López Obrador: «Lo mejor es lo peor que se va a poner». ¿Cómo interpretar las palabras del presidente?
Ya da miedo el presidente López Obrador. Al parecer las últimas semanas lo han puesto al límite de su cordura. Esto lo podemos corroborar en la respuesta que dio a la reportera de Univisión que le preguntó si estaba bien que hubiera hecho público el número de teléfono de la periodista del New York Times. De inmediato López Obrador montó en cólera y calificó a diferentes medios, entre ellos Univisión, The New York Times y Reforma de ser unos mercenarios, de estar del lado de los conservadores, de ser unos embusteros. Las consecuencias de esa respuesta son las que viven ahora algunos de sus colaboradores cercanos, su hijo y hasta su candidata presidencial.
Este tipo de situaciones estresantes que vive el presidente han mermado su salud física, entenderíamos que también su salud mental. La mañana de este lunes, al llegar a su conferencia mañanera, el presidente, de manera siniestra, llegó dando los buenos días, animando a la gente y diciendo: «Lo mejor es lo peor que se va a poner».
Recientemente se filtró el número de teléfono de José Ramón López Beltrán, esto como consecuencia de que su padre, el presidente de México, publicara irresponsablemente el teléfono de una periodista del New York Times. José Ramón López Beltrán, señalado por ser parte de un clan que se mueve a base del tráfico de influencias, dice: «¿Qué tengo yo que ver con todo esto?» Lo dice como si no tuviera que ver en negocios al amparo del poder de su padre. Ramón Alberto garza de Código Magenta publica este lunes 26 de enero una fotografía de un grupo de 4 personas en un restaurante Pappadeaux de Pharr, en Texas. La fotografía es de abril de 2023. En ella el periodista identifica a Rafael Marín Mollinedo, quien en ese entonces fungía como director de Aduanas.
¿A veces uno no entiende hasta donde puede llegar la pendejez de una persona? Supongamos que una persona es parte de una banda criminal, pero oculta su personalidad como taquero en una esquina de la alcaldía Cuauhtémoc para pasar desapercibido. Pero entonces, cuando se enoja con una mujer, con una comensal, el hombre revela su identidad.
En las redes sociales piensan cobrar muy cara la alevosía del presidente López Obrador, quien sin ningún empacho publicó información privada de un a periodista, y todavía en déspota, dijo que lo volvería a hacer. Como represalia en las redes ya han filtrado los teléfonos de su candidata, de su hijo y de algunos de sus colaboradores. Pero eso no va a quedar ahí. Ya le siguen los pasos a los hijos del presidente, miembros de “El Clan” que trafican con influencias y contratos en el gobierno de su padre.
En redes sociales se soltó una tendencia que podríamos considerar reprobable, publicar información privada de personajes de la política. Esto empezó por el mal ejemplo que puso el presidente López Obrador, quien publicó el teléfono de una periodista de The New York Times. Han publicado los números de José Ramón López Beltrán, Jesús Ramírez Cuevas, Citlalli Hernández y Claudia Sheinbaum. Pero no sólo los teléfonos de ellos, también el de Xóchitl Gálvez, candidata del Frente Amplio a la presidencia de México.
En México tenemos historias de superación, en el deporte de los madrazos y las patadas. Resulta que el día de ayer sábado por la noche en el UFC Fight Night México, los mexicanos nos deleitamos con la victoria de un chiapaneco con ganas de triunfo. Se trata de Luis Ronaldo Rodríguez, el joven que en su niñez vendía gelatinas en los camiones y hoy estranguló al ucraniano Denys Bondar en el último segundo del Round 2.
Hasta YouTube se la hizo de jamón al presidente, resulta que por infringir políticas sobre acoso y cyberbullying, YouTube bajó ayer el video de la conferencia matutina del jueves 22 de febrero en la que AMLO divulgó el número de celular de una reportera del diario The New York Times.
Es un hecho, que la frase, “por encima de la ley está mi autoridad moral”, acuñada por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, quedará enmarcada en los anales de la historia del país, como una muestra del palpable autoritarismo que lo ha caracterizado, durante toda su administración. Ya antes, el tabasqueño había dado prueba de su talante soberbio y autoritario.
¿Qué es ser un “pobre diablo”? Un “pobre diablo” es una persona que ha perdido su importancia, su relevancia. Una persona que cree que con sus mentiras puede engañar a quien quiera, o que puede hacer daño a los demás. Esa es la descripción exacta de Dante Delgado, el dueño del partido Movimiento Ciudadano. En la toma de protesta de Jorge Álvarez Máynez, Dante Delgado, líder del partido Movimiento Ciudadano, contestó cuando le preguntaron si en la elección presidencial aventajaba a la coalición PRI, PAN, PRD: