La FGR dice que hasta el momento no hay elementos suficientes para detener a los funcionarios acusados por el gobierno de los Estados Unidos de narcotráfico
El Departamento de Justicia de EE.UU. presentó una acusación formal, en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, contra Rocha Moya y otros funcionarios sinaloenses por presuntos delitos de narcotráfico, conspiración para importar drogas a Estados Unidos y tenencia ilícita de armas. Según el documento estadounidense, los acusados habrían colaborado con líderes del Cártel de Sinaloa, específicamente la facción de “Los Chapitos”, a cambio de sobornos y apoyo político, incluyendo supuesta intervención en el proceso electoral de 2021.
El senador y dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, exigió públicamente que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios sinaloenses sean entregados, extraditados, a las autoridades de Estados Unidos. Moreno reaccionó a una acusación formal del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, específicamente la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, contra Rocha Moya y al menos otros 9 funcionarios o exfuncionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con “Los Chapitos”. Las imputaciones incluyen colaboración en narcotráfico, delitos relacionados con armas y, según la acusación, apoyo del cártel para la victoria electoral de Rocha en 2021.
En el tiempo de Calígula, había cortesanos que no tenían empacho en mostrar su servilismo, su abyección. Por ejemplo, había senadores que proponían honores divinos al emperador, le lamían las botas, literalmente en algunos casos de adulación extrema, y denunciaban a colegas para salvarse. La lambisconería prospera en entornos donde el poder es arbitrario y personalista: cortes monárquicas, dictaduras, burocracias infladas o incluso entornos corporativos y políticos modernos. El lambiscón típico carece de columna vertebral: sacrifica la verdad, amigos y dignidad por sentirse cerca del sujeto aludido.
Al final nos quedamos con las ganas de preguntarle a la maestra Julieta Jiménez, madre de Cuitláhuac García, si su retoño sufrió de bebé alguna caída, o si la viruela le llegó al cerebro. Es que no es nada normal la manera como el hijo de Atanasio García Durán se comportó como gobernador de Veracruz, con una estulticia que hizo historia. Cuitláhuac García no es normal, su retraso mental lo obliga a una puerilidad que brota a la menor provocación. Ahora que Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, ha sido acusado de narcotráfico y de asociación delictuosa, el exgobernador de Veracruz salió en su defensa muy a su manera. Cargado de creatividad el Cuic dibujó en un fondo negro, sólo con líneas la figura de un sujeto con una flecha que lo apunta y las palabras: “Fue él”.
Los enterados lo sabían desde antes de que Rubén Rocha Moya fuera gobernador, las elecciones en Sinaloa las estaba operando el Cártel de Sinaloa. Unas semanas después de que el Mayo Zambada fuera secuestrado y enviado a la justicia de los Estados Unidos, el periodista Salvador García Soto escuchó en voz de Rubén Rocha Moya las siguientes palabras: «Aquí todo mundo sabe cómo está la cosa. Yo fui y hablé con ellos, los conozco porque soy de Badiraguato. Y yo fui a pedirles su apoyo. Quien te diga que quiere gobernar Sinaloa y no tiene el visto bueno de ellos, te miente. Así es la cosa aquí, para qué nos hacemos pendejos».
Desde el momento en que las autoridades de Venezuela informaron la detención de Érika María Guadalupe Herrera Coriand, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México giró una orden de aprehensión por el delito de feminicidio. Cabe señalar que, antes de su detención, se activó alerta migratoria y, posteriormente, la Interpol emitió una ficha roja para su localización y detención internacional. Tras estar prófuga varios días, fue detenida en Venezuela por elementos de Interpol.
El 29 de abril, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, dio a conocer una acusación formal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios actuales o ex funcionarios estatales, incluyendo un senador y mandos de seguridad. Se les imputa conspiración para importar narcóticos, fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina, a los Estados Unidos, conspiración para poseer armas de fuego de alto poder y dispositivos destructivos, en presunta colaboración con la facción de los Chapitos del Cártel de Sinaloa.