No les van a pagar a los docentes de la UPAV. La “Fundación” se gastó el dinero de las cuotas de los alumnos. Rocío Nahle parece estar de acuerdo
Si las cuotas de los alumnos de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz no se hubieran tocado, el dinero alcanzaría para pagar a los docentes y al personal administrativo; estamos hablando de 114 millones de pesos cuatrimestrales. Si la la Fundación para la Educación, Salud y Recuperación del Medio Ambiente EDAL A.C. tuviera ese dinero intacto el problema se resolvería. Pero está claro que si no están pagando, es porque el dinero ya se lo gastaron; lo más seguro es que se lo hayan robado. Eso lo sabe la secretaria de Educación, Claudia Tello, lo sabe Elías Calixto Armas, pareja sentimental de Tello, lo sabe Rocío Nahle, comadre de la Tello y gobernadora de Veracruz.
Según informes recabados por alumnos y docentes, hasta este 17 de noviembre de 2025 la institución no les resuelve el problema, no hay diálogo, ni siquiera se atreven a dar un plazo, no hablan de pagos, más bien están de acuerdo en que si los maestros deciden dejar de dar clases, “allá ellos”. Al gobierno le conviene que los maestros claudiquen, porque se ahorrarían millones de pesos en pagos de salarios. ¿Y qué hay de los alumnos?
Claro que hubo miles de jóvenes en la Marcha de la Generación Z; tan es así que los detenidos por la policía de la Ciudad de México son en su mayoría jóvenes. Pero la presidenta Claudia Sheinbaum pretende cerrar los ojos e ignorar la legitimidad de una manifestación que está harta de la corrupción al estilo de la Cuarta Transformación. Acusa la presidenta Sheinbaum que fue un grupo “muy violento” el que encabezó la marcha.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, interpretó un fragmento de la icónica canción “Imagine” de John Lennon durante un acto público en Caracas, en el marco de la juramentación de los Comités Bolivarianos de Base Integral (CBBI), grupos chavistas destinados a «defender la patria de amenazas externas». Frente a cientos de simpatizantes, Maduro llamó a «hacer todo por la paz, como decía John Lennon», entonando brevemente «imagine all the people» en un inglés aproximado, mientras el público agitaba banderas y hacía gestos de paz. Calificó la letra como «un himno para todas las épocas» y, enfatizó en que «en nombre de Dios padre todopoderoso», «regrese la paz para Venezuela, el Caribe y Sudamérica».
El sábado 15 de noviembre miles de personas marcharon en Ciudad de México y otras 30 ciudades del país, además de consulados en EE.UU., Canadá, Alemania y Países Bajos, bajo la bandera de la “Generación Z México”. Convocada inicialmente por jóvenes nacidos entre 1997 y 2012, la protesta denunció la violencia, la corrupción y la impunidad, inspirada en un movimiento global que ha derrocado gobiernos en Nepal y Perú. Símbolos como la bandera pirata del anime One Piece y pancartas por el alcalde asesinado Carlos Manzo marcaron la movilización, que incluyó demandas de revocación de mandato y reformas judiciales. La prensa extranjera destacó el hartazgo juvenil, pero enfatizó su transformación en una protesta más amplia.
El gobierno de Claudia Sheinbaum lanzó a sus aduladores a descalificar una marcha legítima, nacida del hartazgo, nacida del desencanto de un gobierno que juró que iba a hacer las cosas diferentes. El gobierno de Morena negó la necesidad de manifestarse, como si en este país no hubiera un Adán Augusto López ligado a La Barredora, como si en este país no hubiera una Marina ligada al huachicol fiscal, como si en este país no existieran los hijos de López Obrador, que ahora son multimillonarios sin tener una empresa, sin haber trabajado. Niegan la necesidad de una manifestación como si el Cártel Jalisco Nueva Generación no estuviera matando a nuestros hijos, como si los cárteles de la droga no hubieran puesto a muchos de los gobernadores de este país.
Durante las calamidades se ve quienes son los funcionarios que tienen la suficiente capacidad para resolverlas, muchos se muestran indiferentes, otros, aunque hacen su mejor esfuerzo, no cuentan con los recursos y abandonan el barco. Sin embargo, hay muy pocos que buscan soluciones. En el norte de Poza Rica, muchos quedaron evidenciados, algunos solo fueron a sacarse la foto y no volvieron a regresar. Durante las inundaciones varias escuelas y comunidades se vieron afectadas con el suministro de agua potable, por esa razón, se requirió que varias instituciones, autoridades y ciudadanos se organizaran. Es digno de resaltar que la Dirección General de Telebachillerato de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), se puso las pilas y rápidamente se sumó al proyecto de Claudia Tello, para dotar de plantas purificadoras de agua a sus planteles, mediante el programa, “Agua Potable Segura”.
La soberbia de la gobernadora de Veracruz le hace creer que las medidas que ella tome habrán de resolver los problemas de una institución. Cuando a Rocío Nahle le preguntaron sobre la falta de pagos a docentes en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, la gobernadora respondió que ya había firmado el nombramiento del nuevo rector de la UPAV; mágicamente los problemas de la UPAV habrían de resolverse. Pero no se han resuelto. La gobernadora Nahle, por estar solapando las raterías de Claudia Tello y de su pareja sentimental, Elías Calixto, sigue causando daño a una institución noble que brinda educación a alumnos que, en muchos de los casos, son gente trabajadora.