Los Sayago, historia de una familia ilustre

Sayago
Mariana Gertrudis Ildefonsa Sayago Dorantes, nació en San Mateo Naolinco el 22 de enero de 1813, murió el 17 de diciembre de 1896 FOTO: XALAPA ANTOGUO
- en Opinión

Jorge Díaz Bartolomé / El matrimonio conformado por don Eusebio Casimiro Sayago y doña María de la Cruz Dorantes, ambos personajes de origen español radicados en San Mateo Naolinco en la primera mitad del siglo XIX, tuvieron cuatro hijos: Bernardo (1810-1880), Antonio (1822-1887), Mariana (1813-1896), María Guadalupe y Manuel, estos dos últimos permanecerían en Naolinco hasta su muerte.

Bernardo llegaría a hacer fortuna, haciendo partícipe de su herencia a sus hermanos Antonio y Mariana; todos ellos recibieron su instrucción primaria en el Colegio Real de Naolinco. Desde muy jóvenes, los tres hermanos se trasladaron a la hacienda del Lencero, propiedad de D. Antonio López de Santa Anna, para trabajar en diversas áreas; con el tiempo, Bernardo se ganaría la confianza de quienes manejaban las propiedades del general y fue así, que llegaría a ser el administrador de la hacienda. Hecho que le sirvió tiempo después para ocupar el cargo de regidor, diputado local y presidente municipal de Xalapa (1871). Los Sayago, ya como una prominente familia, adquirieron la fabrica de hilados y tejidos “Molino de Pedreguera”, negocio que aumentaría considerablemente la fortuna de los Sayago, convirtiéndose en una de las familias más acaudaladas de la región. Mientras tanto, Antonio y Mariana tenían la vocación de ayudar a los huérfanos, viudas y enfermos, por supuesto con las aportaciones de don Bernardo, quien contraería nupcias con la xalapeña Margarita García-Teruel Hernández.

Al morir don Bernardo el 24 de junio de 1880, su fortuna queda en manos de su hermano Antonio, quien continuó administrando los negocios heredados hasta la fecha de su muerte, el 15 de octubre de 1887. En un testamento de don Antonio, fechado el 28 de enero de 1886, dejó establecido los fondos para fundar el “Asilo Sayago”, ubicado en la actual calle Xalapeños Ilustres. Ese mismo año se donaron 60 mil pesos, que se destinarían para la construcción de un hospital y un colegio para niñas, que a la postre, pasaría a ser un salón social, propiedad del Ayuntamiento de Naolinco. Los restos de los hermanos Sayago descansan en el Panteón Antiguo de Xalapa, donde se erigió un mausoleo.

Mucho se habla de Mariana Sayago, pero poco o tal vez nada de sus hermanos, Antonio, quien donó los fondos para el asilo de Xalapa, el hospital y la escuela de Naolinco, Bernardo, creador de la fortuna. Por otro lado ¿Qué pensarían ellos, al ver la escuela que tanto deseaban, convertida en un salón social? Honor a quien honor merece. -Xalapa Antiguo.

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