Algunos pobladores ven normal negocio de combustible robado; reflejan la actitud de un gobierno que tolera la corrupción
Otro punto interesante sobre lo que está sucediendo en Puebla sobre el tema de los huachicoleros es el sentir de parte de la población. Se ha visto que en Puebla hay poblaciones que ven normal el robo de combustible y la venta del combustible robado. Las personas entrevistadas sobre la intervención del Ejército en esa zona ven como injusta esa acción.
Muchos de los pobladores no entienden que hay un delito en el robo de combustible, aunque para ellos sea un negocio que les deja utilidad y los ayuda a sobrevivir. Lloran a sus muertos, los que se enfrentaron al Ejército, como a mártires. A pesar del conflicto, a pesar de la intervención del Ejército, todavía recorren las carreteras y las calles de las ciudades camionetas con enormes bidones llenos de gasolina.
Andan a la vista de todos, como si llevaran abarrotes o ganado, como si no estuvieran cometiendo un delito. Se podría deducir que esta conducta de algunos pobladores es el reflejo de un país donde desde las altas esferas también se ve el robo y la corrupción como algo normal; el delito en las altas esferas de la política se soslaya y se tolera.
Ahora resulta que la novia más deseada para las próximas elecciones del 2018 será el PRD; según la visión de Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, todos querrán con el partido del Sol Azteca, es más se atreve a decir: «Nosotros vamos a decidir quién será el próximo presidente de México». Cómo ve usted el optimismo desbordado del fan número uno de la intérprete de El sapito. Pero no sólo este gobernador cree que el PRD será el factor determínate en la próxima elección.
Lo que revelan los videos que están dando la vuelta en las redes sociales sobre lo sucedido en el pueblo de Palmarito, Puebla, en un enfrentamiento entre ejército y huachicoleros, es decir ladrones de combustible, puede tener varias vertientes, algunas que justifiquen la presión psicológica que sufren los soldados en un enfrentamiento a balazos, la misma presión, al contemplar cómo individuos armados matan a sus compañeros y la rabia que sienten cuando atrapan a los responsables de esas muertes.
Mientras no trabajaba en el servicio público, Flavino Ríos Alvarado se entretenía con su notaría en Minatitlán. De hecho, su plan, una vez que terminara su interinato como gobernador, era regresar a su trabajo de notario. Sin embargo, a partir del 9 de mayo de 2017 a Flavino Ríos Alvarado lo retiraron de su notaría.
Pobrecito de Julio César Chávez Jr., ya no sabe ni cómo justificar su mala actuación. Ahora sale a decir que una semana antes dejó de comer para poder dar el peso. ¿Pues qué le avisaron con sólo siete días de anticipación que iba a pelear contra el Canelo en una categoría de peso menor?
Como se sentían hartos de los políticos tradicionales, los norteamericanos pensaron que Donald Trump, empresario y showman, podría ser la opción apropiada. Lo aceptaron a pesar de sus descabelladas ideas que ahora ya no sabe cómo llevarlas a cabo. Donald Trump se ha convertido en una gran carga para el pueblo norteamericano de tal modo que cada semana les parece un año con él.
Qué bueno que el Contralor General del Gobierno de Veracruz, Guillermo Moreno Chazzarini, interponga una denuncia en contra de aquellos que desfalcaron al estado; qué bueno que se proceda si hay indicios de que así fue; qué bueno que se busque justicia, que se ponga un ejemplo de que en Veracruz la impunidad no volverá a imperar.