viejo príncipe con la hija de un comerciante plebeyo de la región. Frente al inevitable ascenso de la burguesía, el viejo noble decide promover este matrimonio con el propósito de insertar a su clase social en decadencia con sus enemigos mortales convertidos en la nueva fuerza política dominante.
Desde entonces se usa la expresión gatopardismo para señalar la actitud de «cambiar todo para que las cosas sigan iguales», tal como lo proclama reiteradamente el personaje de la novela en el marco del pacto con el enemigo político tradicional. Pues al parecer esta palabra retrata a la perfección a los panistas.
Se recordará que el PAN había rechazado la designación automática del titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Raúl Cervantes, como fiscal anticorrupción, pues ahora estos políticos nos sorprenden al presentar en la Cámara de Diputados una iniciativa que abre la puerta para que el mismo procurador pueda competir por el cargo en el proceso de elección en el Senado. De verdad que estos señores creen que están tratando con infantes imberbes o con tontos, bien decían las abuelas: «Es la misma gata pero revolcada».
Alguien muy diferente a Trump, un mexicano con dignidad y profesionalismo es Guillermo del Toro, quien recientemente ganara el León de Oro en el Festival de Venecia por su película La forma del agua, respondió a la pregunta de si el presidente Peña Nieto lo había llamado para felicitarlo por ese premio:
¿Quién quiere las condolencias de Donald Trump? ¿Qué cambia que un tipo como ese hable al presidente Peña para decir que siente mucho lo que pasó en Oaxaca, Chiapas y Veracruz? Ayer quedó de llamar y no llamó; ahí ha de haber estado Peña Nieto esperando la llamada, como quinceañera que espera que su novio le marque, pero no, Trump no marcó.
Bien por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, cuando señaló que nadie puede lucrar y que no se permitirá que se haga con el sufrimiento de las personas que resultaron afectadas por el sismo de magnitud 8.2 registrado la semana pasada. Y es que, durante una reunión de evaluación sobre las afectaciones que dejó el terremoto en Chiapas y Oaxaca, aclaró que ni el apoyo a las personas damnificadas ni el censo pueden tener carácter político ni orientación partidista.
Está escrito en Mateo capítulo 6 versículos 3 y 4: «Mas tú, cuando hagas dádivas de misericordia, no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tus dádivas de misericordia sean en secreto; entonces tu Padre que mira en secreto te lo pagará». Bueno, eso se lo enseñaban a uno hasta en la doctrina, las dádivas, para que tengan valor, se deben entregar sin andar haciendo alardes. Pero al parecer los políticos ni fueron a la doctrina y la Biblia no la leen ni por error.
Vaya con la diputada Rocío Nahle, ¿a poco no se dio cuenta que estaba siendo grabada? O quizá el propósito era ser grabada entregando materiales en apoyo a los damnificados del sur del estado. Todo hubiera estado bien si a la señora diputada no se le hubiera salido mencionar el nombre de su partido Morena. Entonces las dádivas de la diputada, y de las personas que la apoyaron, tomaron un cariz electorero.
Decía el enlace de prensa de un funcionario estatal: «En pose de atención a los niveles #SIOP». Y en verdad se ve al funcionario muy en pose, mirando el nivel de agua de un río en Tlalixcoyan. Un periodista la cuestionó: «¡En pose! ¿Pura pose?».
En la política, el saber gobernar y saber administrar los tiempos es parte esencial del político que pretende permanecer vigente. El gobernante busca acomodar los tiempos de acuerdo a sus intereses y metas. En el caso del presidente Enrique Peña Nieto, sus intereses son muy obvios, el Ejecutivo federal busca que un priista ocupe el lugar que el dejará en el 2018. Acaso piensa usted que la dilación y tortuguismo del caso del sátrapa jarocho, Javier Duarte, es gratuito. Desde luego que no, el Gobierno Federal sabe que es necesario saber administrar el caso Duarte, de ahí pueden sacar raja política.
Cuando la intención de ayudar a otros se contamina por un barato interés electoral, esa ayuda se demerita. Es cierto que es meritorio que muchas organizaciones y fundaciones hagan colectas y centros de acopio de víveres, para los damnificados de Oaxaca y Chiapas, sin embargo, lo que le molesta a la sociedad es que los líderes se quieran aprovechar de la situación y traigan agua para su molino.