Sobre el estrecho de Ormuz Irán y EEUU parecen niños. Irán anuncia apertura, EEUU dice que es gracias a ellos, entonces Irán vuelve a cerrar el estrecho
Irán anunció este sábado que ha reimpuesto un “control estricto” sobre el Estrecho de Ormuz, cerrando de nuevo el paso marítimo apenas unas horas después de haberlo reabierto temporalmente. La decisión de Teherán responde directamente al anuncio del presidente Donald Trump, quien afirmó que Estados Unidos mantendrá en vigor el bloqueo naval a los puertos iraníes hasta que se alcance un acuerdo completo de paz con Irán. Trump declaró que el bloqueo «seguirá en pleno vigor y efecto» respecto a Irán, aunque celebró brevemente la reapertura previa del estrecho. Según autoridades iraníes y la Guardia Revolucionaria, el estrecho regresó «a su estado anterior» y permanecerá bajo control militar iraní mientras Washington no levante el bloqueo, al que califican como un acto de “piratería”.
Reportes indican que buques iraníes abrieron fuego contra al menos un petrolero que intentaba cruzar la vía. El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo: por allí transita aproximadamente el 20% del petróleo y una parte importante del gas natural licuado que se comercializa globalmente. Cualquier cierre o restricción genera inmediata volatilidad en los precios del crudo y preocupación en los mercados energéticos internacionales.
El 15 de abril de 2026, Edith Guadalupe Valdés Zaldívar, una joven de 21 años, acudió a un edificio en la colonia Nonoalco, en la alcaldía Benito Juárez, avenida Revolución, para una supuesta entrevista de trabajo y no regresó. Su familia reportó la desaparición de inmediato, pero denunció que personal de la Fiscalía de Investigación y Búsqueda de Personas Desaparecidas les indicó esperar 72 horas alegando que “podría haberse ido con el novio o amigas”. Ante la inacción institucional, los familiares realizaron por su cuenta el rastreo de cámaras de videovigilancia, reconstruyeron la ruta de Edith y ubicaron el inmueble. El 17 de abril, el cuerpo de la joven fue hallado sin vida en el sótano del edificio, oculto bajo un montículo de arena.
Lo publicamos porque lo vimos, a las dos de la tarde y ya bien ebrio el señor, acompañado de una comitiva en el restaurante La Estancia. Mi acompañante, una mujer dedicada a la política quiso aprovechar para hablar con él, pero me dijo que no pudo, porque cuando fue a verlo se dio cuenta de que “estaba bien pedo”; a las 2 de la tarde. Colaboradores de Ramírez Zepeta, a quien él ha maltratado, nos han mandado mensajes para acusar sus excesos no sólo de alcohol. Otros nos han dicho que en ocasiones se refugiaba en los hoteles de amigos, acompañado de varios chichifos.
Desde un principio las autoridades lo sabían, el derrame se originó en un ducto de Pemex. De otra manera no se entiende el encubrimiento de ese hecho en el que participaron tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como la gobernadora Rocío Nahle. Las dos funcionarias públicas señalaron que el derrame lo había provocado un barco, del que nunca dieron ubicación ni nombre de la empresa; Nahle dijo que era un derrame de chapopoteras naturales las que soltaron unas “gotitas”. ¡Falsas, embusteras! Nuevamente se impuso la realidad. Víctor Rodríguez, director de Pemex, tuvo que reconocer que el derrame en el Golfo de México fue por una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas en la zona de plataformas de Abkatún Pol-Chuc.
Si Citlalli Hernández fuese imprescindible en el Instituto Nacional de las Mujeres, difícilmente saldría de esa dependencia; si la señora fuese una verdadera defensora de las mujeres, no renunciaría al cargo; si la vocación de Citlalli Hernández fuera hacer justicia por las mujeres, su trabajo se notara. Pero tal es el caso de que la señora, experta en pleitos mediáticos, prefiere la grilla al activismo social en favor de las mujeres.