Hacen público el teléfono de José Ramón López Beltrán. ¿Qué tengo yo que ver en esto?, pregunta. Que siga el consejo de su papá, «pues que cambie de número»
Después de que al presidente López Obrador le valiera madres exhibir el teléfono de la periodista del New York Times, Natalie Kitroeff, en las redes sociales alguien reveló el número del teléfono celular del hijo del presidente, José Ramón López Beltrán. El presidente exhibió el teléfono pues se molestó por el cuestionario válido que la periodista le mandó para completar su reportaje sobre las investigaciones del gobierno de los Estados Unidos referentes al supuesto apoyo que el narco le brindara para sus campañas políticas. Dice José Ramón que, una vez dado a conocer el número de su teléfono, ha sido acosado por mucha gente: «En las últimas horas, he sido objeto de un acto de invasión a mi privacidad, a través de la filtración de mi número de teléfono. Este acto, que entiendo como una forma de venganza y un intento de hacer daño, no solo me afecta a mí, sino que también pone en peligro a mi familia y a la seguridad que merecen».
¿Para qué dejó Arturo Zaldívar la Suprema Corte de Justicia de la Nación? Pues para sumarse a la campaña de Claudia Sheinbaum, aunque al final no lo sumaron; ni siquiera lo dejaron subirse al templete, sino que lo dejaron abajo con la perrada. Luego de eso el ministro Zaldívar quiso agandallarse una pensión de 250 mil pesos mensuales, y un séquito de más de 15 asistentes y sirvientes, además de dos Suburban blindadas, computadoras y hasta el papel de baño de su oficina. Pero no dejaron que se agandallara.
Con ahínco el excanciller busco la candidatura de Morena para llegar a la presidencia, contaba con casi todos los votos, solo le faltaba uno, el del presidente López Obrador. El carnal Marcelo, como le llamaban, mientras duró la simulación democrática, que finalmente ungió a Claudia Sheinbaum, hizo su berrinche, pataleó y amago con salirse del partido guinda y postularse por otra fuerza política.
El presidente López Obrador sabe que esta semana que termina, fue fatal para su imagen. Sabe que no salió bien librado al enfrentarse al influyente medio de comunicación The New York Times. En su entripado y encono, se le hizo fácil decir que la periodista aludida se comprara otro teléfono, después de que este, exhibiera su número telefónico en su conferencia mañanera, es más, cuando le preguntaron si reconocía que había actuado mal, al mostrar el número telefónico de la periodista, este, dijo que lo volvería hacer.
El equipo cercano al presidente López Obrador sabe que el hashtag NarcoPresidente lleva semanas siendo tendencia y, si estos son honestos, deben de reconocer que si ha dañado la reputación del ejecutivo federal. Los misiles periodísticos que has salido de Latinus, donde se exhibe la voracidad de sus tres hijos, también ha contribuido a manchar la reputación de honradez y honestidad que tanto pregonaba el presidente.
El refrán ”Te lo digo Chana para que lo entiendas Juana’‘, hace referencia a que el interlocutor desea dejar en claro que lo que anteriormente ha manifestado, es válido para todos los presentes. En el caso de la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Lucía Piña Hernández, pasa igual. Resulta que esta mañana, la ministra Piña, dejo muy claro que la independencia judicial no es un privilegio de los jueces, sino un derecho de los justiciables.
No sólo maestros y trabajadores han denunciado a Walter Luis Sáiz González, director del Instituto Tecnológico Superior de Xalapa, también los alumnos exigen la destitución de este sujeto que llegó a el ITSX a convertirlo en su patrimonio personal. Los alumnos compartieron fotos de las condiciones deplorables en que este cretino tiene las instalaciones del ITSX. Los alumnos dicen que el monto de sus colegiaturas no se ve reflejado en el mantenimiento de las instalaciones.
Este es el presidente que ha gobernado ´México durante los últimos 5 años, un presidente con una calidad moral deficiente, con una ética nula, un déspota que abusa del poder que tiene. Ante el reclamo del New York Times por haber revelado datos personales de la periodista Natalie Kitroeff, el presidente de México tiró la careta de demócrata que a veces se pone para mostrar su rostro déspota. Para López Obrador cualquier medio que critique su forma de gobernar está del lado de los conservadores, del lado de sus enemigos.
En un intento por curarse en salud el presidente López Obrador adelantó el reportaje del periódico The New York Times sobre las investigaciones que llevan a cabo desde el gobierno de los Estados Unidos referente al financiamiento del narco a sus campañas presidenciales. En su conferencia mañanera, de manera dolosa, el presidente de México mostró en una pantalla el correo electrónico con el cuestionario que la periodista Natalie Kitroeff le había mandado. En el correo se podía ver el número de teléfono de la periodista, número que ella había anotado para contactarla.