Alianza complicada

- en Opinión

Filiberto Vargas Rodríguez / Cuando está por definirse si se da o no la alianza entre el PAN y el PRD en las elecciones para Gobernador de Veracruz, la postura del dirigente nacional del Sol Azteca pudiera significar un serio obstáculo.

Agustín Basave Benítez, dirigente del PRD aclaró que los candidatos que emanen de la alianza con el PAN serán obligados a firmar convenios con organizaciones civiles en materia de transparencia.

Dijo que la rendición de cuentas forma parte de los requisitos que le ha pedido a su homólogo panista, Ricardo Anaya Cortés, como condición para concretar coaliciones en las 13 entidades en las que habrá elecciones en 2016.

Para la revisión de los antecedentes de cada candidato, PAN y PRD firmarían acuerdos con organizaciones de prestigio, como Transparencia Mexicana  o la Red por la Rendición de Cuentas.

El tema resulta especialmente complicado en Veracruz, toda vez que el político con más posibilidades de buscar dicha candidatura, el expriista y actual panista Miguel Ángel Yunes Linares, está siendo sujeto a una investigación por parte de las autoridades federales ante un posible desvío de recursos durante su paso por la Dirección General del ISSSTE.

Además, la investigación que a nivel estatal se le practica a su hijo, el alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, podría involucrarlo también por presuntos delitos graves como el de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

El primer tema a resolver por estos partidos es el de una eventual alianza por la gubernatura de Tlaxcala, en donde se disputan la candidatura la senadora panista Adriana Dávila Fernández y su homóloga perredista Lorena Cuellar.

El presidente PAN en Veracruz, José de Jesús Mancha Alarcón, admitió que la alianza con el PRD no se ha concretado, aunque se mostró confiado de que quede lista en los primeros días del mes de enero y presumió que el gobierno de Javier Duarte “tiene pavor” de que estas dos fuerzas políticas se unan en las próximas elecciones.

La expresión del panista suena algo exagerada, pues lo que en un principio se vendió como un “frente amplio opositor”, ahora se limita a la unión de dos partidos políticos, que –además- pasan por severos conflictos internos.

El órgano local electoral dio a conocer que fueron tres los registros para participar como candidatos independientes a la gubernatura. Dos de ellos (Gerardo Buganza y Juan Bueno Torio) son políticos emanados del PAN, y el tercero (Miguel Moreno Brizuela) surgido de las filas del PRD, por lo que cada voto que obtengan le será restado a los partidos de donde surgieron.

Entre los perredistas veracruzanos existe una creciente desconfianza a la alianza, toda vez que quienes más la promueven -el dirigente estatal del Sol Azteca, Rogelio Franco Castán, y su antecesor, Sergio Rodríguez, hoy ubicado como representante ante el órgano electoral- tienen fama de corruptos, por lo que temen que su interés esté sustentado en un fuerte acuerdo económico con Miguel Ángel Yunes Linares.

La definición, como bien lo admitió Jesús Mancha, se dará en los primeros días del mes de enero, incluso antes de que se defina la candidatura priista al gobierno de dos años, pues ésta se conocerá en la segunda mitad de enero.

Muy pronto habremos de saber si panistas y perredistas sacrifican sus principios básicos por una alianza de coyuntura, o si mantienen su coherencia política y llevan a sus propios candidatos.

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