Caminito de la escuela

- en Opinión

Sabino Cruz V. / Ni todo los que tienen libros son lectores, ni todos los que tienen escopeta cazadores, así como tampoco ni todos los que asisten a la escuela y les entregan sus libros de texto, adquieren los aprendizajes que le serán de utilidad para interpretar, argumentar y resolver problemas de su contexto externo, de manera integral y con compromiso ético.

La parvada de lacayos presentes en la inauguración del ciclo escolar 2015-2016, encabezado por don Javier Duarte de Ochoa y la secretaria de educación de Veracruz, doña Xóchitl Adela Osorio Martínez, en la Escuela Secundaría General No. 5 “Manuel R. Gutiérrez”, además de provocar enojo por el despilfarro de recursos financieros que deben asignarse para su manutención, la improductividad de las funciones que desempeñan –más allá de avisarles a los jefes que ya hay cuórum o a los invitados que se pongan de pie y aplaudan para recibir al “primer mandatario–  hace que uno se pregunte para que tanta parafernalia con esto del banderazo de inicio de cursos, acarreo de invitados especiales, traslado de maestros-alumnos de comunidades indígenas y gasto excesivo en tinglados, cuando los servicios educativos que se imparten distan mucho de alcanzar los estándares de calidad, fijados por organismos internacionales.

De acuerdo al informe “Panorama de la Educación 2914: Indicadores de la OCDE, nuestro país tiene una de las menores proporciones de jóvenes de 15 a 19 años matriculados en educación (53%), a pesar de tener la población más grande de este rango de edad de su historia; Menos del 1% de los jóvenes mexicanos de 15 años alcanza el mejor desempeño en matemáticas, lo que contrasta con el 13% de los países de la OCDE

¡Ah! pero eso sí, más del 92% del presupuesto total en educación primaria, secundaria y media superior en México se destina a remuneración del personal, y alrededor del 83% es exclusivamente para los salarios de los maestros; y en comparación con otros países de la OCDE, México tiene las proporciones más altas de estudiante por maestro en educación primaria y secundaria: 28 estudiantes por maestro en educación primaria (comparado con el promedio de la OCDE de 15) y 30 en educación secundaria y media superior (comparado con el promedio de la OCDE de 13). En educación preescolar hay 25 alumnos por maestro, cifra mucho más alta que el promedio de la OCDE de 13.

Pero bueno, vamos apurando para llegar, con el libro bajo el brazo, a recibir la magra calidad educativa que el Estado-Gobierno nos proporciona, que de algo ha de servir, si no al que la recibe, si para que el príncipe declare que en el ciclo 2014-2015, Veracruz “registró el nivel más bajo de la historia del índice de reprobación de primaria con 1.21 por ciento; en secundaria 10.25 por ciento y en bachillerato, 25.02 por ciento”

Referencia

www.oecd.org/edu/eag.htm

http://www.keepeek.com/Digital-Asset-Management/oecd/education/panorama-de-la-educacion-2014-indicadores-de-la-ocde_eag-2014-es#page1

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