Miguel Ángel Martínez Poceros fuera del Tecnológico de Xalapa; salió corrido como las “chachas”
Quien salió corrido como las “chachas” fue Miguel Ángel Martínez Poceros, quien hasta ayer fuera director del Instituto Tecnológico de Educación Superior de Xalapa. Tan importante se sentía Poceros que a una reunión que lo llamaron con Enrique Pérez, secretario de Educación, y Silvia Edith Mota Herrera, secretaria del Trabajo, el señor llegó a la hora que se le pegó la gana. Viendo el expediente de este sujeto, las muchas irregularidades que se han dado en su gestión y su informalidad, en ese mismo momento lo renunciaron.
Cabe señalar que desde hace algunos meses en este portal informativo hemos documentado parte de los muchos desfalcos en los que ha participado Martínez Poceros junto con su director administrativo. Por ejemplo, el famoso autobús que fue presentado en la ceremonia de XV años del Instituto, pero que después de eso nunca apareció.
A ver si ya estando él fuera le siguen investigando, igual encuentren cómo pudo hacerse de ranchos en la zona de Naolinco, o los camiones “campers” que fueron donados al Tecnológico y que terminaron en su propiedad, o ese edificio que está construyendo por la avenida Rébsamen, cerca de la gasolinera.
El Instituto Nacional Electoral (INE) quiere bañarse en salud después que se ventilara en los medios una licitación para renovar los teléfonos móviles para los 11 consejeros y el secretario ejecutivo y, además, una licitación nacional (LP-INE-62/2016) que incluía a un total de 200 de sus mandos, oficinas centrales y 32 vocalías ejecutivas. Se supo que el gasto podría alcanzar los 3.2 millones de pesos en 2017. Los consejeros electorales recibirían entre el 9 y 13 de enero sus nuevos teléfonos iPhone 7 Plus.
Mientras el precio del dólar va en ascenso, la moneda azteca se deprecia y los precios internacionales del petróleo no favorecen a México, además, los costos de refinación del transporte y almacenamiento se encarecen y lo que es peor, el tipo de cambio vigente está sujeto a las bravuconadas de Donald Trump, nada pinta bien para los mexicanos.
Si usted tiene dificultades para pagar la letra del auto, la hipoteca de la casa, la colegiatura de su hijo, los servicios de la casa y la gasolina del auto, tenga la seguridad que forma parte del más del 50 por ciento de la población de México que vive por debajo del umbral internacional de pobreza fijado por el Banco Mundial. Sí, no se sorprenda, si usted pensaba que era rico o parte sólida de la clase media, déjeme decirle que está equivocado.
Nos encontramos por ahí una nota del periódico El Buen Tono donde José Abella, director de este medio, reprocha a las autoridades veracruzanas por haberle retirado la escolta y la patrulla con dos policías que custodiaban la entrada de las oficinas de ese medio. Abella señala que esa seguridad no es gratuita pues les protege en contra de cualquier agresión, y eso tomando en cuenta que ya hubo una agresión en contra de las oficinas de El Buen Tono.
Por fin el presidente Peña fue claro al señalar que México no va a pagar ningún muro. Esto en respuesta a las bravatas de Donald Trump quien, en su primera conferencia de prensa, después de ganar las elecciones, aseguró que ya sea que lo pague o se lo cobre con impuestos, México pagará el muro fronterizo que tiene pensado edificar. «De alguna forma», dijo Donald Trump, que México va a pagar ese muro.
Se pelean por ver quién va a ser el nuevo dirigente del PRI, como si en Veracruz estuviéramos muy contentos con ese partido al que perteneció Javier Duarte. De hecho, Enrique Peña Nieto y su partido no deberían esperar nada de los veracruzanos, a los veracruzanos el presidente de la República no nos merece ningún respeto; sin embargo, le seguimos diciendo presidente. No hizo falta ninguna confesión de parte, no hicieron falta más prueba que los hechos para darnos cuenta que Enrique Peña Nieto fue quien protegía a Javier Duarte mientras éste era gobernador de Veracruz, y lo siguió protegiendo hasta después de y no serlo.
Los dos son personajes grises, los cuales durante su paso por la administración pública demostraron no sólo su ineficiencia, sino la capacidad que tienen para adaptarse a la corrupción. Como director del Cobaev, Aceves puso a esa institución a los pies de Érika Ayala, quien utilizó millonarios recursos para su promoción y para su cuenta propia. Aceves dejó que la señora Ayala otorgara plazas a sus “amigas”, haciendo del Cobaev una verdadera pista de aterrizaje.