El río Pixquiac esta agonizando; habitantes ahora sólo ven un cauce lleno de rocas

Pixquiac
El río “Pixquiac” ha comenzado a secarse. El afluente bajó sus niveles de manera increíble. Ahora habitantes sólo observan un cauce lleno de rocas que han quedado expuestas con tierra agrietada FOTO: FRANCISCO DE LUNA
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Francisco de Luna / San Andrés, Tlalnelhuayocan, Ver. El río “Pixquiac” ha comenzado a secarse. El afluente bajó sus niveles de manera increíble. Ahora habitantes sólo observan un cauce lleno de rocas que han quedado expuestas con tierra agrietada.

El problema ambiental alcanzó a afectar la producción de truchas, cuenta el señor Gregorio Amador, quien barría en la granja “Vega de las Hayas”, restaurante de la localidad de Rancho Viejo, municipio de San Andrés Tlalnelhuayocan.

A decir de los pobladores desde diciembre de 2018 a mayo 2019 sólo han registrado dos lluvias por ello el estiaje comenzó a agravarse, pero temen que la sequía sea mucho peor y que incluso el arroyo quede completamente seco.

«El río está muy seco. La siembra de maíz también está muy afectada. Las plantas están marchitándose. Las truchas también lo están padeciendo porque los niveles del agua están muy bajos».

Don Goyo también se dedica a la producción de estos peces que son utilizados para el comercio. En esa localidad hay estanques donde están los criaderos que se oxigenan con los escurrimientos del Pixquiac, aunque está ocasión el caso es de gravedad porque el agua también perdió fuerza al caer en la zona.

Los restaurantes están prácticamente vacíos. Pocos son los clientes que acuden a estos lugares, refiere mientras sostiene una escoba a lado del criadero de truchas. Este poblado se ubica a escasos 15 kilómetros de la ciudad de Xalapa.

Disminuyó el número de peces. Actualmente tienen mil, aunque en temporada de lluvias llegan a contar con poco más de tres mil por cada uno de los estanques.

Desde hace cinco meses comenzó a mermar el río. Este afluente abastece a por lo menos el 40 por ciento de agua a la ciudad de Xalapa y los municipios de Emiliano Zapata y Banderilla. Ahora los pobladores esperan las próximas lluvias para evitar la sequía.

«Hace unos 40 años venían crecientes impresionantes. Pero ahora ya no porque hay tala de árboles rumbo al Cofre de Perote. Y también los de aguas potables también se la llevan a Xalapa».

El kilo de trucha cuesta 110 pesos. El proyecto tiene 27 años y al paso del tiempo y los estiajes prolongados se corre el riesgo de que este desaparezca «va a llegar el día en que ya no haya nada».

Casi agonizando

El río está casi agonizando, pues hay tramos en los que se ha secado completamente como en Zoncuantla, La Pitaya, El Atorón y Cosolapa, donde ya no pasa nada de agua y es la peor temporada, reportaron los lugareños.

«Cuando un río llega a un punto que es muy bajo se corta el agua corriente y comienza a presentar problemas críticos para los peces y la biodiversidad», refirió Tajín Fuentes, ambientalista de la localidad de Rancho Viejo.

El afluente tiene poca agua debido a la lluvia de hace dos semanas, pero río abajo los escurrimientos son absorbidos por la tierra seca.

Las especies que son afectadas son las truchas, ranas, pequeños camarones. Estas aguas corren en medio del Bosque de Niebla, una de las reservas ecológicas más importantes en el país mexicano.

Explicó que la sequía hace por lo menos una década no existía, pero el problema ha crecido en la región capital.

«Con el cambio climático es que tenemos sequías nuevas y en época de lluvias se nos deja caer toda el agua que no cayó», comentó Tajín Fuentes entrevistado en el puente de esta comunidad turística.

Mueren las truchas

Y la gerente del Sistema Producto Trucha, Gabriela Rodríguez Parissi, comentó que en Rancho Viejo el problema principal es la falta de agua. Esto ha empeorado, «hay un productor que dice que está corriendo piedra en lugar de agua en el río. Este año ha sido muy difícil».

Y ante la emergencia, explicó que trabajan con los productores un sistema de ventilación, es decir instalar bombas para oxigenar el agua y así ayudar a mitigar el estrés térmico para los peces.

«Se están muriendo las truchas», explicó la Gerente quien dijo que por el bajo nivel del arroyo el agua se calienta y el animal llega a enfermar o morir por ahogamiento –pues esta vive entre 12 y 18 grados. En algunos casos un poco a más temperatura-.

Por el momento, la única estrategia de los cuidadores de truchas es bajar la compra y producción «mucha de la trucha que se iba a vender en Semana Santa se quedó», expuso Rodríguez Parissi.

El representante del Sistema Producto Trucha Nacional, Jesús Alcázar Márquez, dio a conocer que en el estado de Veracruz hay un promedio de 250 unidades de producción en tres regiones: Huayacocotla, Pico de Orizaba y Cofre de Perote.

«Tenemos un problema de estiaje que se prolonga. Cada vez hay disminución de agua y nos impacta».

En los últimos siete años ha disminuido el número de granjas acuícolas. De 500 pasaron a 250, lo que además significa pérdidas de empleo. Y es que esto se derivó por contaminación, sequías y calores extremos.

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